16. Carter es taaaaaan bipolar.

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POV Aqua:

No me lo podía creer, ¡lo había hecho! Había retado a la diosa más amargada de todas (prueba de eso son las vacas que muy amablemente hace caer del cielo... la misma p*ta de siempre.)

A todo el mundo se les desorbitó los ojos de mí. Minutos después vi que Anubis y Zia se miraron como si fueran cómplices y miraron a Bast. La gata fiera no dijo nada, pero no estaba tan asustada como la mayoría.

Un chico de unos veinte años más o menos dijo:

- ¿Qué esperan? ¡Enciérrenla!

Nada.

- ¿Carter...? -pregunté.

- Lo lamento, Aqua -dijo y ordenó a unos tipos de doscientos kilos cada uno que me encerraran en mi cuarto.

- ¡No! -gritó Sadie. -Suéltenla.

Los gorilas me soltaron y miraron confusos a Sadie.

- ¡Enciérrenla! -gritó Carter.

Sadie miró mal a su hermano y él le dijo que se acerque con la mano. Le dijo algo en el oído (¿Cuándo aprenderás que es de mala educación hablar en susurros, Carter?).

En fin, no entendí nada. Pero lo que sea que haya dicho Carter hizo que Sadie asienta y los gorilas me llevaron a rastras a mi habitación.

Grité y grité, (Al estilo de Hermione en la mansión de los Malfoy's) pero nadie dejaba de verme como si fuera una asquerosa y sucia cucaracha (la cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar porque dos gorilas la cargan... y no la dejan escapar) (comenta si lo leíste cantando... o con la voz de Cosmo).

- ¡Maldito Carter Kane! ¡Sé valiente y déjame salir de aquí! -luego escuché que alguien hacía un hechizo para silenciarme -¡No me silenciaran!

Ya todo era inútil.

El maldito Kane y su hermana (no sé por qué, pero cómo me trató de defender no creo que sea tan maldita como su maldito hermano) me habían traicionado. Me empecé a sentir muy mal. El estómago me rugía y yo no sabía qué hacer, pues habían eliminado el hechizo que hacía que aparezca la comida en el mini-refri.

Me tiré en la cama y trataba de escribir todo lo que había pasado hasta ahora, de hecho recién estoy escribiendo esto.

Me tuvieron encerrada dos días enteros. O sea... me había desmayado dos veces por falta de comida y los egipcios me tenían como una prisionera.

Cuando desperté, vi la puerta entrecerrada. Salí de mi "celda" a lo Bellatrix Lestrange de Azkaban y me sorprendí, pues alguien me cogió de la cintura y me metió al cuarto. Era Carter. ¿Ahora qué querrá este cretino?

- ¿Estás loca? -dijo y cerró la puerta detrás de mí. -Cualquiera te mataría estando allí sola.

- ¿Qué, acaso no quieres eso, verme muerta?

-Debo admitir que sería una idea maravillosa y pagaría por verlo, pero no. Aún creo que podríamos llevarnos bien.

- ¿Qué le has dicho a Sadie para que se ponga de tu parte? -pregunté.

- Nada. Ella cree que lo más seguro, como a mí me parece, sería encerrarte a menos que quieras que la primera persona del Nomo Primero venga aquí.

- ¿El Nomo Primero, el de Egipto? ¿Quién los llamó?

- ¿En serio tienes que preguntarlo?

-Zia.

-Ajá, y ahora que la noticia se ha extendido, todos quieren vérselas con el lector jefe.

- ¿Lector jefe?

- Es la máxima autoridad de mi mitología -dijo y enfatizando más el "mi". -Ah, y también es mi tío.

Mi estómago resonó así que Carter dijo la frase más inteligente del planeta:

-Tienes hambre.

-No me digas, dos días sin nada para comer no es muy bonito...

-Eh, ahora te traeré algo -se marchó y cerró la puerta.

No sabía si confiaría en él, pero no me quedaban más opciones, así que me senté en mi cama mientras mi cuerpo perdía fuerzas cada vez más rápido. Corrí al baño y abrí el caño para tomar algo de agua (así como en los Sims). Carter se demoraba tanto... parecía que le hubiera pedido una orden de ensalada extra grande, con papas fritas extra grandes, pollo asado, pudín de vainilla, una pizza familiar y un litro de Pepsi Blue. Se me hacía agua la boca con tanta comida. Así que me acosté en la cama.

- ¡Aqua! ¡Despierta! -gritaba Carter mientras me zarandeaba.

Yo sentía que mis huesos no reaccionaban, apenas pude abrir los ojos y solo susurré:

- ¡Comida!

Vi una orden de pizza extra grande con un vaso de Coca Cola de vainilla en frente de mí. Después de tragarme toda la pizza (no saboree nada) y tomarme la Coca Cola, abracé a Carter como acto reflejo. Aunque sea tan malo conmigo me trajo comida.

A los minutos escuché que alguien corría por el corredor. Ese sonido de zapatillas rechinando era de Sadie.

- ¡Tengo un plan! -dijo y se sentó a mi costado.

- ¿Cuál?

- Creo que podríamos ir a Nomo Primero y decirles como eres tú, personalmente.

- ¿Para que me torturen de las formas más dolorosas posibles? No, gracias -le dije.

-Ellos entenderán... además está el tío Amos, él...-empezó Sadie.

-Si es que no quieren lincharlo por ocultarnos la existencia de ellos -dijo Carter y me señaló con un dedo.

-Pero no pueden acusarlo de algo que no ha hecho -dijo Sadie.

- Tanto tú como yo sabíamos que ellos existían -dijo Carter.

- ¿Qué? -dijimos al unísono Sadie y yo.

-¿Te acuerdas del día que llegamos aquí por primera vez y le preguntamos a Amos por ese asunto de las riberas orientales y occidentales mientras mirábamos el Empire State Building? Yo pregunté si no se podría vivir en Manhattan porque según los egipcios era de mala suerte vivir en la occidental. Él respondió algo como: "Manhattan tiene sus propios problemas. Sus propios dioses. Es mejor que no nos mezclemos."

-¿Dijiste Empire State Building? -dije.

-Sí, ¿por...? -inquirió Carter.

-Es el Monte Olimpo.

- ¿Qué, esto es una broma? -preguntó Carter.

- No, es verdad.

-Bueno, el punto es que no deberíamos ir y causarle más problemas de los que ya tiene -dijo Carter.

-Bueno, pues... sino vamos tal vez los de nosotros les empezaran a dar caza solo a Aqua, sino que a todos los de los suyos, Carter.

-Sería una catástrofe -completé.

-Pero en el camino habrían muchas dificultades, tal vez incluso nos maten porque piensen que estamos apoyando a su enemigo -dijo Carter.

-Hay que someterlo en votación... Dos contra uno, Carter -dijo Sadie.

A regañadientes Carter aceptó y añadió:

-Bueno... ¿qué es la vida sin un montón de riesgo con la familia Kane?

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Sneek peeks del próximo capítulo: (Adivinen quién dice qué)

A) -Bienvenidos a... ¿su luna de miel?
(...)
B) -Ehm... esta es la parte en la que dices que quieres que te acompañe en la cama.

Griegos y... ¿egipcios?¡Lee esta historia GRATIS!