Querido Michael:

Sé que probablemente vas a burlarte del hecho de que esté escribiendo una carta siendo el siglo XXI y con tanta tecnología, tal como lo está haciendo Louis en éste momento. Sin importar eso, creo que a veces la gente necesita tener palabras escritas que puedan ser releídas una y otra vez en cambio de las que se esfuman junto con el aire.

Las cosas han sido un poco asfixiantes estos últimos días. Louis estuvo recientemente en Los Ángeles y pese a tanto tiempo que hemos estado juntos no logro acostumbrarme a no tenerlo aquí, mucho menos ellos. Sigue sintiéndose como un gran hueco cuando no estamos juntos.

¿Sabes? No es lo mismo a comparación de las veces que discutimos y él suele ir a dormir al sillón (el cuál te hizo caso y lo modificó para no sufrir de sus dolores de espalda), porque incluso antes de que amanezca ambos terminamos de nuevo juntos, porque no importa qué tan mal le haya ido a uno en el día, seguimos necesitando ese algo que nos hace realmente descansar.

Es difícil hacer que una familia funcione cuando también debo ir a trabajar y al regresar tener que cerciorarme de que la mayor parte de la casa siga en pie. Ojalá pudiera decirle a mi yo del pasado que poner un número en específico a una familia no solo es cuestión de satisfacer la ilusión juvenil.

Así que creo te alegrarás de lo siguiente: ¿recuerdas esa hermosa bata de estampado que tanto odiabas?, por fin ha pasado a mejor vida. Al parecer a un trío, se les ocurrió que era buena idea hacer sus propias capas de superhéroes con mi ropa, así como tomar las zapatillas de fútbol favoritas de Louis y decorarlas con diamantina dorada.

Hay días en los que incluso me he quedado dormido tan pronto me acuesto y lo último que siento es a Louis despedirse antes de dormir también, o eso supongo. De cualquier manera, no es como que no tengamos tiempo para los dos, incluso con todo el trabajo y el estrés de este nuevo estilo de vida, es algo que no cambiaría por nada en el mundo.

A este punto, sigo agradecido de todo lo que nos guió a donde estamos ahora, lo bueno y lo malo, todo es parte de nuestra historia, y de nuestro matrimonio.

A propósito de matrimonio...

El principal motivo por el que te escribo es ese. Me he quedado pensando desde tu última visita, han pasado dos días desde aquella vez, probablemente para cuando termine de escribir esto ya sean tres. Como sea, quiero felicitarte una vez más por ese gran paso en tu vida. Louis no ha dejado de hablar de lo emocionante que será tu boda, muchas gracias por el honor de habernos permitido ser nosotros los primeros en enterarnos.

Aún recuerdo cuando trajiste a tu novia para presentárnosla por vez primera, siempre te has visto feliz a su lado, y eso nos hace felices a nosotros porque mereces toda la felicidad del mundo.

Sin embargo, me veo obligado a hacerte una pregunta sumamente importante en la decisión que has tomado...

¿Estás completamente seguro?

Piénsalo, ¿Cambiarías algo de su persona? ¿Quisieras que dejara de hacer las cosas que hace ahora mismo? ¿Tú dejarías lo que amas ahora mismo?

Si tu respuesta a cualquiera las tres preguntas anteriores es afirmativa, Michael, lamento decirte que no estás listo para casarte. Así que desde lo que me permitiré llamar experiencia (mucha experiencia), me gustaría darte algunos consejos antes de la que podría ser la mejor etapa de tu vida:

-Tú más que nadie sabe que todas las parejas plantean relaciones en sueño. Sé que éste aspecto lo tienes más claro que cualquier otro, lo viviste con tus padres y con la relación entre Louis y yo. Es tal vez más común de lo que creemos casarse y pensar que te esperan sólo cosas buenas y una vida maravillosa sin nada negativo. Pero el creer en un amor fantasioso donde todo dependa de que protejas al amor de tu vida, donde no existen disgustos jamás... sabes que es una total mentira. No todo será un paraíso, no contarás ni una semana en la que no encuentres por lo menos un pequeño disgusto, habrá conflictos y discusiones, y está bien, son humanos. Estoy seguro de que encontrarás el punto específico de una relación. A veces el amor puede convertir al ser más sensato y cuerdo del mundo en un idiota iluso. Recuerda que la mayoría de veces estar casados y afrontarse a la vida real, tras los besos dulces enamorados del noviazgo son fuertes golpes, que se van intensificando conforme la vida va siguiendo su camino. 

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!