25. El autista de Nico di Angelo hace algo bueno. ¡Al fin! (Pero solo son fotos)

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POV Aqua:

Los yates son muy ruidosos.

Uno queriendo coger una fruta para no morir de hambre y la maldita frutera se cae por un costado. Salí de allí y justo cuando Carter abre la puerta de la cocina me doy cuenta de que había dejado el manto encima de una silla (una muy mala costumbre mía). Él agarró el manto y miró hacia la puerta.

De pronto, sin aviso, una mano me cubre la boca. Trato de gritar a Carter que cierre la puerta, pero no puedo. Incluso muerdo a la persona que me agarra, pero es cuando me doy cuenta de que no es solo una sino varias.

POV Percy:

Me encontraba con Annabeth (spoiler: y Bob) caminando por el Tártaro. (Bien normal, ¿no?). Cuando me estaba recuperando de una planta que era al parecer carnívora, me pinché con una ramita salida de no sé si era otra planta o un vidrio o una estatua (o quién sabe... tal vez una astilla del ropero de Narnia). ¿Qué era eso? En fin... cuando la ramita se me clavó me dieron unas ganas tremendas de dormir que caí al piso. En eso tuve un sueño, mejor dicho una pesadilla.

En el sueño estaba corriendo por Central Park hacia el Hotel Plaza. Llegué y vi a un tipo llamado Larry que me entregaba un polo (o camiseta) que decía "Mythomagic". Me di cuenta de que llevaba puesto un saco (de esos que usan en los bailes de preparatoria). Me puse el polo a regañadientes y vi a la chica rubia del sueño anterior, junto a Nico di Angelo. Por los dioses... ¿a Nico le gustaban las rubias? No sé cómo ni por qué, pero sentía que esto ya lo había vivido. Era como un dejavú. Perseguí a la chica. Pero no podía nunca de frente. Me distraje con un vendedor de hot dogs, (admítanlo... después de una larga estadía en el Tártaro dónde solo encuentras agua de fuego y vísceras de drakón para comer... los hot dogs equivalían a un banquete de Las Vegas) así que la perdí de vista.

La chica había estado parada al costado de la máquina sacafotos así que supuse que estaba adentro. Abrí la cortina roja y me encontré con unos tipos besándose. Por un segundo, pensé que había interrumpido a Nico y a su chica rubia, pero no. La chica era morena.

-Disculpen -dije, pero me quedé paradote.

-¡Lárgate! -gritó el chico y la chica me miró mal.

Salí de ahí muy sonrojado. Saqué unas fotos de la abertura por donde las fotos salían y vi algo muy raro.

En la primera salía una foto de la chica rubia extraña que miraba a la cámara sonriente, pero Nico salía distraído.

Todo el rollo de fotos eran de Nico y la rubia en diferentes poses ridículas.

Pero eso no fue lo que me sorprendió.

Lo que me sorprendió fue que ya había visto a esa chica.

Trataba de recordar quién era aquella chica misteriosa. Solo se me veían a la mente imágenes en las que yo besaba en la frente a la chica... en mi cuarto del campamento.

¿Acaso Annabeth sabía de esto y no me lo contaba a propósito?

Desperté en medio de sacudidas de la rubia que sí conozco. Annabeth me tendrá que dar explicaciones. Y también el hijo de Hades.

Le pregunté sobre esto a Annabeth.

-Mira Percy, hay cosas que no debería contarte por nada del mundo a menos que quieras que los dioses me pulvericen y creo que si digo esto ellos querrán no solo pulverizarme; quizás quieran volver a borrarte la memoria. Pero por lo menos te daré una pequeña pista... Agua.

Me quedé perplejo. O sea, ¿ahora ni en tu novio confías lo suficiente? Sabía que tal vez incluso la pulverizaban, pero...

- ¿Agua?

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