NARRA JUSTIN:

-"He escuchado que dentro de un par de días será tu cumpleaños Justin" comentó Max colocando sus codos en el escritorio y juntando las puntas de sus dedos.

-"¿Y qué con eso?" pregunté con indiferencia, pues a él eso no debe de importarle.

-"Porque como eres uno de mis mejores hombres me gustaría ofrecerte un obsequio de mi parte" respondió con su típica sonrisa arrogante.

-"No necesito de tus regalos Max, no quiero nada tuyo" Max sólo levantó sus cejas y desvió su mirada de mí hacia otra dirección.

-"Si quieres o no, eso es irrelevante para mi Justin, te voy a dar un obsequio te guste o no, pero a cambio quiero que tú me hagas un gran favor".

No me gustaba para nada esta conversación, Max es muy impredecible y nunca se sabe con qué cosa va a salir.

-"Te dije que no quiero nada tuyo y no tengo porque hacerte favores" Max mantenía su sonrisa y su mirada clavada en mí.

-"Dije que no me importa, te voy a dar tu regalo, sólo si tú me traes al pequeño Justin" estaba completamente loco si pensaba que le traería al bebé.

-"¿Estás imbécil verdad? Jamás, escucha bien Max, jamás voy a traer a mi hijo a un lugar tan asqueroso como éste".

Su expresión se mantuvo y sólo dejó pasar algunos segundos sin responder -"Es que eso no lo decides tú, lo decido yo y he decidido que quiero que me traigas al pequeño Justin y así será".

Hice puño mis manos con mucha impotencia -"¿Para qué demonios quieres que lo traiga?".

-"Quisiera conocerlo" respondió alzando sus hombros -"¿Y para qué?" pregunté, Max hace las cosas con alguna intención.

-"Deja de preguntar y sólo tráemelo" su expresión se comenzaba a poner seria -"Pues eso si no, a mi hijo nunca lo voy a traer aquí" dije seguro levantándome de la silla y caminando en dirección a la puerta.

-"Que lástima, será una pena si mando a alguien más por ese pequeño Bieber, pero ante tanta abstinencia no me queda más salida que hacerlo" dijo muy irónico.

Me quedé ahí parado al escuchar esas palabras -"¿No te cansas de hacer de mi vida una mierda? ¿Por qué demonios me jodes tanto la vida?" pregunté volteándome en su dirección.

Max sólo esbozó una media sonrisa, se levantó de su silla y caminó hasta estar frente a mí, llevó una de sus manos a mi hombro y dirigió sus ojos a los míos.

-"Me encanta hacerte la vida miserable, me encanta quitarte el tiempo con tu pequeño hijo, disfruto todo eso" dijo con su sonrisa llena de maldad.

-"A propósito Justin, mi hija Clarisse viene hoy a visitarme, ¿Qué tal si vas por ella al aeropuerto? No irás tu solo, Maryse irá contigo".

Puse mi rostro de cansancio y quité su mano de mi hombro -"¡Hazlo tú!" dije abriendo la puerta y saliendo de ahí.

Pasé por la sala, pero antes de que abriera la puerta de la salida dos brazos me abrazaron fuerte apretando mi abdomen y recostándose en mi espalda.

-"Que rico hueles baby" susurró la voz de Maryse, era lo último que me faltaba que apareciera esta imbécil.

-"Suéltame" dije quitando sus brazos de mi cuerpo -"¿Por qué tan agresivo bebé? Yo sólo quise saludarte y preguntarte a qué hora nos vamos por Clarisse al aeropuerto".

-"Pregúntaselo a Max, el irá contigo" respondí -"No, él dijo que tu irás conmigo y vas a ir quieras o no" sentenció.

Me dió tanta gracia al verla tratando de obligarme a hacer algo que no quiero hacer.

THE COLDEST¡Lee esta historia GRATIS!