Capítulo 16: "Aprendiendo a pelear" (2/2)

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-¿Me viste?-dijo Garra de Jaguar mientras enterraba el Gorrión.-El truco está en correr poco. Cuando estes a una buena distancia del Gorrión, salta encima de él, así no tendrá tiempo de escapar. Recuerda hacerlo todo muy rápido.

-Sí.-respondió Turquesa mientras reflexionaba sobre sus movimientos.

-Ahora sigamos. Vamos a buscar un Gorrión para que cazes.

No tuvieron que caminar mucho hasta que encontraron un pequeño Gorrión escondido entre la Maleza. Era joven, pero no por eso era más débil que los demás.

-Muy bien. Recuerda: hazlo muy rápido. No importa si fallas, en este lugar podemos encontrar muchos más.

La joven Aprendiza comenzó a acechar al pequeño pájaro. Tras dar unos pocos pasos, corrió velozmente con toda su fuerza y saltó. Pero el Gorrión ya se había dado cuenta de presencia, y voló hacia el cielo. Turquesa, preocupada, saltó fuertemente para intentar agarrar la ala del plumífero, pero solo logró arrancarle unas plumas.

Desanimada, escupió todas las plumas marrones que tenía en sus mandíbulas y se quedó sentada, mirando el cielo. Pero pronto apareció Garra de Jaguar, que la animó frotandose en su costado.

-Tranquila, a todos nos pasa. Estos gorriones son muy rápidos. Vamos a buscar otro.

Los felinos siguieron avazando por la espesa vegetación, hasta que encontraron otro gorrión, pero por segunda vez, Turquesa falló y el pájaro se escapo. La aprendiza estaba muy triste ¿Que le salía siempre mal?

-No puedo hacerlo. Es muy difícil.

-Por supuesto que puedes hacerlo. Busquemos otro más. Después podremos ir a practicar algunos movimientos de lucha.

-Esta bien. Busquemos otro.-dijo la gata.

Cuando llegaron hacia la Laguna Lunar, la joven escuchó un pequeño canto. Nerviosa, buscó con la mirada el origen del sonido, hasta que lo encontró. Era un gorrión muy pequeño. La Aprendiza, comenzó a acecharlo. Lentamente, avanzó, hasta estar en una posisión buena. Emocionada pero a la vez concentrada por no fallar, salto. El ave no era muy rápida, y Turquesa sintió al animal en su boca. Lo había matado. ¡Por fín había cazado un gorrión!

-¡Exelente! Seguiste muy bien los movimientos que te enseñe.

La gata enterró su presa. Estaba muy orgullosa de si misma, y aún no podía creer en su increíble logro.

-¡Caze un Gorrion!-dijo sin poder contener la alegría que la invadía.

-Ahora vayamos al Alerce Solitario. Vayamos a practicar batallas. Hoy te enseñaré los movimientos básicos. Y en unas lunas practicaremos movimiemtos más expertos.

La gata estaba muy cansada, habían caminado mucho y ya no tenía casi nada de energía.

-¿Puedo cazar algo? Tengo mucha hambre.

-Como no. Anda a cazar. No hay problema.

Pronto la Aprendiza puso todos sus sentidos alerta. Y después de un rato localizó un Campañol que cazó con bastante facilidad. Cada mordida que le daba a su presa le entregaba una nueva ola de energía. Y cuando lo terminó, tenía la energía suficiente para seguir avazando.

En poco tiempo llegaron al enorme alerce. Garra de Jaguar se detuvo y se agachó. Movió su cola indicandole a su Aprendiza que hiciera lo mismo. Una vez que ella lo hizo, el atigrado dijo:

-Cuando estes peleando contra un gato, concentrate en sus movimientos, pero también debes haserlo rápido. Si no él atacara primero.

-Bien-dijo la gata memorizando las palabras de su Mentor.

Los Gatos Guerreros: La historia de Pequeña TurquesaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora