20. Un Carter drogado +una Aqua borracha =expulsión de los dominios portugueses

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/Tercera persona POV:

Aqua estaba cada vez tomando grandes proporciones de alcohol, mientras que la chica que vió a Carter le preguntó si quería que le eche algo de azúcar en su trago. Él respondió que sí y ella no le hechó eso precisamente.

El "azúcar" terminó poniendo a Carter un tanto extraño y él sentía lucecitas por todas partes. Todo era bonito.

Aqua llamó a Jeffrey:

- ¿Jeffrey, eres tú? ¿Dónde estás?

- ¿Srta. McCartney? ¿En dónde está?

-Aquí, ¡en una disco! A tres cuadras del bote. ¿Dónde estás tú?

- ¿Quiere que la recoja?

-No... sí. Ven y llévame al yate.

La chica que estaba con Carter se aburrió de él y lo dejó sólo durante un rato.

Mientras tanto en la alocada cabeza trastornada por el alcohol de Aqua: Ella pensaba que los tubos que estaban arriba eran bonitos. ¿Sería lindo balancearse en ellos?

Ella se dirigió al tubo y le gritó a la perr* que estaba bailando:

-Fuera de aquí antes que me den ganas de vomitarte encima.

La chica no le hizo caso, hasta que Aqua la jaló del brazo y la empujó para que se caiga. Pararon la música para ver que la chica (la cuarentona) estaba bien, y ella se levantó del piso y se fue con un dolor de espalda, pero nada de qué preocuparse.

- ¿Ahora quieren ver un verdadero espectáculo? -preguntó Aqua y se subió al tubo. -Hey esto no es tan difícil... ¡Hey, DJ, pon buena música y anima esto un poco!

Entonces una multitud de hombres empezó a ovacionarla. El DJ puso Talk Dirty To Me*** a máximo volumen y Aqua empezó a menearse al ritmo.

Por su parte, Carter gritó como loco cuando vio a la semidiosa. Y no, no gritó: "Aqua, ven aquí en este momento" o "No vas a volver a salir del yate hasta que lleguemos a Egipto" sino que se desconoció completamente y gritó:

- ¡Eso nena, dale duro al poste!

En ese momento, Jeffrey aparcó y entró al Night Club. Y se asustó mucho al ver a la señorita McCartney haciendo el baile del tubo. Pero cada vez que se acercaba furioso a llevarla al yate (Él había desarrollado cierto cariño paternal con la chica), le daban ganas de tirarse encima de ella para besarla. (¿Acaso Aqua tuviste que elegir justo bailar tan provocativamente?)

Aqua, al verlo, salió corriendo del tubo y lo tumbó junto a un sillón. Los hombres que se estaban haciendo barra empezaron a abuchear y le decían a Aqua que regrese al tubo.

- ¿Qué está haciendo, señorita McCartney? -preguntó Jeffrey muy avergonzado.

- Jeffrey... ¡te quiero mucho! -Aqua casi lo besa, pero Jeffrey la paró en seco.

Carter se acercó furioso al ver eso.

-Señor Kane, ¿podría muy amablemente sacarme a la señorita McCartney de...?

- ¿Qué haces, Aqua? Jeffrey... y yo que pensé que eras mi amigo.

-Señor Kane, por favor, tengo que llevarlos a los dos al yate antes de que hagan locuras.

-No pasará eso, Jeffrey -dijo Aqua y se fue con Carter afuera.

A Jeffrey no se le ocurría nada para llevar a los chicos al yate. Ellos estaban escapando muy rápido. Carter reía y Aqua susurró:

-Tengo una idea para deshacernos de él.

Llegaron al yate y entonces Jeffrey los miró extrañado. ¿Acaso no querían escapar de él? Después de entrar, aseguró el yate para que nadie entre por la noche y se fue a la cabina de capitán. Mañana sería un día muy largo. (Y vaya que sí lo fue.)

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