Capitulo 8

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Tum. . . Tum. . . Tum. . Así podía sentir mi corazón en lo que Tsuzuku me tomaba entre sus brazos e iba directo a besar mis labios, podía sentir sus manos recorriendo mi cuerpo desnudo, este simple tacto me causaba escalosfrios ¿qué estaba apunto de hacer? ¿Qué le había pedido a este hombre? Por un momento pensé que estaba loca, me entregaba ante el, dándole mi cuerpo en bandeja de oro, pero no podía evitarlo, lo deseaba, ya no podía negar absolutamente nada, con cada día que pasaba era más débil ante el, se ganaba poco a poco mi corazón como mi mente y esto era la prueba.

- Vamos.-

Susurro cerca de mi oído mi amado psicópata, el cual sin prisa tomó distancia tomando mi mano derecha y entrelazando nuestros dedos. Se notaba que no deseaba perder tiempo, lo supe por ese paso rápido que dio a la hora de dirigirse hacia el baño, prácticamente arrastrando me con el en aquel entonces.

Al estar ambos dentro del cuarto de baño, cerró la puerta con llave, era algo idiota, después de todo estábamos completamente solos ese día.

- Ve abriendo la ducha.- Pidió, dejando un leve beso en mis labios.

Yo sólo pude asentir de una manera muy poco notoria e ir rápido a hacer lo que me pedía, me adentre dentro de esa amplia ducha de mi baño, perdiéndolo de vista y sólo consentrandome en abrir la llave para que el agua comenzara a salir y finalmente caer sobre mi cuerpo, causándome escalosfrios, debido a mi momento de sensibilidad como por la fiebre.

Con los segundos sólo lograba ponerme más nerviosa, ya no estaba segura de mis actos, pero no podía simplemente no podía retroceder los hechos, esto debía pasar.

- ¿lista?.- Pregunto Tsuzuku, rodeandome desde atrás con sus brazos. No me costó darme cuenta de su desnudes, podía sentir completamente su piel desnuda y más su miembro, el cual rozaba contra mi trasero.

- S-si.- Respondí con cierto temor, girando me como pude, sólo para verlo, necesitaba ver su rostro, pensando que con eso lograría sentirme más segura.

El sólo me observo con tranquilidad en ese entonces, deslizaba su diestra sobre mi rostro y mantenía una sonrisa bastante leve, todo era muy típico de el en un inicio, hasta que poco a poco fue haciéndome retroceder, acorralandome contra la fría pared de cerámica del baño, lugar donde sólo comenzó a hacer lo suyo. Oculto su rostro en aquella curvatura de mi cuello, besando, lamiendo y mordiendo este sin parar, consiguiendo que me alterara cada vez más, comenzaba a jadear y aferrarme a el, en lo que tocaba parte de su piel, podía sentir sus brazos nada formidos, su espalda sus hombros, el tocarlo era reconfortante para mi, me tranquilizaba aún en este momento de nerviosismo.

- Tsuzuku.- Susurre en lo que intentaba aferrarme un poco a el, cada vez sentía que necesitaba tenerlo aún más cerca de mi.

- Calma.- Llego a susurrarme, tal vez se dio cuenta de mi nerviosismo en aquel entonces, tal y como esa vez, me traía leves recuerdos de aquella vez, si, justo de aquella vez que después de entregarme tan hermoso obsequio casi me hacia suya, finalmente recordaba como esa vez temblaba, estaba asustada, pero ese simple "calma" lograba mantenerme tranquila ante el.

- Dudo que eso te funcione dos veces.- Dije entre risas y el no tardo en mirarme.

- ¿Lo recuerdas?.- Me pregunto.

- Si.- Susurre.

La sonrisa no tardo en hacerse presente en su rostro, esta era realmente amplia.

- Entonces ¿recuerdas esto?.- Pregunto en lo que sin más se inclinaba un poco, rozando sus labios contra mi pezón derecho, esto era casi un aviso, un simple "preparate" ya que como acto seguido Tsuzuku introdujo este en su boca, succionandolo fuertemente, haciéndome gemir de una manera algo baja.

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