Harry volvió a casa ligeramente borracho y confuso.

Lena lo esperaba despierta, sentada en la cocina junto a la ventana y con una montaña de papeles mecanografiados sobre la mesa.

"Oh" levantó la mirada, sorprendida. "Pensé que ibas a volver más tarde."

Respondió con un murmullo, abriendo la puerta de la nevera para servirse un vaso de agua fría.

"¿Estás trabajando?"

Ella asintió, distraída.

"He preparado un borrador de demanda de divorcio" dijo, bebiendo un sorbo más de café. Harry se quedó quieto.

"¿...Ya? Quiero decir, ¿no vamos...?"

"Léelo, si quieres. Si hay algo que quieras cambiar, aún puedo hacerlo"

Asintió despacio.

"Ahora... ahora probablemente no esté en mi momento más lúcido" admitió, y ella sonrió con sorna.

"Sí. Ya me doy cuenta..."

Se dejó caer sobre la silla de enfrente. A pesar de todo, agarró el delgado fajo de papeles grapado que ella le tendía, pero no lo leyó.

"¿Y la casa?"

Lena no alzó la mirada de sus papeles. Jugueteaba con un bolígrafo entre los dedos.

"La vendemos en cuanto podamos y vamos a medias"

Asintió.

"¿Y los... motivos?"

"Falta de entendimiento marital. Es lo que suelo usar cuando hay cuernos" lo dijo con tanta vitalidad que estuvo a punto de echarse a reír, pero acabó meneando la cabeza.

"Lo siento" dijo en voz baja. Ella levantó la mirada.

"No lo sientas. Hemos hecho lo mism..."

"No, no me refiero a eso" la interrumpió "me refiero a... a la marca, y a todo este tiempo, y a los... abortos, y a no haberme esforzado lo suficiente. Yo... lo siento"

Ella tragó saliva.

"Eres una buena persona, Harry." empezó a decir con suavidad "No tienes la culpa de no quererme"

Sus palabras se sintieron como cuchillos, pero no se movió.

"Claro que te quiero, Lena."

"No. No de la forma que yo quiero. No como yo necesito. No lo suficiente."

"No sé... No sé hacerlo de otra forma" dijo a través de los dientes apretados, y ella se frotó el rostro con las manos.

"Lo sé. No es tu culpa. No es culpa de nadie"

Probablemente movido por el alcohol, Harry soltó una risa sarcástica.

"Somos un desastre" dijo en voz alta, y ella se encogió de hombros.

"Sí que lo somos" dijo con sencillez "pero nos hemos dado cuenta. Y aún estamos a tiempo..."

Aún estás a tiempo.

Yo ni siquiera sé qué quiero.

Asintió.

"No...no me molesta que salgas con él, Lena" dijo con un suspiro, y ella alzó la mirada "Da igual si estamos divorciados ya o no. Puedes hacer lo que quieras"

Su mujer parpadeó.

"Te lo agradezco" dijo al cabo de unos segundos, reposada "Pero no...ya no nos vemos. Se ha acabado"

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