Capitulo 2

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-Hola. -Dije entrando al coche.

-Hola. -Me acerqué a él para besar sus labios. -¿Qué tal?

-Bien. -Respondió arrancando el coche.

-¿Por qué no fuiste hoy a clases?

-Tenia cosas que hacer. -Asentí sin pedirle más explicaciones. Tampoco le gustaba darlas...

-¿Qué peli quieres ver?

-Una de comedia estaría bien. -Dije y eso fue lo último que hablamos en todo el camino.

Efren aparcó el coche cerca del centro comercial y ambos bajamos para dirigirnos al cine.

-Voy a por las entradas.

-Y yo por las palomitas y demás. -Dije y él asintió dándose la vuelta.

Suspiré para caminar hacia el puesto de palomitas. La chica tan amable me ofreció el tamaño grande y dos vasos medianos.

-Ya estoy. -Dije al llegar a Efren que me esperaba junto al chico que recogía las entradas. -¿Estás molesto conmigo?

-¿Tendría que estarlo? -Respondió con otra pregunta mientras caminábamos a la sala tres.

-No, pero...

-Entonces no lo estoy.

-Bien. -Dije adelantandolo para sentarme en mi asiento.

-¿Este chico siempre es así? -Asentí y Charl rió. -Típico.

Saqué mi celular y abrí las notas para escribir un: "¿Dónde te habías metido?"

-Estaba observando al chico de la entrada. -Rodé los ojos y Charlotte se sentó a mi lado. -¿Cómo se llama la peli? -Me encogí de hombros dándome cuenta de que la película ya iba a comenzar.

•••

-¿Nos vemos mañana?

-Te vas al campamento.

-¿No vas a ir? -Pregunté desabrochandome el cinturón de seguridad ya que habíamos llegado a mi casa.

-No.

-Supongo que nos veremos el fin de semana. -Asintió y besé su mejilla a modo de despedida.

-¿Ni siquiera un beso en los labios? Que cutre...

-No estoy de humor, Charlotte.

-Como para estarlo con ese hombre.

-¡Ya lle... ¿Hola?

-Hola. -Contestó una mujer levantándose del sillón.

-¿Y está quien es?

-Oh, Keyla. No sabia que ibas a llegar temprano. -Miré a mi padre levantando una ceja. -Alexis, ella es mi hija Keyla. Y Key, ella es mi amiga Alexis.

-Encantada. -Dijimos las dos a la vez.

-Con que Alexis ¿eh? ¿Es su novia?

-No sé. -Dije dándome cuenta de que lo había dicho en voz alta.

-¿Qué? -Preguntó Alexis.

-No, nada. -Le sonreí tranquilamente.

-¿Pagaste lo de la acampada?

-Si, y voy a preparar las cosas para mañana. Con permiso. -Dije antes de subir las escaleras para caminar a mi cuarto.

-Tiene veinticinco.

-¿Cómo lo sabes si acabas de conocerla?

-Miré su carnet mientras hablaba contigo. -Rodé los ojos sacando un bolso de viaje para meter mi ropa. -Hay que ser lista.

-Claro. -En el bolso metí un neceser para el aseo y unas cuantas cosas más.

-Iré a ver de que hablan.

-Novelera.

-Gracias. -Charlotte desapareció de la habitación sin decir más nada.

Después de una hora en la que yo ya tenía todo preparado, hasta la ropa que me pondría mañana, Charlotte apareció pálida como un fantasma. Nunca mejor dicho...

-¿Qué pasó? -Susurró algo inentendible para mis oídos. -¿Qué?

-¡ES SU NOVIA! ¡MALDITA ZORRA! -Gritó histérica y yo reí.

-Te dije que podía tener novia...

-¡¿Y la defiendes?!

-Tampoco es que la esté defendiendo, pero deberías entenderme. Ella podría ser mi madre... -Su expresión cambió de enfado a pena.

-Tienes razón. Lo siento...

-Odio que me miren así. -Dije suspirando con frustración.

Y era verdad. Que no tuviera madre porque era adoptada, no significaba que la gente me mirara así.

-Cierto, vuelvo a pedirte perdón. -Asentí y tocaron en la puerta.

-¿Podemos hablar?

-Claro, pa'.

-A solas. -Charlotte rodó los ojos, pero aun así salió.

-Ya. ¿Qué pasa?

-Quería hablarte de que... La chica de antes era...

-¿Tú novia?

-Si... Digo no. -Lo miré divertida. -No te lo dije antes porque quería asegurarme de conocerla mejor.

-¿Y...?

-Llevo saliendo con ella seis meses...

-¡Lo sabía! Ya sospechaba algo.

-¿No estás enfadada? -Negué y suspiró aliviado.

-Que seas mi padre no significa que hayas olvidado que tienes veintinueve años y que aún eres joven.

-Lo sé, pero tú...

-No tienes porqué preocuparte por mi. Cuando venga de la acampada, podemos cenar todos juntos.

-Gracias. -Dijo antes de estrecharme entre sus brazos.

-Wow, yo también quiero uno. -Dijo Charlotte entrando a la habitación.

-Charl también quiere un abrazo. -Papá rió abrazandome más fuerte.

-Ya te doy otro a ti como si fueras ella.

-¡Eso no vale! -Se quejó ella y yo reí.

-Bueno, dentro de un rato baja a cenar.

-Vale. -Dije y Marco se levantó de la cama para salir de la habitación.

-Bueno, al menos ya no veré a esa tipa hasta la semana que viene. -Negué riendo. -Al menos espero pasármelo bien en ese campamento.

-Opino lo mismo. -Dije abriendo la puerta para ir a cenar.

Sólo espero que de regreso, Efren no se enfade porque yo haya ido...

Between GhostsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora