Capítulo 13 - El Recelo

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Lygal estaba sonriendo mientras esperaba a Drug volver de la Heladería. Le había pedido que fuera solo porque no sentía que los pies fueran a responderle como debían, no después del beso que habían compartido. No había sido como el de la ultima vez, esta vez no intentaban engañar a nadie, Drug lo había besado simplemente porque había querido hacerlo; estaba tan eufórico que no sabía cómo podía contener la felicidad dentro de su pequeño cuerpo. Suspiró profundamente sintiendo que el paisaje era más hermoso que nunca, estaba tan absorto en su propia felicidad que no notó a la persona que se acercaba hasta que le habló.

-Pareces contento- la voz conocida le borró la sonrisa del rostro y su mirada buscó al dueño.

-Hola Vince- le saludó cohibido. Se sentía tímido con él desde que se le había declarado.

-No tienes que tratarme como si fuera a romperme cada vez que me ves ¿sabes?- le dijo con un suspiro y caminó hasta sentarse junto a él en la banca del parque- ¿Esperas a "ese sujeto"?- preguntó y Lygal asintió sin formar palabra-entonces sí que están saliendo ¿no?- y con la excusa en su mente de que Drug era quien necesitaba ahora la cubierta asintió.

Vince se inclinó al frente, no sabía que decirle, no sabía de hecho por qué se había acercado a hablarle, quizá sólo había querido apreciar de cerca la sonrisa tan bonita que había estado dibujada en sus labios hasta antes de que le hablara.

-¿Tu qué haces por aquí?- Lygal preguntó tímidamente. Ellos no habían sido amigos antes pero sentía que algo los había unido de alguna forma.

-Mis padres tienen una comida en ese restaurante- Vince señaló el establecimiento del hotel histórico de la ciudad, famoso por sus elegantes fiestas y distinguida clientela.

Sólo entonces Lygal notó que Vince vestía de traje.

-No pareces muy contento- y Vince suspiró.

-Es difícil estar contento cuando tienes el corazón roto- le respondió y Lygal decayó en ánimo. El chico de pelo pintado suspiró hondo y se puso de pie.

-Dije eso para herirte, deberías dejar de ser tan empático Lygal, dejas que te hieran con demasiada facilidad. No es tu culpa que me fijara en ti y desde luego no es tu culpa que me comportara como un imbécil contigo...- se quedó callado y le miró, se lo pensó y después de meditarlo se atrevió a hacer la pregunta que le tenía dando vueltas en la cabeza- Si hubiese sido... decente contigo... dime Lygal ¿habría tenido alguna oportunidad?- Lygal lo pensó, de no ser por Vince él no habría vuelto a acercarse a Drug, quizá si hubiera sido amable, si hubiese intentado conquistarlo incluso habría olvidado su enamoramiento infantil con Drug, pero ya era tarde, se había enamorado de Drug de nuevo y ya no era un amor infantil, estaba loco por él.

-Quizás... no lo sé, pero no es posible ya- le aseguró y Vince bajó la cabeza asintiendo. Se giró y se colocó frente a él agachándose, quedando muy cerca de Lygal y haciendo que éste se echara para atrás intentando poner espacio- ¿qué haces?- y Vince ladeó el rostro como apreciando cada centímetro de su rostro.

- Solo te observo...- susurró y Lygal se removió incómodo.

-Apártate, por favor- mas Vince no se apartó, al contrario, en un segundo le tomó por los hombros y forzó un beso . Lygal reaccionó asustado al instante e intentó empujarlo pero en la posición que estaba no tenía suficiente apoyo y sólo logró apartar el rostro- ¡Dije no, Vince!- le reclamó y lo sintió apartarse de golpe dejando un jalón en sus hombros, no supo que pasó hasta ver la espalda de Drug frente a él y al buscar a Vince le vio el suelo.

-¡No te atrevas a tocarlo!- gruñó Drug y ante la imagen el pensamiento más estúpido vino a la mente de Lygal y se levantó abrazando a Drug e impidiendo que golpeara al otro.

-Déjalo, déjalo, ya pasó... déjalo, por favor- de alguna forma, al ver a Vince en el suelo lo único que había pensado había sido que se ensuciaría su elegante traje y que sería difícil para él presentarse a la cena con su familia en un hotel tan lujoso lleno de golpes... era un idiota- Vince, por favor, vete- le pidió con tono fuerte- Dudo que quieras ir a la comida de tu familia sucio y golpeado- le gruñó y aunque a Vince le pasó por la cabeza mandar a una noche en una celda a aquel idiota por agresión, lo cierto es que en el fondo no era tan imbécil. Ya había molestado mucho a Lygal, no quería que terminara odiándolo, nadie quiere que la persona que te gusta te odie.

-Está bien... ya me voy- aceptó y se levantó sacudiéndose la ropa- adiós...- murmuró y se dio media vuelta, mientras se marchaba tomó aire dejando que el soplo frio del entrante otoño le secara los ojos impidiéndole llorar, ya había llorado demasiado, tenía que comenzar a superarlo. Lástima que fuera tan difícil.

Drug se sorprendió de su propio arranque, apenas y había podido refrenarse para no golpear al chico y sólo lanzarlo al suelo.

-¿Estás bien?- preguntó y Lygal pensó que había sido un beso y no una golpiza, pero no iba a bromear con un Drug tan enojado y sólo asintió.

-Lo estoy... puedes calmarte- Drug asintió tomando aire y se echó el cabello atrás, como si el ademán fuera a traerle calma y Lygal vio a un lado su helado en el suelo. Acarició el brazo de Drug y cuando éste se giró a verlo le sonrió, la expresión dulce hizo sonreír en respuesta a Drug y lo abrazó besándole la frente.

-Lo lamento, tiré tu helado- Lygal soltó una risita burbujeante desde el pecho y asintió viendo el helado derretirse en el suelo.

-¿Qué tal si esta vez te acompaño por el repuesto?- preguntó levantando el rostro para verlo a los ojos y Drug le acarició la mejilla con los nudillos.

-Eso parece una buena idea- Drug no era una persona agresiva en lo absoluto, estaba en contra de la violencia y por ello le sorprendía lo tentado que había estado a moler a golpes al chico que besaba a Lygal, pero lo estaba más de lo rápido que encontraba paz junto al chico.

Drug le pasó un brazo por los hombros y caminaron por el parque rumbo a la heladería, hablaron de cualquier cosa hasta que Drug mencionó el tema de su carrera.

-¿Tus padres saben ya de tu cambio de carrera?- Lygal negó, era tan natural caminar abrazado por Drug que le sorprendía.

-No... no les he dicho... aunque creo que sospechan que traigo algo entre manos al conseguir este trabajo, mi mamá me ha lanzado algunas "advertencias sutiles" -suspiró y recargó ligeramente la cabeza en el hombro de Drug- no encuentro el valor para decirle lo que hice y Drink se irá pronto de casa... no tendré mucho apoyo cuando no este, al menos no en este asunto. Papá tampoco es de mucha ayuda- Drug le acarició el cabello.

-Aunque estemos lejos aún puedes contar con nosotros- le aseguró y le besó la sien. Estaban por cruzar la calle cuando su mirada encontró a Vince tallándose los ojos frente a un lujoso hotel, parecía que luchaba por no llorar y la sonrisa se borró de los labios de Drug. La mano que rodeaba a Lygal se movió y juguetonamente le tapó los ojos.

-Hey ¿qué haces?- Drug se agachó y le habló al oído.

-Aunque no puedas verme aun sabes que estoy aquí ¿no?- Lygal sonrió y se quedó quieto.

- sí... sé que estas ahí- respondió y justo en ese momento las miradas de Vince y Drug se cruzaron y la amenazadora de Drug y la forma en que se abrazaban hizo que Vince girara el rostro y entrara al hotel rápidamente. Drug destapó los ojos de Lygal solo cuando el otro muchacho ya no estuvo a la vista.

-Bueno, puedes recordar eso cuando sientas que todo se pone difícil- Lygal giró el rostro para poder verlo y Drug puso su frente con la ajena- Drink y yo... sin importar qué, estaremos ahí para ti- y en su mente agregó "nadie más.."


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