Parte XXXXVII

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Decisión

Un silencio incómodo había llenado la habitación. Los corazones de ambos se habían detenido. Ninguno sabía qué más decir ni cómo reaccionar.

Lucianna sentía que el silencio de Jared era su forma de demostrar que no le importaba. Jared sentía que con el silencio Lucianna esperaba algo. Pero ¿qué era ese algo?

- Luce, no lo sé. Debes decirme...- Jared la animó, él no quería arriesgarse. Si Lucianna le decía que no había aceptado la propuesta por Emi, él se rompería.

- Jared... estoy... confundida. Muy confundida ¿ok? Lo quiero pero...-

- Pero... ¿pero qué Lucianna? Habla por favor.

- Pero... yo...- Lucianna quería decirle que también lo quería, pero su teléfono la interrumpió. Un mensaje de Ian- Oh... debo... debo irme, Emi despertó y está asustada- Jared intentó sentarse pero su cuerpo dolía, hizo una mueca.- No!, no te muevas, aun estás convaleciente.

- Estoy bien- dijo con el ceño fruncido- Ve, la diablilla te necesita- "y yo también" pensó, quiso pedirle que terminara de decir lo que había dejado inconcluso, pero en ese momento su hija era más importante.

Lu asintió y esperó que en algún momento pudieran retomar la conversación. Era necesario.


***

- ¡QUIERO A MI MAMI!- Lucianna escuchó a su pequeña, sonaba angustiada, asi que corrió hasta la habitación.

-¿bebé?- se acercó de inmediato a la niña que estaba llorando y claramente asustada. La niña miraba con recelo a la enfermera quien trataba de calmarla, Ian estaba ahí también y se veía sobrepasado por la situación-

- MAMI- Emi sollozó y estiro sus brazos para alcanzar a mamá-

- Esta bien amor, mami está aquí- acarició a Emi y le pidió que se tranquilizara- ¿Sabes por qué estás aquí?

-Si, mi pancita dolía y papi me dio un guigado y se siente raro, como que tengo sueño pero no tengo. Mami, ¿dónde está mi papi? Quiero ver a mi papi y que vayamos a casa con tio Ian y compremos mi gatito. ¿Podemos? ¿Tío Ian nos dejas?

-Vaya... - Ian exclamó sorprendido, Emi se veía bastante bien, mucho mejor ahora que Lucianna estaba a su lado.-

- Señora, Emilia no debe esforzarse, no es bueno que hable mucho- "suerte con eso" pensó Lucianna y asintió amablemente a la enfermera-

-Mami, ¿por qué la señora no quiere que hable? Yo no hablaba y querían que hablara y ahora hablo y no quieren que hablo, mamá me confunden.- Emi suspiró cansada y tanto Ian como Luce no pudieron hacer más que sonreír.

Luce intentó explicarle a Emi que debía descansar luego de la operación para que volvieran a casa pronto. Ian y Luce discutieron sobre la posibilidad de tener un gatito. A Ian le gustaba la idea.

David llegó a la habitación para ver a Emi, la pequeña se veía feliz de verlo, más aún cuando vio que David le había llevado sus lápices y block para dibujar y pintar.

Mientras David y Emi parecían muy entretenidos (y enfocados) dibujando zapatos (idea de Emilia), Luce aprovechó para volver a la habitación de Jared. Él estaba con su hermano Shannon, quien saludo con cortesía a Lucianna antes de dejarlos a solas.

- ¿Cómo está Emilia?- Jared preguntó con ansias-

- Bien, un poco enojada con la enfermera- sonrió- se quedó dibujando, se ve bastante bien!- Jared sonrió aliviado- Tú, ¿cómo te sientes?

- Mejor, estaba un poco aburrido... y, quiero que terminemos la conversación que estábamos teniendo antes de que tuvieras que ir con Emi.- Luce suspiró-

-Lo sé... Jared, es difícil, y no creo que esté en condiciones de tomar grandes decisiones, decisiones que no solo afectarán mi vida, sino que la de Emilia, la tuya y la de David.

-y eso ¿qué significa?-

- Qué estoy tremendamente confundida. Siento mil cosas dentro, mi cabeza explotará en cualquier momento. Quiero mucho a David, y estoy agradecida de todo lo que ha hecho por mí. Pero también te quiero... es algo que ya no puedo seguir ocultando, no puedo pretender que no me importas. Pero no puedo, juro que no puedo decidir ahora, y siento que estoy siendo egoísta con ambos.

- ¿Qué harás entonces?... ¿seguirás con él? Porque eso no sería justo si también me quieres... y sería jugar con él pretendiendo que es el único en que piensas.

- Lo sé... lo sé-

-¿Entonces?-

- supongo que le pediré un tiempo, para aclarar mi mente, creo que eso sería lo mejor. Aunque si soy honesta, no estoy segura de nada. Solo quiero estar tranquila, estar ahí para Emilia y no confundirla. Ella se lleva muy bien con David, y... contigo y... no quiero que ella se sienta tan confundida como yo.

- Luce, hagas lo que hagas, no la apartes de mí. Soy su padre, quiero y seré parte de su vida, no importa lo que decidas hacer con la tuya.

- Lo sé.



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