Capítulo 18- Aqui hay Gato encerrado.

3.6K 272 6

Ese niño me parecía tan conocido. Su cabello oscuro y la forma en que mueve sus cejas. Eran de alguien, pero ¿quíen?

Mattias empieza con un cuestionaría hacia Luca,él sólo responde de forma cortés. Presiento que Luca también conoce a ese niño de alguna parte ya que no le quita el ojo de encima.

-Señor West, ¿podría responder mi pregunta? -llama mi atención. No lo escuche por estar sumergido en mis pensamientos.

-Puedes decirme Nathan, Mattias -corrijo sonando amable.

-Bien, Nathan...¿cómo es Dubai? -pregunta con suma interés. Nosotros dimos un par de conciertos para algunos cumpleaños de empresarios exitosos, creía que Nick estaba forrado en dinero, hasta tocar para ellos, estos hombres eran tan adinerados que podrían comprar un estado.

-Estuvo excelente,tiene playas muy hermosas y el hotel 7 estrellas es extremadamente lujoso -este fue uno de los mas caros que habíamos estado, por nosotros nos quedaríamos en uno de 5 o 6 estrellas, sin embargo el "niño" -de 20 años - llamado Luca tenia el capricho de gastar nuestro salario por conocer uno de los mejores hoteles del mundo.

-¿Estuvieron en el hotel 7 estrellas? -mueve sus manos de forma que consideró extraña. Elizabeth ríe al ver al niño que está con tanto asombro.

-Sí. -él me mira haciendo "eso" de nuevo con sus cejas.

-No deberías decirlo tan normal, digo, no todos los días visitas Dubai -aún no entiendo la obsesión que tiene con Dubai.

-¡ESTUVE EN DUBAI! ¿NO ES ESO GENIAL? ¡OH DIOS! ¡DUBAI ES PERFECTO! -digo para soltar carcajadas. Si las miradas mataran, ya estaría tres metros bajo tierra -, oye amigo, no me mires así -lo despeino y él hace una mueca.

-Liz, Mattias ¿Quíeren jugar monopolio? -esta entusiasmado Luca. Los niños asienten de lo mas feliz y el rubio corre escalera arriba para buscar el juego de mesa.

Estoy sentado en la silla alta frente a mamá comiendo helado de chocolate. Mi hija y yo compartíamos otra cosa de tantas, el sabor del helado.

Observo a Jay entrar en la cocina. Su cabello negro esta mojado, estaba usando su ropa que normalmente usa para asistir al gimnasio. Hasta el momento no ha notado mi presencia.

Me levanto sigilosamente para darle una impresión de terror. Me escondo detrás del refrigerador. Cuando cierra la puerta, lo primero que hace es golpearme la nariz y murmurar.

Estúpido chico malo.

-¿Qué mierda, Nathan? -me observa con los brazos cruzados.

Sigo tocando mi nariz. Gracias a poseído no sangró pero dolía demasiado.

-¿Estas loco? ¿Qué te ocurre? ¿Acaso,no me vistes? -repito varias veces.

-¿Yo? ¡Tú estas loco! Por poco me haces matarte.

Nota: Nunca en la vida intentar asustar a un Rodrigues si enserio valoro mi vida.

-Estas demente.

-Tú estas demente -me apunta.

Avan entra y nos mira a los dos.

-¡Definitivamente están locos! -dice para salir. Él solo tardó menos de tres segundo en la cocina. Mi madre aparece -ya que habia salido- en la cocina y dejamos nuestra conversación inmadura de lado para escuchar lo que esta por decir.

-Necesito que lleves a Mattias a su casa, su padre no podrá pasar por él, ¿Puedes hijo? -yo solo quería tirarme a mi cama a descansar. Muevo mi cabeza en afirmación para coger las llaves de la camioneta de mi padre.

My little sunshine.¡Lee esta historia GRATIS!