diecisiete

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El tiempo pasaba y me resultaba sumamente agradable despertar ahí cada día, ver a los chicos, a daddy, a Zayn, a Harry. Todo era tranquilo y ellos parecían aliviados con el descanso de la banda.

Esa mañana, desperté sobre mi esposo cuando el teléfono comenzó a sonar. Alargué mi mano y dejé que mi cabeza cayera sobre su pecho desnudo. Atendí sin ver siquiera de quién se trataba.

-¿Hola?-murmuré.

-Uma.-dijo alguien al otro lado con la respiración agitada.

-¿Quién habla?-pregunté confundida y Harry se removió debajo mío.

-Uma, creo que maté a alguien.-reconocí el tono aterrado de Liam y me incorporé de golpe.

-Liam...-murmuré y Harry entreabrió sus ojos, mirándome.

-Creo que está muerto.-dijo y la voz se le quebró.- Uma, te necesito.

-Por favor, fijate si tiene pulso. Liam, ¿qué hiciste?-pregunté aterrada. Harry se enderezó y me tomó por la cintura, atrayéndome a él.

-No quise. Yo... No sé qué hice.-lloró.-Uma, te necesito.

-¿Mató a alguien?-preguntó Harry.

-No lo sé. No...

-Ella no va a ir.-dijo Harry, sacándome el teléfono.- No tengo certeza de que no la matarías también a ella.

-Harry, está asustado, no le hables así.-pedí en un susurro mientras la respiración se me atoraba en la garganta.

Pero en el fondo sabía que él tenía razón, que Liam podía hacerme daño si iba, que él no estaba bien. Me abracé a Harry mientras él confirmaba que Liam había matado a alguien. Respiraba trabajosamente pero preocupar a Harry no estaba en mis planes, Dios, Liam estaba parado frente a un cadáver.

-No voy a llevarla. No está a discusión.

-Gracias.-oí decir a Liam y me deshice en ese mismo instante. Estaba al tanto del peligro que él mismo significaba.

La llamada se cortó y, el de los ojos color esmeralda, me abrazó con fuerza. Quisiera o no admitirlo, también tenía miedo. Entonces se apartó con suavidad y pareció reparar en mi trabajosa respiración.

-Tranquila.-susurró.-Respirá conmigo, todo va a estar bien. Tranquila.

Puse mi cabeza en su pecho y me acompasé a su ritmo mientras mi mano permanecía sobre su corazón. Una vez más tranquila, me negué a moverme de allí. Él acarició mi espalda y se dejó caer hacia atras, sin soltarme.

-¿Estás bien?-preguntó en un susurro. Quise asentir pero no pude hacerlo y empecé a llorar sobre su pecho.-Te dije que él no estaba bien, Uma. Perdón, pero no voy a dejarte ir ahí, no voy a permitir que te pongas en peligro buscando a alguien que ya no está ahí.

-Harry, prometeme que vas a buscar a alguien que pueda ayudarlo.-pedí.-Está lastimándose. Tiene miedo. Ni siquiera él sabe dónde quedó la persona que solía ser. Es tu amigo, solo te pido eso. Yo no puedo hacerlo.

-Voy a buscar a alguien.-prometió y me hizo caer a un lado, poniéndose a la altura de mis ojos.-Pero no lo arriesgues todo por él. Sé que lo amas y...

-No.-le corté, tomando su mano y besando la palma.- Yo sé dónde está mi lugar, yo sé a quién amo. Solo te pido que no dejes que se lastime o lastime a alguien más. Harry, es tu amigo, solo te estoy pidiendo que no dejes que tu amigo se mate por considerarse peligroso. Solo... Él podría venir acá. Está enojado. Podría lastimar a alguien.

Él besó mi frente con lágrimas en los ojos y tomó el teléfono, informándole lo sucedido a Simón para que haga todo lo que esté a su alcance.

-No puedo evitarlo.-murmuró entonces.-Él está enfermo que siento que vas a irte a cuidarlo y voy a perderte. Porque sé que va a lastimarte si vas.

-No podría ir sin vos.-dije.-Y no te pondría en un peligro tal. -lo miré unos instantes y me pareció un desastre que ambos lloráramos en ese momento.-¿Podrías abrazarme?-pedí en un susurro.

No tardó ni cinco segundos en hacerlo. Tomó mi mano y la llevó a su pecho. Le sonreí como pude y él me besó suavemente. ¿Qué mas se podría decir en un momento así? Liam acababa de matar a alguien, el juego se había terminado y era evidente que él había perdido la cabeza por completo.

La pregunta, sin embargo, flotaba en el aire, ¿qué pasaría con Liam Payne luego de todo lo ocurrido?













Una historia diferente.Where stories live. Discover now