once

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-Harry, el agua está helada.-dije y él cerró sus brazos en torno a mi, riendo.-Se me pone la piel de gallina, tonto. Quiero el sol calentito.
-Está bien, vamos.-suspiró resignado y me quedé anclada en el lugar.-¿Qué?
-Vos queres quedarte.-dije bajito.- Siempre hacemos lo que yo quiero. Vos te queres quedar acá.
-Pero tenes frío. -dijo, acariciando mi mejilla.
-No importa. -murmuré y puse mi mano en su pecho, abriéndola y dejando ahí también mi cabeza.-Te amo.
-¿Qué? -preguntó, tenso.
Alcé la mirada y me topé con un par de ojos inseguros. Sonreí con calidez y le rodeé el cuello con ambos brazos.
-Te amo.
Él se aproximó y me besó, levantándome, presionandome entre sus brazos. Comenzó a dar vueltas sin abandonar mis labios y reí en ellos.
-Te amo.-gritó y lo callé volviendo a besarlo.- Sos hermosa, perfecta, única y mía. Toda mía.
Me hundí en su cuello y dejé que me abrazaba. Avanzó hacia la orilla y me volvió a besar.
-¿Vamos a la casa?-preguntó y metí mis manos en su traje de baño, apretandole el trasero.- Uma, no me das la posibilidad de portarme bien.
-No estarías portándote mal.-reí.-No sé si te acordas pero sos mi esposo.
-Eso suena demasiado bien.-dijo.-Pero tenemos que almorzar.
-Mm.. rico.
Tomó mi mano y entramos en la casa. Harry lucía pensativo mientras preparaba las milanesas. Me senté a la mesa y lo miré unos largos minutos para luego ir a bañarme. Al volver, Harry sostenía su mano bajo el grifo mientras maldecía. Vi la sangre brotando de su mano y me aproximé.  La quité de debajo del grifo, cerré el agua y presioné con suavidad con un trapo.
-Tenes que tener cuidado.-le reprendí.
-Estaba distraído.-admitió.
-Estás muy pensativo.
-Tenes diecisiete años y estás casada.-suspiró.- No me gusta. Entiendo todo lo que pasó para que se llegara a este punto pero no es normal, Uma. Estamos robándote tu adolescencia. Estamos atándote en una época en la que deberías ser libre, caprichosa, arriesgada. ¿No queres salir a bailar?¿Tener un amor de verano?¿Escapar de la casa de tu hermano?¿Meterte en un recital?¿Experimentar? ¿Conocer el mundo? No quiero privarte de todas las cosas que queres hacer. Uma, ni siquiera vas a tener una típica historia de la chica buena que conoce al chico malo en el instituto y él la defiende de porristas y se mete en problemas hasta que cambia por ella y ella cambia por él. No...
-Harry. -le detuve.- No somos los personajes de un libro, no tenemos que seguir ese camino. Está bien, no voy a vivir todo eso pero no me importa. ¿Estoy adelantando muchos pasos? Si. Pero ya está hecho. Quiero esto, Harry. Puede no ser convencional ni lo más aconsejable, pero así estamos bien.
-Pero...
-Entiendo.-dije bajando la mirada y apartándome unos pasos, haciendo que él tome el trapo.- Está bien. Supongo que tengo que ser una adolescente excéntrica que busque tener todas experiencias que dijiste. También puedo ser una adolescente a la que le guste experimentar con drogas y alcohol. O una suicida. Si. Eso podría funcionar.
-No me refería a eso, Uma.-dijo con suavidad.
-¿Entonces a qué te referías? -pregunté y sentí las lágrimas en mis ojos.-¿Queres terminarlo todo y tener una excusa?
-No. No quiero terminarlo todo. Quiero que seas libre. Quiero que no detengas todo eso por mi.
-No puedo hacerlo.-dije y me apuré a secarme la lágrimas que huía.-Sé que está mal, ¿bien? Sé que no debería quererlo así, pero me gusta estar atada, evita que cometa locuras. Me gusta estar atada a vos. Porque yo no sería esa adolescente que queres, Harry. No podría. Mis papás están muertos y mi hija también. No puedo ser lo que vos queres que sea con libertad.
Él se aproximó a mi y besó mi cabeza. Tomó asiento, poniéndome sobre sus piernas y acarició mi anillo.
-Perdón.-murmuró.-Solo creí que vos lo ibas a preferir así. Sos una chica grande metida en el cuerpo de una adolescente. Te amo, ¿si? No llores.
-Nunca nadie se conforma con quien soy y ya no sé quién quieren que sea.
-Solo Uma Malik.-dijo él.
-Ya no sé quien demonios es Uma Malik.
-Creo que la embarazada histérica que me tiró la ropa a la basura.
Hice una mueca y él besó mi cabello. Miré su mano y tomé el trapo, sacando la sangre con cuidado de no herirlo ni hacerle doler. Él me apartó el cabello de la cara y me observó en silencio mientras yo fingia no notarlo.
-Podemos vivir todo eso juntos. -susurré.- Podes ser mi amor de verano extendido, podemos ir a conciertos y a fiestas, hasta podríamos escaparnos de la casa de Zayn para hacerlo más emocionante.
-Podríamos hacerlo.-concordó.-¿No sería molesto conmigo? Puedo ser un tanto estricto en algunas cosas.
-Me siento segura si estás ahí. Si me dijeran que tengo que saltar de un avión y vos estás ahí y lo haces, te sigo. Confío más en tu criterio que en el mío.
-No vamos a saltar de un avión. -dijo serio.
-Lo sé.-murmuré y aparté el trapo, la sangre ya no salía.-Vení, necesito curarte eso.

Una historia diferente.Where stories live. Discover now