seis

164 6 0

Harry puso su campera sobre mis hombros y me tomó la mano, entrelazando nuestros dedos. Le sonreí con suavidad y lo seguí en silencio.
Entramos a uno de los camerinos y me besó con suavidad.
-Hace frío afuera y todavía tenes un poco de fiebre. Voy a venir a buscarte cuando empiece el concierto, por si queres verlo. Descansá hasta entonces.
Caminó hacia la puerta.
-Harry...-lo detuve y él volteó.-Te quiero.
-Lo sé, preciosa. Te amo mucho.-me arrojó un beso que me hizo reír y se marchó.

Me recosté en uno de los sofás que había en el lugar y permanecí en silencio. Fue muy mala idea después de todo. Nada que implique un largo rato para que piense es muy buena idea para mi. Sentí las lágrimas al ver desvanecerse ante mi esa pequeña imagen que me creé de mi bebé. Me hice un ovillo en el lugar y lloré, deseando haberla podido tener entre mis brazos.
-¿Uma?-murmuró Harry al entrar. Lo miré y él se aproximó a mi. Todos venían con él.-¿Qué pasa?¿Por qué lloras?
-No puedo acordarme... Ya me olvidé cómo dijiste que era ella.-sollocé.
Zayn se sentó junto a mi y besó mi mano con suavidad.
-Era muy chiquita. Sos ojos eran color avellana. No lloraba. Era muy tranquila. Tenía una manchita en su pie izquierdo. La habían pelado. Era muy hermosa.
-Dijeron que solo Harry la había visto.-lloré, confundida.
-Me preguntó por ella tantas veces como vos.-dijo Harry, acariciando mis mejillas y barriendo las lágrimas.- Todos lo hicieron.
-Yo la dibujé. -murmuró Zayn y lo miré.-Hice muchos hasta que Harry decidió que uno si se parecía a ella. Lo perfeccionamos juntos.
-¿Puedo verla?-pregunté con un hilo de voz.
Zayn sacó de su bolsillo el teléfono y me mostró una foto del dibujo. La había dibujado entre mis brazos. Sonreí entre lágrimas y lo abracé.
-Te amo.-murmuré.
-Te amo. No peleemos más, Uma. Por favor. Dejame acompañarte siempre, hermanita. -asentí y respiré profundo al apartarme.
-¿Queres ver el concierto? -preguntó Harry, sonriéndome con suavidad.-Ya no hay fiebre y creo que eso puede animarte.
Asentí y él me besó dulcemente, haciéndome cosquillas con su cabello.
Sé que todos se quedaron mirándonos pero no supe siquiera qué decir. Salimos del camerino. Harry me tomaba por la cintura con cuidado mientras avanzábamos por los pasillos. Todos se pusieron en posiciones y él señaló a Simón.
-Andá con él. No te apartes de él. -indicó.- Tenes los ojos muy rojos, Uma. Ya vamos a hablar en el bus, ¿está bien?-asentí y me besó.-Andá, esposa.
Fui donde Simón y él pasó su brazo sobre mis hombros. Cuando comenzaron a cantar "if i could fly" Liam volteó a mirarme y yo aparte la mirada.
-¿A dónde vas?-preguntó Simón.
-Al baño. -dije y seguí mi camino.
Me metí entre los pasillos y divisé a un grupo de fans que habían burlado la seguridad. Las evité y entré al baño en silencio.
-¿De quién era el bebé? -preguntó alguien a mi espalda, logrando que me sobresalte.-¿Era de Liam?¿O de Harry?
Me fui bastante abrumada y divisé a Harry junto a Simón. Se aproximó a mi y tomó mi rostro entre sus manos.
-Te pedí que te quedaras.-dijo en tono de reproche.-Las fans que burlan a la seguridad siempre están ahí.-asentí.-¿Las viste?-asentí.-¿Qué te dijeron?
Negué y me apoyé en su pecho. No dije nada, no despegue mis labios, no cerré los ojos. Solo permanecí ahí unos instantes.
