PRÓLOGO.

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A una de ellas la vida le quitó todo, la golpeó de las peores maneras. Era fría, egoísta y todo le importaba muy poco.

No era "respetada" en el colegio, le temían. ¿Por qué temían? Ella no era nada más que alguien roto. Pero se abusaba de ello para estar sola, amaba estar sola, lo que sucedía todo el tiempo, nadie se acercaba a ella, ni ella a ellos.

Hablaba poco y su única preocupación era estar en el muelle fumando algún que otro cigarro y beber cervezas. Nadie sabía que ella pasaba casi todo el tiempo allí. De igual forma, a nadie le interesaba.

La vida la golpeó una vez, luego dos, ¿Importaba que perdiera algo más? Claro que si, lo único que le quedaba eran ellos, pero se alejaron. Ella estaba sola. Se sentía sola. Dolía, claro que dolía y más de lo que pueden creer.

A veces decimos que queremos estar solos para escapar del ruido, de las personas, pero cuando estamos realmente solos se siente raro, se siente feo, tanto que hasta podemos llegar a cambiar nuestra forma de ser y la culpable es nuestra mente, porque nos atormentamos. Pero... ¿Qué importa ahora? Ya estas sólo y no le interesas a nadie. Sólo te tienes a ti mismo. Y ese es el punto, te tienes a ti mismo. A veces tú eres tu única compañía. Suena horrible, pero es la realidad de muchos.

La siguiente de ellas era tonta, inocente, simpática, adorable y por supuesto hermosa. Pero eso no bastaba porque aún siendo de esa manera no tenía amigos, no hacia más que ir al colegio y del colegio a su casa, en su cuarto, con sus libros y su música. La vida le dio todo ¿una vida perfecta? Quizás. Pero uno nunca sabe que puede pasar, puedes conocer a alguien que te cambie por completo, puedes perder a alguien, puedes ser un total idiota de un momento a otro y cometer errores llevando por la borda la vida "perfecta".

¿Qué pasa si tu vida perfecta de un momento a otro se acaba? Te sientes mal, obviamente, lo peor de todo en ese momento es tu mente, otra vez. Crees que es tu culpa, te golpeas internamente, llegas a cometer locuras. Te preguntas que hiciste mal. Como puede que no, puede que sólo te afecte emocionalmente. Pero a veces... a veces las vueltas de la vida te marcan y lo hacen para siempre.



El frío de Portland la estaba haciendo temblar, otra vez, había pasado la noche sentada en el muelle. Sola.

Era la hora de ir al colegio, así que tomó su mochila, tiró el cigarro y se hizo camino a su primera clase del día.

Las calles estaban cubiertas por una capa de nieve, podía ver la gente salir de sus casas para ir a sus trabajos, los niños a sus colegios, otros solo jugaban en la nieve y eran... ellos eran felices.

Por otro lado ella despertaba gracias a que su madre le llevaba el desayuno a la cama, no se hacia problema le el horario ya que su padre la dejaría en el colegio antes de ir a la empresa.

Tras media hora de risas con su familia se quitó el pijama y se puso ropa abrigada, toda la que su madre le dio. Y así, como siempre, comenzaba su día.



Hola, bueno, primero que nada, esto va a ser interesante lo prometo. Comenten, por favor. Y gracias por leer.


-Maru.

When life hits you {Camren}¡Lee esta historia GRATIS!