trece

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Al abrir los ojos, me topé con los de Harry. Estiré mi mano hacia él y la tomó entre las suyas, acercándose a mi. Se inclinó y me besó suavemente.
-Te miré y tenías los ojos cerrados.-dijo con la voz rota.-Nunca vuelvas a hacerme eso en tu vida. Quería parar y cuidarte pero no podía. Necesitabas llegar al hospital.
-Tranquilo. Perdón.-murmuré y volvió a besarme.
-Simón está acá. Dijo que cuando te den el alta nos vamos. Es increíble lo rápido que te adoptó como a su hija. Te ama.
-Y yo lo amo a él. -sonreí.
-Estás muy alegre.
-Por alguna razón, me siento muy segura en este momento. Siento que esto no lo va a poder arruinar. Me asusta saber que estuvo en la casa todo este tiempo, que nos vio en cada momento, pero siento una paz que eso no puede opacar.
-Amaría poder sentirme como vos.-murmuró y cerró los ojos, con mi mano y las suyas contra su frente.
Llevé mi otra mano hacia el borde de su remera, subí hasta su pecho y la abrí sobre su piel. Él sonrió.
-Te amo.-dijo.
-Te amo también.

Cuando salimos de la habitación, corrí a brazos de Simón y él me levantó del suelo, abrazándome con fuerza sin borrar su semblante preocupado.
-¿Estás bien?-preguntó.
-Quiero ir a casa, daddy.-susurré y él asintió.
-Ya vamos a ir a casa, mi vida. Todo va a estar bien.
-¿Qué va a pasar con la banda?-pregunté.
Harry se arrodilló frente a mi y tomó mis manos. Me miró fijamente y suspiró.
-Tuvimos que sacarlo, mi amor. Él no está bien. Lo encontraron en la casa y ahora está internado. Liam está bajo medicamentos. No tenes que asustarte.
-Nunca le tendrías que haber dicho que Scarlet era su hija.-dijo Simón, molesto.
-Daddy, ya está hecho. Si no lo hacía él, iba a hacerlo yo. Nunca creímos que se fuera a volver peligroso. Por lo menos sé que mi bebé sabe quiénes son sus padres y sus padres saben quién es su hija.
-¿Te sentís mejor ahora?-preguntó y asentí.-Vamos a casa.
Entrelacé mis dedos a los de Harry y él se puso de pie a mi lado. Salimos del hospital y vi a Zayn fumando. Miré a Harry, emocionada y él presionó mi mano con suavidad. Corrí hacia mi hermano y lo abracé.
-¡Uma!-dijo, deshaciéndose del cigarrillo y besando mi frente.-Estás bien. Mi nena.
-Te extrañé. -dije y él acarició mi pelo.
-Estás rara.-dijo.-Alegre. Me asustas.
-A mi igual.-dijo Harry y Simón también levantó su mano.-Contanos qué pasa.
Bajé la mirada y Harry avanzó un paso hacia mi. Definitivamente, no sabía mentir.
-Liam dijo que iba a encargarse de Harry por haberle robado su paternidad.-murmuré.-Dijo que iban a pasar cosas malas.
-¿Cuándo te dijo eso?-preguntó Harry.
-Yo creí que era un sueño porque era imposible que estuviera ahí, pero, si estuvo con nosotros, lo dijo en mi oído. Él solía hacerlo, susurrarme al oído hasta que despertara, metiéndose en mis sueños. Le encantaba hacerlo. Él estuvo ahí todo ese tiempo, podría estarlo ahora.
Harry me rodeó con sus brazos y besó mi cabeza.
-Si él está no va a poder hacer nada.-dijo Zayn.-No voy a dejarlo, y estoy seguro que ellos dos tampoco.
-Liam no está bien, ¿si? Las cosas que dijo eran locuras, él delira. No hay que asustarse por eso.-dijo Simón.
-Solo quiero ir a casa.-susurré entre los brazos de Harry.
-Vamos, ahora.-dijo Harry y presionó mi cabeza contra su pecho.
Quise mirar en la dirección en que todos lo hacían pero él no me lo permitió. Entonces supe que Liam estaba ahí.
Los cuatro subimos al auto y Simón arrancó. Harry me puso el cinturón y después repasó la gasa en mi frente con sus dedos.
-Creo que voy a enseñarte a manejar.-dijo.-No para que vayas a ningún lado, sino para que nada vuelva a pasarte.
-Si, creo que no me salió muy bien.
Me acomodé en su pecho y miré por la ventana. Sus manos encontraron las mías y entrelazó nuestros dedos. Las puse sobre mi estómago y él besó mi cabeza.
-Subile, daddy.-pedí.-No conozco esa canción.
La música sonaba a todo volumen y Harry me sostenía con firmeza contra su cuerpo. Zayn nos miró de reojo y sonrió y, por primera vez, no me molestó que hayan decidido por mi.

Una historia diferente.Where stories live. Discover now