Capítulo 2. Una esperanza para la navidad

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Miku seguía confundida, ¿por qué Kaito había salido así?, era lo que se preguntaba...

-Oye, Meiko- Dice Miku con voz dulce.

-¿Qué?- Dice Meiko toda ebria.

-He... nada... (valla, olvidé que estaba ebria)- pensó.

Miku salió a buscar a Kaito...

-Luka, ¿Has visto a Kaito?

-Mmm... no... ¿no estaba en el taller?

-Este... si, pero salió, gracias- Dijo con una sonrisa muy gentil.

-¡Rin!, ¿has visto a Kaito?

-Ah, sí, pasó corriendo el llorón hasta su cuarto- Dice señalando al cuarto de Kaito.

-Eh... Gracias, Rin- Sonríe un poco nerviosa y se va hacia la puerta donde se encuentra el cuarto de Kaito...

-Kaito... *Toc toc* Kaito... *Toc toc toc* ¡Kaito, ¿estás ahí?! . . . Voy a pasar, ¿de a cuerdo?-

Pasa Miku y encuentra a Kaito llorando en silencio en una esquina comiendo de un bote con nieve de vainilla...

-Este... ¿Kaito?, ¿Qué haces comiendo nieve en invierno? ¿Te olvidas de que debemos cantar villancicos en Navidad?-

-¡Es que no puedo evitarlo!- Dice Kaito llorando.

-*Suspira* Kaito... ¿Qué sucedió?, ¿Por qué estás llorando?-

-Lo que pasa es que... ¡MEIKO!- Vuelve a soltar el llanto.

-¿Qué tiene Meiko?-

-Me hizo quedar mal con todos los elfos diciendo que yo bebía... ¡Pero no era cierto!- Vuelve a llorar.

-¡Ya Kaito! ¡Pareces un niño pequeño!-

-¡Ya te dije que no puedo evitar llorar!- Lo dice mientras llora.

-No importa que llores, Kaito, lo que te hace parecer un niño pequeño es el hecho de por qué lloras...-

-¡¿Estás diciendo que te parece tonto la razón por la que mi corazón sufre?!- Lo dice de forma exagerada.

-No seas exagerado Kaito *Se ríe* Lo que pasa es que has estado muy presionado ¿no es así?-

-Bueno... si...-

-Por eso de lo regalos y eso, ¿verdad?-

-¡Todo porque ustedes averiaron la máquina!-

-Ya, ya, no te alteres Kaito, nosotros no la averiamos, lo que pasa es que ya tiene muchos años y un día de estos tenía que dejar de funcionar ¿no?-

-Si pero, ¿por qué hoy? ¡Estamos a tan solo dos días para navidad!-

-Guarda la calma, parece que tú solo te presionas más *sonríe* Mira Kaito, solo piénsalo así, ¿por qué hacer juguetes si los que reciben los regalos tienen sus propias jugueterías allá?-

-...Tienes razón Miku... ¿por qué regalamos juguetes... ¡SI ELLOS TIENEN ALLÁ!?-

-Kaito, no me refería a eso- Sonríe nerviosa.

-¿Entonces?-

-Mira, puedo salir a la ciudad para buscar los juguetes que faltan, nadie sospechará, después de todo es navidad-

-¿Estás diciendo que todos compran sus propios regalos?-

-No todos, solo los que tienen para conseguirlo, recuerda que tú solo le das a los que lo necesitan, ¿cómo lo puedes olvidar? ¡Eres Santa Claus!-

-Si, si, lo que sea...-

-Un Santa Claus muy grosero...-

-¿Qué dijiste?-

-Nada, nada, que voy a mover mi trasero y apresurarme a comprar los regalos- Dijo nerviosa.

-Mmm... ¿De acuerdo?- Dijo no muy convencido.

-¡Adiós Sempai! *se va saltando alegremente*-

-¡¿Cuál Sempai?! ¡Yo no soy tu sempai! ¡Soy Santa Claus!-

-¡Adiós Santa Claus!-

-¡¿EH?! ¡No, eso no es lo que quise decir!-

-Adios~-

Miku toma prestado el trineo de Santa y se va hacia la ciudad...

-Valla... la ciudad está muy lejos, ¿no lo crees Rodolfo el reno?-

-¡Miku! ¡Ya te dije que no me digas "Rodolfo"! ¡Me llamo "Rin"!

-Ay, ya, a nadie le gusta que les llamen por sus lindos apodos ahora...- Lo dice un poco molesta.

Luego de un tiempo...

-¡Llegamos!- Dice Miku -Aquí te quedas tú, Rin-

-Ah~ ¿por qué?-

-Porque sería raro que miraran a una chica reno por aquí- Se ríe Miku.

-Bueno, está bien, me quedaré aquí- Se acuesta y duerme una siesta en la nieve.

-¡Bien!-

Miku consigue todos los juguetes de la lista...

-Bien... parece que no falta nada- Sonríe.

-Señorita...- Se escucha una adorable voz de niño...




El regalo de Santa Claus [Vocaloid Fanfiction]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora