~Capítulo veinticinco~

Comenzar desde el principio

—¿Qué?

—¿Quién es la chica en cuestión? 

—No diré nada. 

—¡Con que sí hay una chica!  ¡lo sabía! —me aplaudí.

—Bien chicos, a trabajar —Mike entró al cuarto seguido de Scott. 

—Salvado por la campana —murmuró.

—¡En realidad no! —grité tomando lugar en la butaca de adentro de la cabina.

Austin rió, negó con la cabeza y entró a la cabina.

***

—¡Tengo boletos para el concierto de One Direction!

—No es cierto.

—¡Claro que sí! Mira —agitó dos boletos. 

—Nunca me imaginé que el mismísimo Niall Horan necesitara entradas para su propio concierto —reí.

Nos miramos y reímos.

—Es raro. 

—¿Qué cosa? 

—Esto —nos señalé a ambos.

—Estamos hablando por Skype. ¿Qué tiene de raro?  —bufé.  

—Olvidalo.

—Anda, dime. 

—Me refería a hablar contigo por cualquier red social, nunca imaginé esto, ni en mis peores sueños.

—Muy graciosa. 

—Así me quieres.

—Al contrario, yo siempre lo supe.

—¿Qué cosa? 

—Esto —nos señaló, de mi a él —. Era cuestión de tiempo para que cayeras.

—¡Eres un tonto Horan! 

—Cielo santo —se agarró la cabeza—. Acabo de tener un déja

Reí más fuerte.  Yo también lo sentí.  Me sentí en primaria. 

Ahora que lo pienso, nuestra rivalidad era tan fuerte, que si la Scarlett del presente viajara al pasado y le dijera que ella y Niall Horan se besarán en un futuro no tan lejano  a la yo de hace ocho años atrás, probablemente me hubiese desmayado, llorado y pateado a Horan por hacer eso.

Solía ser una niña un poco temperamental.

—Era un niño tonto —miré a Niall.

—Eramos niños —me encogí de hombros, mientras él me mostraba su sonrisa de marca registrada.

—Greg tenía razón.

—¿En qué? 

—Quizá tu me gustabas —Dios santo. Grabaría este momento—. ¿Lo que veo ahí en tus mejillas es rubor? 

—¡No! ¡claro que no!  —cubrí mis mejillas lo mas rápido que pude.

—Este es uno de los momentos mas épicos que he vivido.

—Entonces mi amigo, no has tenido momentos tan geniales como el resto del mundo piensa. 
—He tenido momentos geniales, listilla. Es solo que ver a mi antigua archienemiga sonrojarse ante mi poder, es... toda una hazaña.

—Eres...

—¿Sexy? ¿hermoso?  Lo sé, me lo dicen seguido. 

—No eres tan humilde.

—Estoy jugando contigo. 

—Bien. 

—¿Entonces si? 

—¿Qué?  —lo miré, entonces él alzó los boletos—. No lo sé. 

—Prometo que no apestamos tanto —reí.  Claro que no lo hacían, eran One Direction—. ¿Qué dices? 

—Bien, ¿puedo llevar a Cassie?,  de alguna forma ella los admira. 
—De acuerdo, trae a la loca.

—¡Patearé tu trasero Horan! —esa era Cassie, había entrado buscando sus auriculares.

—¡El primer paso es la aceptación! 

—Entonces acepta tu color, y deja la tintura. 

—Haz roto mi corazón Cassie —murmura por lo bajo.

—¡Punto para Grifindor!  —ella sale del cuarto con los brazos arriba vitoreando. 

—Bueno, eso fue gracioso —digo—. ¿Para cuándo son los boletos? 

—Mañana señorita, pasaré mas tarde por tu apartamento a dejar los boletos, ¿hoy trabajaron con Austin, verdad?

—Sip, es un tipo agradable ¿lo conoces? 

—Oh no, yo soy del tipo mas Justin Bieber. 

—Claro. Ya te recuerdo con tu guitarra.

—¡NIALL! 

—¿Eso fue un grito?  —pregunto.
—Ese fue Liam, debe estar buscándome. 

—¿Qué? ¿dónde estás?

—Yo... quizá estoy oculto. 

—¿Por qué? 

—Quería hablar contigo, pero si estoy en la sala, ellos van a torturarme.

—¿Gracias?

—Scarlett yo...

—¡Te encontré! Hay que irnos tenemos una entrevista.

—De acuerdo... Me tengo que ir...  paso mas tarde por tu departamento ¡adiós! 

—Chao —saludé y la llamada dió por finalizada. Suspiré y miré el reloj. 

En horas llegaba el vuelo de mama. 

Scott había convenido hacerlo en horario de la tarde noche.  Para darnos algo de privacidad con mi familia. 

—¡Cass! 

No recibí respuesta.  Fui a buscarla. 

Cassie estaba acostada en medio de la sala con los auriculares puestos y tenía los párpados cerrados.

Me coloque en mis rodillas y moví su hombro.  Cassie abrió los ojos y sonrió. 

—¿Todo bien?

—Claro —respondió —. Espero que esos lugares sean buenos. 

—Espero lo mismo —confesé. Ambas reímos.  

***

El sonido del timbre interrumpió mi lectura de Cumbres Borrascosas, era totalmente interesante.

Cassie estaba durmiendo, por lo que me levanté del sofá y atendí la puerta. 

—¡Ahhhhhhh!  —grité, me tiré a los brazos de Ron, estos me atraparon y me estrecharon fuertemente.

Pasos se escucharon y pronto tenía a una Cassie despeinada en la sala y  a un Niall agitado en el umbral de la puerta del apartamento.

¡HOLA!  FELIZ NAVIDAD, FELIZ AÑO NUEVO, FELIZ DÍA DE REYES. 

Si. Todo esto ya pasó, no se alteren.  Como dice el dicho mas vale tarde que nunca

¡No me golpeen! hay nuevo capítulo. 

Si conocen a alguien que haga portadas, avisarme. 

Gracias por el apoyo.

All the love

C.

¿Atracción? |N.H| ©¡Lee esta historia GRATIS!