Deuda desconocida.

2.5K 164 5

-¿Puedes decirme qué carajo te pasa? -mire a Steve con el ceño fruncido.

-Lenguaje, Steve. Estamos en una casa ajena, ten un poco de consideración. Así como ten piedad por mi jaqueca -murmuré pegando mi frente en la mesa fría.

-¡Buenos días a todos! -mire a Eleonor con una ceja levantada-. No a todos al parecer.

-¿Qué fue lo que te hizo ese tipo? Desde que volviste de ese " pequeño" viaje con Darren has estado rara -mire mi reflejo en la mesa y la imagen volvió como una oleada.

Su mano en mi espalda baja, mis pies de puntillas, y lo que más importaba: sus labios sobre los míos.

Grite casi por impuslo, Steve y Eleonor saltaron en su lugar me miraron preocupados. Eleonor se separó de los brazos de mi hermano y se paró enfrente de mí.

-¿Qué pasa Alisson? Te ves pálida, casi no duermes, ni comes, tu mente siempre esta en otro lado y pareciera que estás enferma. Darren no te hizo nada malo, ¿verdad?

-¿Lo conoces bien? -pregunte en un susurro, Steve me miró confundido por no poder escuchar la conversación, Eleonor asintió-. ¿Piensas que él me haría algo?

-Claro que no, lo conozco desde que era una niña.

-Entonces no dudes de tus amigos -me levante de la mesa junto con mi mochila y me salí del comedor.


Las clases me enfermaron más, pareciera que me contagie de VIH, camine por los pasillos como una zombi, de vez en cuando veía a Steve pero lo ignoraba o cambiaba mi rumbo, no me sentía con ánimos de nada.

A la hora del almuerzo camine con toda la flojera que tenía, pero al llegar a la cafetería mi estómago se revolvió no quería entrar y toparme con Darren, menos luego de lo que paso.

Estuve a punto de irme a otro lado cuando escuche un ruido extraño dentro de la cafetería, mi curiosidad siempre fue extraña y mala. Abrí las puertas y todos estaban formando un círculo, nadie hablaba, pareciera que no querían ni respirar.

Escuche unos quejidos, no tenía mucho interés en saber quién era el afortunado. Estaba a punto de salir cuando Eleonor llegó a mí corriendo.

-Hasta que te encuentro... -se veía pálida, el día de hoy todos estábamos enfermos al parecer.

-¿Qué pasa Eleonor? -pregunte solo por educación, no tenía ganas de salvar el trasero a mi hermano, no hoy cuando sentía que si veo a los reyes voy a vomitar o me voy a derrumbar.

-Melissa esta golpeando a los chicos -mi ceño se frunció, no puede ser. Eleonor me jaló hasta el centro del círculo dando varios codazos y recibiendo varios insultos. Al llegar vi la imagen que en otro momento me haría sentir satisfecha.

Melissa iba vestida muy bien, con unos jeans de mezclilla salpicados con sangre, unas botas negras que pisoteaban el abdomen de los chicos, una playera también salpicada de sangre y su cabello recogido en un moño.

Mi respiración se detuvo cuando mire a los reyes. Derek y Ethan se estaban quejando en el suelo y escupiendo sangre, Darren estaba inmóvil forzando al aire a entrar en sus pulmones, su rostro ensangrentado como su ropa. Pero Connor...

-Me parece ridículo que tengamos que llegar a estos extremos hermanito -Melissa se inclinó hasta el rostro de Connor, uno de sus ojos estaba hinchado, tenía varios cortes y sus dientes blancos estaban llenos de sangre.

-No me parece tan cruel, creo que me han golpeado peor -Connor escupió sangre sobre la cara de su hermana. ¿Son hermanos? Melissa miró la sangre con una tranquilidad alarmante, luego miró a su hermano.

Una Chica Más. #1 Trilogía TheUselessDonde viven las historias. Descúbrelo ahora