Impresión

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Después de los veintisiete, TaeHyung dejó de contar cuantos bodegones habían dibujado en los últimos dos meses. El arreglo y la combinación de los objetos era siempre levemente diferente, pero actualmente, ya estaba totalmente seguro de que cualquier estudiante en la clase podría dibujar perfectamente una manzana o un cráneo de vaca con la luz y sombra adecuados sin pensarlo dos veces.

"Son buenos para practicar," el profesor había dicho incontables veces, "y tienden a enseñarte más y más cada vez que completas uno."

Incluyéndolo a él mismo, solo había un total de seis personas que tomaron Artes IV este año- cada una de esas seis personas siendo unos muy talentosos estudiantes de último año, quienes estaban genuinamente interesados en ejercer arte como una carrera y tenían pasión por el tema, al igual que él.

Sin ningún odioso novato que fuera a observar por sobre su hombro y comentar algo sobre sus trabajos inconclusos. Ningún estudiante de segundo año estaba ahí para mirar, apuntar y reír por sus inusuales elecciones brillantes en su color de cabello o por su creativo atuendo. Nadie menor que fuese a actuar como las arrogantes mierdas que son en ese tiempo de sus vidas. Solo chicos de clase superior que compartían intereses en el arte con él, y con quienes se ha sentido muy cómodo durante toda su experiencia de secundaria hasta ahora.

Honestamente, TaeHyung nunca había imaginado que se sentiría interesado en crear obras por si mismo, incluso si la gente le decía todo el tiempo que su personalidad de "Cuatro Dimensiones" le podría dar una fantástica fuente de diseños abstractos. (Y verdaderamente, en serio terminó ayudándolo bastante en eso.)

La sala de arte era un lugar donde el chico de dieciocho años se sentía bienvenido - un lugar donde podía abrirse y ser él mismo, dibujando lo que sea que se le aparezca en la cabeza en un papel sin cuestionarselo ni un poco.

TaeHyung era alguien a quien nunca le gustó que le dijeran lo que podía o no podía hacer, sin importar la situación (lo que era una gran parte de la razón del por qué no podía enfocarse más de cinco minutos en sus estudios.)

Amaba que nadie lo forzara a mantenerse dentro de un estilo determinado o medio, y que en cambio podía alterar y ajustar su trabajo como sea que lo deseara hasta que fuese realmente lo que quería.

Por supuesto, se daban las referencias y asignaciones, pero al final siempre se dejaba abierto a la preferencia de cada artista.

"Bueno clase, recuerden que tienen que dibujar lo que harán en pasteles para mañana." El instructor empezó, escondiendo sus dos manos dentro de los bolsillos de su suéter, "Estaremos empezandolos de inmediato, y no me gustaría que alguno de ustedes se quedara más atrás."

Caminó hasta el centro de la sala y miró al rededor, luego al fin dejando el lugar para permitirle a la clase terminar lo que tenían que hacer, en lugar de volver a encargarles otro bodegón para hoy.

Habían pasado con suerte dos minutos de clase, y TaeHyung ya se encontraba terminando los detalles del dragón que planeaba comenzar a hacer el día siguiente. Tenía un gran fanatismo por las criaturas fantásticas y por la mitología, y usualmente plasmaba ese fanatismo en sus trabajos una que otra vez. Los pasteles eran un suave medio que usualmente era brillante, y se mezcla bien si se usa apropiadamente; no podía esperar para comenzar, en realidad.

En la mitad del periodo, el señor Choi volvió a hablar para presentar a un nuevo estudiante que acababa de inscribirse en las clases - TaeHyung ni siquiera se molestó en prestarle mucha atención a las palabras, ya que estaba observando el trabajo recién hecho sobre la cola de su dragón, añadiendo las luces necesarias.

Todo lo que pudo entender es que el niño es 'bastante talentoso' y que todos ellos deberían 'hacerlo sentir bienvenido en la escuela.'

TaeHyung bufó para si mismo, sin molestarse para mirar ni siquiera.

Era así, hasta que el estudiante tomó asiento en el lugar junto a él.

De todos los otros 15 asientos libres en la sala, ¿tenía que sentarse junto a mi? TaeHyung rodó sus ojos.

Hasta ese punto, TaeHyung siempre se sentaba solo - todos sabían que le gustaba estar solo cuando trabajaba; era más bien una preferencia. De todas formas, cuando sus ojos finalmente decidieron dejar de mirar las marcas de lápiz que sus manos creaban para saludar al otro, las palabras que planeaba decir se quedaron atoradas en su garganta.

Un delgado, guapo adolescente con un liso y oscuro cabello rojo, y unos profundos ojos cafés bordeados por una fina capa de delineador, le mostró una sonrisa tan brillante a TaeHyung que estuvo de inmediato seguro que jamás había visto un brillo así en toda su vida.

TaeHyung lamió sus labios - era un hábito, en realidad, y ladeó su cabeza levemente, como si eso le fuese a entregar una mejor vista.

"¿Estás bien?"

La pregunta envió un choque de nerviosismo por la columna de TaeHyung.

Oh mierda, ni siquiera le he dicho hola ni quien soy, y ya lo estoy mirando como un acosador. Di algo.

TaeHyung forzó una sonrisa, "Si, lo siento."

Volvió su mirada a su dibujo, decidiendo mentalmente que si continuaba mirando al chico nuevo a los ojos, iba a terminar ruborizándose como un idiota. Tomó el lápiz otra vez y retomó sus movimientos sobre el papel, "Encantado de conocerte, soy Kim TaeHyung."

"Jeon JungKook." TaeHyung podía prácticamente sentirlo sonreír cuando se presentó a si mismo, probablemente por segunda vez en el periodo de clases. Pero la primera vez TaeHyung no prestaba atención. "Esta es una clase de arte de último año, ¿verdad?"

"Mm." TaeHyung asintió, "Eres de último año ¿no?"

"Incorrecto" JungKook rió, "Soy de tercero."

"¿Ah?" El mayor devolvió su mirada hacia arriba esta vez, confundido, "¿Entonces cómo estás aquí?"

"Ah, he escuchado millones de cosas buenas sobre JungKook" El profesor apareció detrás de ellos luego de oír un poco su conversación, "Tomó Arte I y II en su primer año, así que aunque este sea un electivo de último año, él técnicamente tiene los conocimientos suficientes."

"Wow, ¿en serio?" TaeHyung dio una de sus conocidas sonrisas rectangulares, genuinamente sorprendido, y miró rápidamente al chico sentado junto a él, quien acababa de sacar un cuaderno de dibujos de su mochila.

El señor Choi sonrió, palmeando las espaldas de ambos chicos, luego caminando hasta quedar en frente de ambos por un momento, "TaeHyung es uno de mis mejores estudiantes aquí, así que estoy seguro que ustedes dos se llevarán bien."

"En serio espero eso." JungKook sonrió, asintiendo tímidamente hacia su instructor.

"Estoy seguro que lo haremos."

Y ahí fue cuando TaeHyung supo que este sería un largo, largo año.


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