Tres meses sin verla. Tres meses de desesperación. Tres meses sin poderle decir que la quería junto a mi.

Tres meses miserables...

Me miro al espejo y no veo ese brillo de siempre. Veo a una persona fracasada.

La última vez que la vi, le sonrió a un chico, me dolió. Después de eso no supe más de ella y no estoy seguro de querer saber de ella. No por el hecho de que me dejo, si no por el hecho de no querer ver lo que no quiero.

Kennedy dijo que ella y mi hermana se unieron más. Lo supe al toparme con ella en un bar. Que al principio de le veía apagada pero ahora la ha visto un poco más cambiada, refiriéndose a su estado de ánimo.

Al principio me alegre por ella,después caí en cuenta que me estaba olvidando.O eso pensaba.

Hoy había una fiesta en casa de mis padres,es su aniversario y tengo que estar ahí. Emma no me dirige la palabra y las veces que e ido a casa de mis padres hace como si no estuviera,debo admitir que ignorar a las personas le sale genial.

Llegue a la reunión, entré y pude escuchar sólo música que a gente mayor le gusta. No me sentía en ambiente.

Logre ver a mis padres y me acerque a ellos.

—Felicidades.— dije y los abrace.

—Gracias.— respondió mi madre primero y después mi padre.

—¿ Y Nevae?.— cuando pensaba que esta noche no me acordaría de ella mi madre la menciona.

—Ella ya no está conmigo. No estamos juntos.— confirme. Mi madre cambió de alegría a preocupación.—No te preocupes. Disfruten su día. Iré a la cocina.

Y sin más me dirigí a otro lugar. Sentí tristeza pero decidí no pensar más del tema.

Me senté en un sofá desocupado, sentí aburrimiento.

Mire por la puerta, y como si mi mente supiera lo que iba a pasar, sentí mi corazón acelerarse. Ella estaba ahí, había llegado con mi hermana, supongo que ella la invito. Sentí la alegría, también el dolor y los nervios. Su cara era de tristeza, sentí emoción cuando sus ojos se clavaron en los míos pero ella cortó el contacto visual. Paso y subió con mi hermana, seguramente a su habitación.

Sentí frustración...

Pasaron veinte minutos y yo quería salir aquí, sentí desesperación por querer hablarle. Ella bajó sola y se dirigió a la cocina, la seguí. Ella se sirvió agua, quería hablarle.

La cocina estaba sola así que era mi oportunidad.

—¡Soy una estúpida!. ¿Porque demonios vine sabiendo que el estaría aquí?. — dijo pensando en que estaba sola. Llegue hasta ella, que se encontraba volteada. No sabía que yo estaba ahí.

—Solo paremos esto. No nos hagamos más daño.— dije en un susurro. Ella se volteó y me miro sorprendida. Me miro a los ojos y abría la boca para contestar pero la cerraba y fruncía el ceño.—Te...

Ella me interrumpió.— ¡No lo digas!. Tu no sientes nada por nadie. Vine aquí por Emma, no por ti y olvida lo que dije antes. No sabía que estabas aquí.—quise reír pero no lo hice.

—Acabemos con esto.— me acerque para poder tocar su mano pero ella se alejó.—¡Me estoy rindiendo!.— encontré en sus ojos compasión.

—Yo ya me resigne a que lo nuestro se acabó. Deberías hacer lo mismo.— yo negué. Sentí un nudo en la garganta.

—No digas eso, lo nuestro no acabado.— ella me sonrió tristemente.— te he pedido perdón de mil maneras y te lo vuelvo a pedir perdóname por ser un idiota.— ella me tomo del hombro y me miro a los ojos.

—Entiéndelo lo nuestro no pudo ser y te sentirás feliz cuando veas que no soy la indicada. Se que tu me lastimaste pero te he perdonado pero no seguiré con más farsas.— se fue de ahí dejándome solo. Sentí furia y dolor .

Salí de ahí, quise morir. Tome mi auto, llegue a una licoreria. Tome un whisky y lo pague cuando salí me apoye en el auto. Abrí la botella e inconscientemente me lo lleve a los labios sintiendo ardor en mi garganta.

Ella dijo que debería renunciar a su amor, ella no me quería  no lo aseguro pero se que no lo hacía.

Ella me olvidará, conocerá a alguien mejor, lo amara, se casará y tendrá hijos. Tire la botella de Jack Daniel's al suelo. Ella se olvidara de mi.

La vida era injusta conmigo. Yo era una basura. No quería a nadie que no fuera ella. Quería a Nevae. Quería hacerla feliz, quería una vida con ella.

Sentí dolor. Por primera vez sentí dolor, ese estúpido sentimiento cuando alguien te dice o hace algo que te hiere y enserio te hiere.

Quería olvidarla pero también quería que ella no lo haga.

La lastime,lo acepto pero yo no quería enamorarme pero lo hice. Ahora sufro por no tenerla. Sufro por no poder decírselo.

Subí al auto y conduje hacia mi empresa. Cuando llegue no salude a nadie y llegue directo a mi oficina. Cuando estuve adentro destruí todo, papeles que estaban en el suelo y uno me llamo la atención. Tenía el número de Kendra. Tome el teléfono que se encontraba en el suelo y maque.

—«hola»— dije lo más seductor que pude.

—«¿en dónde te veo?.— pregunto sin rodeos.

«En mi oficina».— y corté la llamada. Espere unos cuantos minutos y la puerta se abrió.

Ella me beso con desesperación, y yo le seguí. Estaba dolido y quería Olvidarla.

—Nevae.— salió su nombre sin permiso.

Ella paro y yo la mire. Ella me miro con ternura. Yo solo me sentí avergonzado.

—Tu aún la sigues amando. Ella no merece esto.— dijo en un susurro.

—Lo siento, sólo quería olvidar.

—Haremos como que nada paso, ¿si?.— yo asentí. Ella me abrazó y no lo sentí como seducción si no un abrazo amistoso.

Las personas que creí tener corazón no lo tenían y las personas que pensé que no sí lo tenían. Kendra era una puta mal catalogada.


Hola, este capítulo no tenía idea de subirlo pero ¿qué creen? Me di cuenta que lo que estaba mal no era mi celular si no mi cargador y compre otro pero ni a los tres días se volvió a echar a perder pero cuando quería servía el condenado y ahora no sirve para nada. Por eso aproveche para subir un capítulo porque no se hasta cuándo comprare otro cargador...

Love u!!!

Maravilloso Engaño ¡Lee esta historia GRATIS!