Capitulo 51

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Leire's POV

—No puedes huir —Empezó a volver a hablar—Tienes que aceptarlo.

No tengo~ pensé.

Pero era tarde, había hecho una estupidez.

Simplemente no entiendo porque me levante a toda prisa en cuanto vi que se iban a besar, no entiendo porque le tire mi bebida a la prima de Eduardo.

Tal vez... Solo tal vez quería evitar que eso sucediera.

Pero ¿Por qué? Fue como si algo en mi me estuviera controlando y por un segundo mi cerebro se hubiera apagado, como si algo me estuviera controlando en ese momento, la verdad quisiera pensar en eso, pero tengo que aceptarlo, tengo que aceptar la verdad.

La verdad es que... No, no puedo, eso no puede pasarme, simplemente no puedo.

Sigo caminando a toda prisa, no se a donde voy, simplemente camino, en la penumbra de la noche, camino como si mi vida dependiera de ello, pero detrás de mi tengo a un chico, imagine que se iba a detener, que no me iba a seguir, así comprobaría que tanto le importo, pero aún así él sigue caminado tras de mi.

—¡Leire detente! —Grita de nuevo, ya estaba muy cerca de mi, me empece a cansar un poco y disminuí mi paso. Él me abraza, y con esto me detengo—. Te pusiste celosa —Lo susurra algo emocionado.

Puedo escuchar esa frase murmurar en mi cabeza desde que salí del lugar, simplemente no lo quiero aceptar.
Esta frase retumba en mi cabeza y es como si fuera un disco rayado, repitiendo una y otra vez lo que no quiero aceptar.

—Dilo... Solo acéptalo, por favor —Seguía insistiendo y lo más probable es que seguirá haciéndolo.

Así es él, así siempre será.

—No lo haré —Me volteo, él me sigue abrazando, coloco mi cabeza en su cuello, estoy cansada de seguir huyendo—. No puedo aceptar algo de lo que no estoy segura.

Mentira~ pensé de nuevo.
Si lo se, no solo lo se, estoy segura, pero mi cabeza no lo quiere aceptar.

—Vamos, Leire, yo se que si lo sabes, sabemos que hiciste, y el por qué lo hiciste —Medio sonrió—. Te pusiste celosa.

Me muerdo el labio. ¿Lo estaba? Bueno ¿Lo estoy?
Sabía muy bien que había hecho y el por qué.

—Simplemente se me cayó, fue un accidente, no fue por otra cosa —Me cuesta mucho aceptarlo.

Mentira~ otra vez, una y tras otra mentira.
¿Por que me es tan difícil aceptar algo que él ya sabe?

Porque me veré débil, porque esto no debería de pasar así, este no era mi plan, bueno mi plan era volverme a enamorar en algún punto de mi vida, hasta estar en la universidad era lo más seguro, no los últimos meses de preparatoria, mi plan era odiar a Eliot porque siempre había sido así toda mi vida, por todas la bromas que me hizo; y no llegar a sentir algo mas, había muchas cosas que no estaban en mi plan de vida en estos momentos, pero miren aquí estoy, tratando de negar algo que ya se.

—Estas celosa, lo sabia —Dice él, mientras me sorprendo un poco por su respuesta ya que lo dice muy emocionado—. Sabia que te provocaba podía comprobar si te ponías celosa o no, y si lo hacías solo significaba una cosa.

Estoy enamorada de él ~ La vocecita de mi cabeza lo dice.

Lo ha estado diciendo una y otra vez desde hace varios días.

—Fue un accidente —Insistí por segunda vez tratando de evitar la verdad.

Mentira~ Muy bien se que lo provoque.

—Entre mas lo dices negándolo, estoy mas convencido de que es realmente es lo contrario.

Me separo de él por completo.
Pero él me agarra por ambos brazos.

—No te voy a dejar ir —Suena muy cursi esta escena, que asco—. Hasta que lo aceptes Pond.

Simplemente lo veo a los ojos, en ellos puedo ver la emoción... ¿Emoción? Pero él solo juega con los sentimientos de los demás, siento que soy un peón más en su jueguito, que todos somos unos peones para él. Pero lo veo, y siento que él realmente me quiere, pero algo en mi todavía no me cuadra, pero la vida jamás me cuadrara. Y creo que el que no arriesga no gana.

—Creo...  —Empiezo a decir, no tiene caso que lo siga ocultando—. Que me ...

No lo creo, lo estoy, realmente lo estoy.~ Lo pienso pero no lo digo.

—¿Que es lo que crees Leire? —Pregunta Eliot muy entusiasmado.

—Creo que realmente me gustas Eliot — Y con esto agacho mi cabeza apenada.

Y pienso en la semana, pienso el como me entere que lo bese, el como insistió en que habláramos, en como estuvo en mi casa toda la noche esperando a que habláramos, en como hicimos una tregua, pero la verdad es que estos días me di cuenta, que no quiero ser solo su amiga, tal vez solo por eso acepté esa tregua para no volver a arruinar esto.

Pero tengo miedo, miedo a que le de mi corazón y él lo rompa sin piedad, como lo ha hecho con otras chicas.
Él no dice nada, y eso me pone todavía más nerviosa.

Que estupida, debí de imaginármelo, simplemente fui una broma, por eso no ha dicho nada, me siento ahora avergonzada.

Siento que una lagrima va a salir, afortunadamente agache mi cabeza y así no me puede ver.

Entonces siento sus dos manos, cada una en cada mejilla. Levantan mi cabeza.

Y lo veo, con una sonrisa, no como las burlonas que hace, no como las normales, una sonrisa amable y linda, en la que transmite confianza y sinceridad, que transmite que todo va a estar bien.

Puedo observar con su cara se acerca a la mía, poco a poco.

Y entonces ya no me siento estupida.
Ni avergonzada.
Y las ganas de llorar se fueron.
Lo veo acercarse a mi, y quiero permitirle este beso, esto que lo pueda recordar sin ningún efecto de alcohol en mi. Quiero saber a qué se siente sus labios.

Cierro mis ojos y puedo sentir la textura de sus labios. Porque no cierto es que... Me gustaba Eliot, y tenía miedo.

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