Capítulo 71.

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Habíamos dejado atrás el hermoso lugar lleno de verde y ya estábamos envueltos en la ciudad nuevamente. Paramos en un lugar de comida rápida en el camino. Obviamente, Julián había ido por la comida y yo lo había esperado dentro de la camioneta con mi increíble outfit qué no era más que ropa de él. Y por supuesto, me quedaba enorme.

Estaba admirándolo a lo lejos cómo una fanática. Pensando en cómo habían cambiado las cosas entre los dos en tan sólo días. No dejaba de recriminarme una y otra vez no haberlo buscado así antes. No permitir que se separe de mí. No dejar que huya. No irme cuándo me lo pidió. Al final, era sólo cuestión de no rendirse y dejar los egos de lado. Sonaba más fácil de lo que en verdad era.

Una luz me sacó de mis pensamientos. Levanté la cabeza para ver cómo lo fotografiaban mientras caminaba hasta la camioneta.

En serio, era todo una súper estrella.

Cuándo la distancia entre nosotros se acortó, las cámaras dieron un giro de 180º y se enfocaron en mí, sentada detrás de los oscuros vidrios babeándome por la persona que tenían enfrente. Gracias a el cielo, él aceleró su paso y, apenas abrió la puerta, me tiró las bolsas térmicas encima y salió a toda velocidad.

—Espero que no publiquen las fotos antes de que lleguemos —rogué.

Paul iba a matarlo. Y a mí.

Y David también. Pero sólo a mí. Básicamente porque especularía que le habría mentido, que sí sabía dónde Julián estaba y eso lo complicaba también a él.

–Tengo que estar en el hotel ya —dijo nervioso mirando la hora en el gran tablero de la Land Range Rover—. Las notas van a empezar en menos de cuarenta minutos.

Sonreí. Siempre veía por internet las notas que los famosos daban en lujosas habitaciones de hoteles. Este tipo de eventos le permitía a la prensa obtener entrevistas con todos, en un solo lugar. Y ellos se prestaban ahí horas antes sólo para que no los molesten después.

— ¿Vas a venir conmigo ahora o después? —preguntó.

Lo miré sin saber que decir.

—Después.

¿Qué iba a hacer mientras él daba notas? Probablemente sentarme a admirarlo. Aunque tenía cosas que hacer cómo, por ejemplo, luchar contra el vestido.

— ¿Te dejo en tu casa, entonces?

Asentí. Me sonrió por lo callada que estaba.

— ¿Estás nerviosa? —curioseó.

—Un poco.

Un poco, bastante.

—Aunque me relaja el hecho de que ahora al menos puedo estar al lado tuyo sin que me eches —bromeé y el largó una carcajada—. ¿Qué vas a decirle a Paul cuándo llegues?

Realmente me estaba carcomiendo la cabeza. Él seguramente estaría caminando por las paredes mientras continuaba marcando números de teléfono y pretendiendo localizar a una celebridad.

—Que no me moleste —sintetizó. Revoleé los ojos y él me golpeó levemente en la pierna por ello—. ¿Por qué te preocupas tanto por él? —preguntó mientras giraba el volante en su totalidad y hacía que cada uno de sus músculos se marcaran.

No me preocupo por él, me preocupo por vos.

—Sólo no quiero que te reten. Estos días nos regañaron más que en nuestra infancia —me limité a decir.

Él asintió dándome la razón y me miro.

–Tu cordura sólo hace que me enloquezcas más, amor.

Amor.

AMOR.

— ¿Qué dijiste? —pregunté hablando rápido y casi susurrando.

Estaba en shock.

— ¿Qué por qué te preocupas tanto por él?

Respiré hondo para intentar caer en su broma y dejar pasar lo que me había casi provocado un infarto.

—Te llamé amor —continuó con su tortura—. Dije que me enloquece tu cordura.

No pude reprimir mi sonrisa al escucharlo hablarme así. Era todo lo que había soñado últimamente. Verlo relajado, bromeando conmigo. Tenerlo cerca. Sentirlo mío.

—No sonrías así porque todavía sigo enojado.

Giré la cabeza para verlo. Me volvió el alma al cuerpo al ver qué sólo continuaba entre sus chistes.

— Me dijiste que no era tu tipo, ¿sabes lo que eso significó para mí ego? —indagó con tono arrogante.

—Yo también estoy enojada —largué y me miró—. "Pensar que por un momento pensé que me volvías loco" —le recordé sus palabras.

—Me volves loco. Siempre lo vas a hacer —dijo en su tono normalmente natural.

Y yo, claro, tuve que ajustarme el cinturón de seguridad para no salir volando por los aires. Me tranquilicé para poder seguir hablando de esa forma con él. Me agradaba.

—Cuándo vi tus fotos saliendo del local, jamás me imagine que habías vuelto parar comprar el vestido.

De hecho, en lo único que podía pensar era en tu sonrisa cuando Eloise estaba a tu lado.

—Volví allí para encontrarme con Eloise —explicó cómo si leyera mis pensamientos.

—Ella te hace bien —admití sin resentimientos.

Después de la broma que le habían hecho a la pobre mujer y las sonrisas que le sacaba a celebridad, ya no tenía mucho para reprocharle.

—Sí, es una gran amiga —aceptó con una sonrisa en la cara.

Fijó su mirada en la carretera, aunque su mente parecía en otra dimensión. Lo admiré.

— ¿En qué estás pensando?

Ladeé la cabeza para poder mirarlo mejor. Mis palabras parecieron descolocarlo. Abrazó el volante con las dos manos para mirarme él a mí también.

—Ella...—tartamudeó—. Me dijo algo qué me dejo pensando.

Tragué saliva.

— ¿Con respecto a qué?

Había tantas cosas que se me podían cruzar por la cabeza. Julián largó una pequeña sonrisa y estiró una de sus manos para tomar la mía. La llevó a su boca y besó mis nudillos. Todas las estúpidas cosas que había comenzado a imaginar desaparecieron de mi mente en el instante.

—Me dijo qué... —comenzó y me acomodé mejor en el asiento. ¿Por qué le ponía tanto suspenso a todo?—. Paul está constantemente amenazándome con pegarme una patada en el culo. Ante cualquier situación siempre me dice que va a dejarme sólo y me va a subir a un avión para volver  a mí país y que mi carrera termine en la nada —detalló cómo si yo nunca hubiese presenciado una conversación de ellos.

Pensándolo bien, fueron más las que escuché detrás de una puerta que las que presencié.

—Pero... —su voz le jugó una mala pasada y se quebró. Rápidamente frunció su ceño para apretar su mandíbula. Respiré hondo porque sabía lo que tenía en mente. Y me lo confirmó, cuando frenó la camioneta en un semáforo, giró su rostro para mirarme y decirme: —¿Qué pasa si yo le pego una patada en el culo a él primero?

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