Capítulo 8: Sobornos

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Aviso: Por motivos de las fiestas Navideñas, este fic se va a detener las actualizaciones hasta enero (Dos semanas). El resto de fics continuarán con sus actualizaciones previstas. Disculpad las molestias, un saludo a todos.

Atte: Kaoru Himura y Fullbuster


Capítulo 8: Sobornos -

Desde que su detective de confianza, Kurata Akira, le había comunicado la terrible noticia de que la antigua pareja de su hijo había dado a luz un niño que llevaba la sangre de los Akashi por sus venas, había estado más irritado y malhumorado de lo normal. No podía creerse que ese aspirante a jugador de baloncesto se hubiese atrevido a no tomar ningún tipo de precaución cuando mantenía relaciones sexuales con su hijo sabiendo que podía concebir.

La primera vez que le contaron la noticia no se lo creyó, pensó que era alguna estratagema de su hijo para que aceptara finalmente su relación con un hombre. Era imposible que eso fuese verdad pero conforme fue descubriendo que había más hombres que tenían esa predisposición genética a poder quedarse embarazados, no le quedó más remedio que creerles. Incluso así, se siguió oponiendo a la relación que Seijuuro mantenía con ese don nadie.

Jamás intervino directamente en su noviazgo con la intención de que rompieran porque sabía que su hijo se hubiese puesto de parte de Aomine y perdería su poder y control sobre él, pese a que podía manipularle en casi todo. Hubiese perdido ante las hormonas y el buen sexo que le debía proporcionar ese chico a Seijuuro para que su hijo creyese estar enamorado y estuviese tan enganchado a él.

La verdad es que cuando prácticamente le ordenó conseguir la plaza en la NBA, no lo hizo con un propósito oculto ni pretendía que aquello causase la ruptura entre ellos. Él fue el primero en sorprenderse cuando se percató de las jugadas que realizaba su hijo contra su propia pareja. No se esperó que sus palabras le hubiesen calado tanto como para que fuese capaz de ir a por la persona que decía amar y había defendido tantas veces ante su presencia. Pero no se iba a quejar, había matado dos pájaros de un tiro: su hijo consiguió el puesto en un equipo de la NBA y se libró del incordio que era Aomine.

Cuando ese chico apareció a las puertas de su casa proclamando que llevaba en su interior un hijo de Seijuuro, no se lo creyó. Estaba convencido de que lo hacía por venganza, como su hijo le había arrebatado la oportunidad de ganar un contrato multimillonario arruinando sus planes de ser rico, pensaría que de esa forma conseguiría el dinero que deseaba. Pero ese plan también se le fue al traste porque Masaomi no iba a caer en un truco tan viejo, seguramente ni siquiera estaba embarazado o eso fue lo que pensó en aquel momento.

No pudo ser más feliz cuando vio que se largaba de allí sin tener éxito en su estafa gritando que no le buscasen ni a él ni a su hijo nunca, que ese crío era solamente suyo desde ese momento. Había estado muy tranquilo y alegre todos esos años sin tener noticias de él pensando que nunca más estaría relacionado con su familia... hasta ahora.

Enterarse de que todo lo que dijo la última vez que le vio era cierto había sido la peor noticia que había recibido en años. No podía arriesgarse a que Seijuuro se enterara, si lo hacía trataría de darle su apellido a ese crío, de hacerle un miembro legítimo de la familia Akashi. Pero él no estaba dispuesto a tal ofensa y vergüenza, sus negocios podrían resentirse por culpa de los cotilleos e incluso un compañero podría echarse hacia atrás en el trato que había pactado a espaldas de Seijuuro para prometerlo con su primogénita. Unirse a esa familia era muy rentable ya que tenía empresas muy importantes a nivel mundial y si se casaban, podrían fusionar una de ellas con alguna de su propiedad sacando grandes beneficios.

Baloncesto callejero (Kuroko no Basuke, AkaAo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora