Twenty

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Han pasado dos semanas y no se que decir, no he hablado con Jesús. Me da pena porque no se nada de él, ni de Dani, que llevan dias sin conectarse.

Me encuentro tirada en la cama metida en Twitter, ya hay movida, y la verdad es que me entretengo leyendo comentarios, porque paso de decir algo que después no tenga sentido.

Dejo el móvil cargando mientras voy al salón a por un par de magdalenas.

-Oye. -Me llama mi hermano. -Juanjo, me acaban de decir que está en pelea.

-¿Y que pasa? -Pregunto.

-Es con uno de los gemelos, no se cual.

Abro mucho los ojos y subo corriendo a la habitación a por el móvil y las llaves.

-¿Te llevo? -Pregunta mi hermano cogiendo las llaves de la moto, asiento y salimos.

Una vez que llegamos me despido de él y voy corriendo hasta donde hay un montón de gente mirando.

-Tia. No se que hacer con tu primo, nunca lo había visto así. -Dice Nuria, su novia.

-Tranquila Nuria, coge tú a Juanjo.

Ella asiente y hacemos paso entre le gente, allí estaban los dos, mi primo y Jesús, y la verdad que no iban bien ninguno de los dos.

-¡Eh! -Grito acercándome. -¿Se puede saber que os pasa?

Jesús me mira y rápidamente alza el puño para darle a mi primo, peronlo paro a tiempo abrazandole por detrás.

-Por favor no le pegues. -Susurro en su oído y se estremece. -Jesús...

Veo como se gira y me mira fijamente a los ojos, y no lo duda, me abraza como no lo había hecho antes.

Una vez que nos separamos, me mira fijamente a los ojos.

-Te he echado de menos Marina.

-Yo también. -Admito, y sin darme cuenta ya me está besando, ahí delante de todos, sin que nada le importe, y es lo que más me gusta.

-Ten cuidado, por favor. -Susurro y él asiente. -Voy a ver a mi primo, un momento.

-No te vayas...

Le miro y me separo de él mientras voy a ver a mi primo, que lo miro de brazos cruzados.

-¿Que hacéis? ¡Os podríais haber matado!

-Marina. -Dice agarrando a su chica. -Era por ti.

-Venga ya. -Me río por lo que miro a Nuria y ella asiente. -¿Por qué?

-Te lo tiene que contar él. Pero yo estoy bien.

Miro de reojo a Jesús, que tiene un ojo morado y el labio sangrando.

-Vete con el prima. -Sonríe. -Que te necesita.

-¿De verdad? -Pregunto.

-Sí, de verdad.

Y me vuelvo con Jesús que hablaba con otro.

-Este es Álvaro, uno de mis mejores amigos.

-Encantada. -Le sonrío y el hace lo mismo. -Jesús eso te lo tienes que curar.

-No si no me duele.

-Vamos a tu casa y te lo curo, venga.

-¿Sabes cual es? -Me pregunta Álvaro.

-Que va. -Me río.

-La tercera de esa calle.

-Ay gracias.

Nos despedimos y vamos hacia su casa.

Ni un minuto más {Gemeliers}¡Lee esta historia GRATIS!