.35.

50 2 0

Al llegar a la casa que les habían prestado para hospedarse porque darían seis conciertos allí, ella miró a Harold y después a Pock. El de los ojos esmeralda alzó ambas cejas.
-Andá. Yo soy tu mejor amigo malo y él es el bueno. Puedo compartirte.
Elizabeth rió y corrió hacia Harold, rodeándolo con sus brazos y piernas.
-Yo también te extrañé. -rió él besando su mejilla.
-Dos mejores amigos.-dijo Pock sin gracias alguna.
-Vos sos mi mejor amigo, Pock. Harold es mi mejor amiga.
-¿Qué estás queriendo decirme? -preguntó Harold y ella le besó la mejilla y luego regresó con su novio.
-Puedo hacerte trenzas, pintarte las uñas, salir de compras con vos. Vamos, Hazz, Pock es el hombre en su relación.
-Mejor amigo y mejor amiga.-dijo Andy chasqueando la lengua.-Mas te vale no saltarme con una novia.
Ella miró a Toby con rapidez y este se llevó las manos a la panza.
-No podes dejarme. Tenemos un bebé.
Ella rió y miró a Andy. Él la besó para luego estrecharla entre sus brazos. Elizabeth había vuelto a ser la de antes.
-Al menos soy el único primo.-suspiró William y ella le sonrió asintiendo.- Me siento bien ahora.
-Hora de ensayar.-dijo Harold y todos asintieron, saliendo rumbo al estadio y dejando a Elizabeth y a Pock.
-Es raro verte tan alegre.-dijo él.- Me gusta.
-Se siente bien.-dijo ella y se dejo caer en el sofá.
Scott se asomó a la escalera y los vio. Debía ir al ensayo pero no quería partir, ese sería uno de los pocos momentos en que podría mirarla.
-¿Qué voy a hacer con Scott?-preguntó entonces y Pock negó.
-No quiero que lo intentes.
-Algo le pasa.-susurró ella y él moreno suspiró.
-No quiero que te acerques a él. -le dijo Pock.
-Pock...
-No. No seas cabezotas. Haceme caso. No quiero que vuelvas a nombrarlo.
Ella bajó la mirada y Scott maldijo. Él se las pagaría. Ella quería buscarlo pero Pock no se lo permitía. No la dejaba siquiera nombrarlo. Por otra parte, a ella le preocupaba él y eso hacía que el moreno se sintiera inmenso. Elizabeth le apreciaba de algún modo, si no no se preocuparía ni pizca por él.
-Vamos.-pidió Pock.
-Creo que voy a ir a darme un baño. -musitó ella.
-¿Estás bien?
-Necesito un trago.-suspiró.- Voy a darme un baño.
Subió las escaleras y se metió en el cuarto de su primo, donde estaba su maleta. La abrió y tomó algo de ropa. Fue al baño y permaneció unos largos minutos con el rostro entre las manos sentada en el piso. Vio un par de botellas ocultas tras el armario.
-¡Pock!-gritó una y otra vez hasta que la puerta se abrió de golpe y su amigo cayó de rodillas frente a ella. -Sacalas. -suplicó y las señaló.- No puedo. No puedo. Por favor.
Su amigo tomó las botellas y las dejó fuera para luego tomar el rostro de ella entre sus manos. Le barrió las lágrimas y abrió el agua, dejando que la bañera se llenara. Una vez que estuvo hecho, le quitó la ropa y la metió dentro. Acarició su espalda con suavidad y le lavó el cabello.
-Gracias por no irte.-susurró ella.
-Si no me fui esa primera noche, no voy a irme ahora.-dijo él.- Para algo están los mejores amigos.
Cerró el grifo y la sacó, ayudándola a cambiarse y cepillando su cabello.
Elizabeth se veía alegre pero él podía notar que seguía rota. Tan rota como cuando se conocieron. Las heridas no cerraban y ella no podía evitarlo.

¿Sueño o pesadilla?¡Lee esta historia GRATIS!