Cuando ella dijo "Estoy embarazada" supe que no me podía separar nunca jamás de ella, habíamos hecho algo que con producto de nuestro amor logramos... bueno más bien un descuido pero es perfecto.

Veía a Nevae caminar de lado a lado de nuestra habitación, pasaron dos meses desde entonces. No habíamos dicho nada a nadie, los primeros meses eran riesgosos, ya que existe la posibilidad de que pierda al bebe y no queríamos una desilusión de parte de todos.

—Amor, cálmate.— dije y ella me fulmino con la mirada.

—Eres un estúpido, me embarazas y me dices que me calme.¡Desconsiderado!.— quise reír pero ella se veía sería y le se me hacia inoportuno hacerlo.

—No pasara nada. Además no sólo es mi culpa.— me defendí. Sus ojos de inmediato se llenaron de lágrimas.

—Me haces el amor sin condón. ¿Qué esperabas?, ¿una lavadora?. Eres un... un... estúpido.— ahora si me reí, ella me tiró una almohada.

—Nevae, quieres calmarte. No esperaba una lavadora,ni nada. Me has llamado estúpido, idiota y todo lo que sea ofensivo. Te amo pero esta vez te has pasado.— ella empezó a llorar. Me levanté de la cama y fui hasta ella, la rodee con mis brazos, bese su mejilla.

—Lo siento, estoy nerviosa. No sé como se lo tomarán mis padres,tengo miedo de que me rechacen y tus padres también. Evan, mira lo que me hiciste, me veo condenadamente sexy y tu ahí dándome comida.— sonreí.

—Te apoyare en todo y si mis padres no lo aceptan, lo siento mucho pero he tomado una decisión. Además te prometí nunca dejarte. Has sacrificado tus estudios por el bebe, bueno aunque después de que nazca regresarás sería justo también sacrificarme de un linchamiento por parte de tu padre. — ella me beso y sentí que por primera vez que no todo era un desastre.

—solo pienso en mi, tu también eres parte de esto y no hago como sí lo fueras.— yo asentí.

— Nunca me enojaría contigo, lo sabes.

Sentía que todo iba bien, al fin estábamos en la misma página. Veía a mis padres reír con los padres de Nevae, Emma estaba con Ian y se mostraban felices. Nevae y yo estábamos sentados al frente de la piscina de mi casa más bien la de mis padres, sentíamos el aire y nuestras manos no se separaban.

— Es hora,¿no crees?.— dijo aterrada. Bese su mano.

— Te amo.

Caminamos agarrados de la mano hacia los demás, sentía las piernas temblarle tenía miedo también.

—Evan y yo tenemos algo que contarles.— dijo Nevae titubeosa.—¡Estoy embarazada!.— sentí mi mano apretada, caí en cuenta de que ella me apretaba la mano fuertemente.

—¿Sorpresa?.— dije mi madre se llevó las manos a la boca, su mamá de mi novia lloraba y su padre me mataba con la mirada, no lo culpo. Emma vino a abrazar a Nevae feliz.

Mi madre vino hasta nosotros al igual que mi padre, nos abrazaron y nos felicitaron. Sus padres de Nevae hablaban. O discutían, no lo sé, su padre no se veía muy feliz.

Ella se puso pálida, dije que la apoyaría y de gracias que no e salido corriendo. Su padre se alejó, y su madre negaba moleta mientras venía hacia su hija. La abrazo mientras Nevae lloraba.

Me arme de valor para lo que Venía,fui con su padre quién se encontraba mirando a la nada. Respire unas cuantas veces y fui hacia el.

—Señor, yo sé que Nevae es lo último que tiene, su única hija, que le queda. .—el asintió. — no queríamos que pasara esto, tener un hijo no es malo pero no ahora, estoy de acuerdo.

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