-Harry, volvé al escenario. -dijo Simón y me tomó por el codo.-Necesitas sentarte. Voy a llamar a seguridad para que te lleven al bus.
-Me preguntó quién era el papá de Scarlet. -susurré y él se arrodilló frente a mi.- Necesito que Liam lo sepa.
-Eso lo enloquecería por completo.
-Pero necesita saberlo. No solo por él, por ella.
-Van a llevarte al bus, preciosa. Harry ya va a ir ahí con vos.
-Daddy, quiero a mi bebé.-lloré y sus ojos se llenaron de lágrimas a la vez que me abrazaba con fuerza.
Jamás lo había visto llorar. Yo creo que nadie lo había echo antes. Besó mi frente y me pidió que vaya al bus. Accedí luego de volver a abrazarlo.
Antes de entrar al bus, unos brazos me rodearon por la espalda. Volteé y Harry atrapó mis labios con rapidez.
-¿Estás bien?-preguntó, agitado.
-Amor, ¿saliste del concierto cansado y corriste hasta acá? -pregunté, acariciando su mejilla.
-Necesitaba ver que estabas bien. Tenes los ojitos rojos otra vez.-dijo, besando mi frente.- Vamos adentro.
Lo mandé a darse un baño y me quedé sentada en la cama. Liam entró y guardó silencio, escuchando a Harry bañarse. Se acercó a mi y tomó asiento.
-¿Vienen hoy a bailar?-preguntó bajito.
-No lo sé. -confesé.- Harry está muy cansado.
-Harry nunca esta lo suficientemente cansado cuando vamos a salir. Sabe que va a tener una buena noche si va.
-Vamos a quedarnos.-le cortó Harry, molesto.- No necesito ir a un boliche para tener una buena noche, me basta con acostarme con mi esposa al lado mío y ya es perfecta.
Liam se metió en el baño, furioso. Quise reprenderle a Harry por hablarle así pero ya no tenía siquiera los ánimos para hacerlo.
-No van a salir.-rió bajito.-Vamos a ponernos en marcha antes de que salga de bañarse.
Estiré mi brazo hacia él y se aproximó.
-Vamos a dormir. -murmuró y me besó suavemente. Me dejé caer en la cama y él rió.-Tenes que cambiarte.
-Cambiame vos.-dije en un murmullo con los ojos cerrados.
Lo oí buscar entre mis cosas y me cambió en silencio. Luego, se acostó a mi lado, me cubrió con las sábanas y cerró sus brazos en torno a mi.
-Odio que llores así. -susurró.- Quiero que seas feliz.
-Entonces besame.-pedí y abrí mis ojos, topándome con los de él, dulces y cálidos. Se aproximó a mi y me besó con suavidad. Tras un rato así, me presionó más contra su pecho y abandonó mis labios para bajar a mi cuello. Lo moví con cuidado, poniéndolo sobre mi y él rió suavemente contra mi cuello.
-Sos tan chiquita y tan grande.-susurró.-Te amo.
Lo hice volver a mis labios y lo besé con suavidad, metiendo mis manos bajo su remera, sintiendo sus músculos y siguiendo sus condenados movimientos. Mordí su labio y recorrí su espalda con ambas manos, empujándolo hacia mi.
-Uma.-jadeó y metió mi mano en su pantalón. Le apreté el trasero con una suave risa y él intensificó el beso.
-Nunca conquisté a un hombre agarrando su trasero.-comenté.
-Es que tus manos son chiquitas y... Me exita mucho que me agarres el culo, Uma.
Solté una carcajada y la puerta del baño se abrió, dejando ver a Liam. Al parecer, había escuchado el comentario y no le había hecho gracia. Me hice pequeña debajo de Harry y él hundió el rostro en mi cuello. Liam se aproximó, mirándolo como un león a su presa y cerré mis ojos, con muchos deseos de desaparecer.



Una historia diferente.Where stories live. Discover now