Dieciocho

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La historia pasó a ser un infierno. Liam prófugo, Niall y Louis buscándolo, Zayn internado por apendicitis, Harry de mal humor todo el tiempo y daddy tratando de encontrar respuestas para todas las preguntas.

Volví al cuarto y apreté los labios al ver a Harry fumando con el rostro entre las manos. Tenía que decirle, no quería que se molestara conmigo pero tenía que decírselo. Me aproximé, intentando parecer firme, y él me miró.

-¿Qué?-preguntó brusco.

La enteresa de la que me había armado, se esfumó al instante y me rompí en llanto frente a él. Me llevé las manos al rostro y él me tomó por la cintura, apagando el cigarrillo.

-Ya, nena.-dijo, aunque aún lo sentía muy lejano.-No llores. No quería hablarte así. Ayer tampoco. Ninguna de esas veces.

-Él está viniendo.-susurré.-Liam me llamó. Está viniendo acá. Dijo que todo era culpa tuya ya que iba a arreglarlo. Harry tenes que irte antes de que te lastime. Tengo que ir con él, dijo que era la única forma.

-No vas a irte con él.-dijo rápidamente.-Y yo no voy a irme.

-Harry, va a matarte.-lo rodeé con mis brazos.-Tenes que irte.

-No tiene motivos para hacerlo, vos elegiste venir conmigo.

-Harry...-susurré con la voz rota y lo miré fijamente.-Tengo un retraso. Si él descubre que... 

-¿Embarazada?-preguntó, pálido. Me encogí de hombros. Al final, había salido como en mis pesadillas.- Tenemos que irnos. Uma, tengo que sacarte de acá.

-Tengo que terminar con esto.-lloré.-Necesito que estés a salvo.

-No va a terminar, Uma.-dijo, descansando su frente en la mía.- Tenemos que irnos. Dejemos esto en manos de la policía. Vámonos, por favor. Un bebé.-lo dijo aterrado.- Tengo que salvarlos. -llevó las manos a mi estómago.- Ustedes son mi familia.

-¿Ustedes?-preguntaron a nuestra espalda. Harry me colocó detrás de él.- ¿Familia?

Liam lucía aterrador. La barba crecida, el cabello más largo y descuidado, los ojos calculadores y glaceares. Me estremecí y él sacó el arma.

-¡No!-grité.-No, por favor.

Quise ponerme delante de Harry pero él me sostuvo con firmeza. Liam lo miró y luego a mi. Me pegué a la espalda desnuda de Harry e intenté calmarme.

-No lo lastimes.-supliqué.- No le hagas nada, por favor. Te lo suplico.

-Alguien tiene que morir, Uma.-dijo frío, con odio.

-Entonces...-tragué duro y me escabullí del agarre de mi marido.-Entonces matame a mi.

-¡No!-gritó Harry, intentando evitar que avance.-¡No, Uma!

Me paré delante del cañón del arma y clavé mis ojos en Liam.

-Si alguien tiene que morir para que esta locura termine, matame a mi. Después de todo, fui yo la que causó todo esto, ¿no es así? Yo los separé. O puede no morir nadie. -sentí las lágrimas caer en más abundancia.-No quiero morir, Liam, pero no voy a dejar que mates a Harry.

Liam salió corriendo y escuché un disparo. No quería asomarme, sabía lo que había hecho. Harry me tomó con fuerza, cayendo de rodillas, con el rostro bañado en lágrimas y el corazón latiéndole con fuerza en el pecho.

-Te amo.-lloró y me besó una y otra vez.-Te amo, Uma Malik. Te amo. No vuelvas a hacerlo. Nunca hagas algo como eso.

Las palabras de Harry se convirtieron en susurros inentendibles mientras lloraba y me abrazaba como llevaba mucho sin hacerlo. Acarició mi rostro, repetidas veces, y luego guió sus manos a mi estómago. Es cierto que todavía no había cumplido los diecinueve años, que no sabía como ser una madre y que no era lo convencional, pero estoy casada desde los dieciséis años y así es como pasan las cosas en mi vida. 

Entrelacé mis dedos a los del hombre que estaba frente a mi y me quedé ahí, tratando de asimilar que había un cadáver al otro lado de la puerta. 





Una historia diferente.Where stories live. Discover now