Ella se excusó. Dijo que cuando bebe  y le da resaca, tiende a vomitar varias veces. Yo le creí. Ese día fue a su casa dijo que regresaría. Yo me quede en el departamento no quería salir, sobre el tema del contrato y lo del ser mafioso lo dejamos para cuando ella vuelva y se sienta mejor. La entiendo cualquier resaca da vómitos. O dolor de cabeza. Y por lo visto ella tenía los dos.

Empece a ordenar un poco el departamento, estaba cansado sólo quería dormir. Yo en verdad tengo sueño, muchos dicen que caen en coma y no sólo las chicas les da sueño, dormir es lo que mejor hago.

Cuando termine escuche que tocaron la puerta, fui y estaba ella. Le sonríe y me beso.

Se sentó y fui a su lado, estaba callada  a lo mejor incómoda pero no se dignaba a hablar así que yo tome la iniciativa.

—¿Qué quieres saber?.— ella me miro dudosa.

Lo pensó un poco y después dejo salir un suspiro como diciendo a la mierda lo preguntare.— ¿porque empezaste con eso?.

—Tenía trece años aún cuando un tipo se me acerco a venderme drogas, no las acepte porque no las consumiría.— suspire recordando.— tiempo después mis padres decidieron que se divorciarían eso tal vez me empujo a eso, volví a ver al tipo y me ofreció trabajo yo acepte. Empece con lo típico, vender, ofrecer y todo eso.— ella asintió.

—¿Las consumías?.— yo reí.

—aunque suene extraño, no. No las consumía ni mucho menos pasaba por mi mente. Es irónico.

—No me has terminado de contar.— yo carraspee intentando recordar.

—No se cuál fue la razón, pero el jefe, como le decían, me escogió a mi como su ayudante. Algo bueno vio en mi porque yo apenas era principiante, tiempo después el murió y me dejo con todo. El no tenía hijos y no tenía esposa, y el no sabía a quien dejárselo. Tal vez fui muy tonto al aceptar esa responsabilidad, mis padres nunca se enteraron y Emma estaba chica. Emma es tan bruta que ni se acordaba de mi y eso que ya estaba algo grande.— reímos.— después de un tiempo deje mi casa, me entere que mis papás regresaron, Emma creció y me fue olvidando. La volví a buscar y le pedí que no digiera nada. Mi empresa por así decirlo creció y tuve negocios, ninguno legal.—ella me miraba con atención.

—¿cómo es que la policía no te busca?.— yo me encogida hombros.

—No lo sé, eso si no te lo puedo responder porque ni yo lo sé.

—Lo del contrato.— soltó. Fue ahí cuando empece a ponerme nervioso.

—Me había llamado el papá de Ian, en ese entonces yo no sabía que era su hijo y creo tu apenas te haz enterado. Fui hasta el lugar que me cito, su casa. El quería a alguien quienes los policías no sospecharán y que mejor que una mujer, también la quería para su hijo. En eso no entremos en detalles, yo acepte a cambio de dinero. Pero digamos que no firme nada y el nunca me pago. Yo ya te había visto antes de que te salvara de ese idiota,yo no tenía por la mente utilizarte a ti para eso. Lo pensé mejor y creí que fue buena idea que tu serias la indicada para eso. Yo no sentía nada por ti, lo admito, me reía de que tu te enamorabas Más y más, y yo no sentía nada. Pero después... Sentí mucho más que lo que yo no quería sentir, nunca me había enamorado y cuando lo hice de verdad, fue tarde para decírtelo porque tu te había ido y ya sabías la verdad. Siento mucho que te sientas utilizada pero no te utilice, me enamore y lo siento mucho. Yo no quería que sufrieras , lo hice y de la peor manera, pero sentí algo que no sentí con nadie, con las demás era sexo, pero contigo era otra cosa. Prefería besarte que tener sexo que lo conseguía en cualquier lado, ya sabes a lo que me refiero... Contigo todo era amor. — no termine porque ella me beso.

Se sentó en mi regazo y me siguió besando, jugaba con mi cabello. Antes me fastidiaba que lo hicieran pero ella nunca. Ella no. Me besaba el cuello, por primera vez ella lo hacía y no quería que se sintiera comprometida. Así que la separe, ella tenía la respiración agitada y yo también.

—Yo no quiero que te sientas comprometida a hacer esto. Te quiero mucho y nunca me sobrepasaría contigo.— ella negó .

—Te quiero mucho, osito.— dijo de forma melosa, reí y ella hizo lo mismo. Después me miro a los ojos, era eterno pero era perfecto. La puse abajo de mi y ahora yo llevaba el control, ella suspiraba cuando dejaba besos mojados.

—Te quiero, te quiero y te quiero. Mi amor se que no lo hiciste intencional, doy gracias que observaste mi culo y te llamo la atención y de otra forma yo no te hubiera conocido.— dijo en un susurro, sonreí contra su pelo y la seguí besando. Esas palabras eran las que quería escuchar, esas palabras anhele. Se sentía perfecto estar con ella, era prefecto sentirla tan cerca y poder besar su labios, su piel.

—Perdóname.

—No hay nada que perdonar, mi amor. Te quiero para siempre. Siempre será tu y no hay nadie más. ¿Entendido? sólo somos tu y yo. Ahora sigue en lo tuyo. — yo solté una carcajada nunca pensé que ella me estuviera pidiendo eso .

—Te quiero mucho, mucho. Eres mía,Nevae.— susurre en su oído.

—Yo siempre he sido tuya. Tu eres mío idiota.—escuchar que lo admitiera me gusta y mucho.

—Nunca más te haré sufrir y nunca más te haré daño.— me atrajo a ella y me beso.

Ella es mía , sólo mía y no es cosa de hombría si no que ella estaba destinada para mi. Que ella era sólo para mi, que la amo más que a nada en esta vida.

No me pidas que te olvide es como si me pidieras que me borre la mente...

Hola he decidido dejar constantemente capítulos para acabar pronto. Gracias por el apoyo.

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