-Isaac, dejame por aquí, seguiré a pie. --dije mientras asomaba mi cabeza por la ventanilla de la limusina.

-¿Segura, Emily? -preguntona con algo de preocupación su chofer, Isaac.

-Si, sólo son algunos metros, gracias. -dijo dándole un beso en la mejilla y saliendo de aquella lujosa carroza. Isaac trabajo con mi familia toda la vida, era de la familia.

Acomode mi mochila sobre mi hombro y di un gran suspiro, de nuevo aquí, la escuela. No es que la odie ni nada, sólo que soy de esas chicas a las que nadie quiere, de esas a las que los populares hacen menos, exacto, soy una chica nerd. Y el simple hecho de venir a la escuela es lo peor, todos me molestan, no hay excepciones, además de que no me gusta llegar al colegio en limusina, pensaran que soy de esas chicas ricas de las que pueden aprovecharse. Pero no. Sólo intento olvidar todo mi pasado, pero los idiotas del colegio me lo hacen difícil.

Entre por las puertas de el colegio dejando ver a todos aquellos idiotas haciendo un completo desastre por todos los pasillos de esta. Los populares besaban a sus chicas, quienes lucían como colegialas con su espalda recargada sobre los casilleros mientras mascaban su asquerosa goma de mascar y la compartían con sus chicos, que repulsivo.

Busque mi casillero con la mirada, y lo encontré, sólo que sobre el estaba Kylie devorando a Justin. Ellos son los más populares de el colegio, Kylie siendo la chica más plástica de la escuela y Justin con su estilo de chico malo intimidando a todos los que no tenían un lugar en la popularidad, personas como yo.

Me acerque a donde se encontraban ellos, estaban perdidos entre aquel beso del que disfrutaban. Aclare mi garganta para llamar su atención, y funcionó, ya que enseguida ambos se alejaron del otro y me miraron con superficialidad.

-Mmm... Disculpen, es mi casillero. --dije algo nerviosa, ellos me intimidaban, en especial el. Sus ojos color miel, su fascinante figura y sus bellas facciones, podría ser intimidante, pero a quien engaño, el es bello.

El ojimiel me fulminó con la mirada, al igual que su novia plástica, quien me miraba como si fuera tan poca cosa.

-Haste a un lado, tarada. -dijo Justin, empujándome con uno de sus brazos. El impacto fue tan fuerte que hizo que los libros que tenía en mis brazos en ese momento se esparcieran por el suelo.

Escuche la risa de Kylie y de Justin a mis espaldas.
Yo sólo bufé y me dedique a levantar mis libros.

-Idiota. -susurré tan sólo para que yo lo escuchara, pero al parecer no fue así, ya que sentí como un brazo demasiado fuerte tomaba el mío y me ponía de pie. Me encontré la mirada color miel de Justin, lo miraba a los ojos aterrada, el tenía su rostro demasiado cerca del mío.

-Repite eso. -ordenó. Yo sólo lo miraba como Idiota, paralizada.

-N-no dije n-nada. --dije tartamudeando. Este chico me pone nerviosa.

El sólo me depósito bruscamente en el suelo, tomó la mano de su chica y se alejó cuando el timbre sonó por todos los pasillos. El camino por los pasillos mientras los demás alumnos se esparcían por todo el lugar, entrando a sus salas respectivas según su horario.

Me quede en el piso viendo como el pasillo se vaciaba por completo, y así fue. Me puse en cuclillas y recogí mis cosas del suelo. Cuando tuve mís cosas de nuevo en mi mochila, camine hacia la sala donde tendría química. Toqué la puerta donde se encontraba el profesor explicando en la pizarra. Me miró a través de la ventanilla de cristal y negó con la cabeza mientras hacia un ademán para que me fuera, eso significaba que no me dejaría entrar a su clase, y tendrá falta en asistencia a su clase. La verdad, eso no me interesa.

Daddy's Little Princess (j.b) (h.s) ¡Lee esta historia GRATIS!