El clima gélido de las mañanas de Enero tenía a la gran mayoría de los estudiantes encerrados en las áreas cerradas del campus, o bien corriendo hacia ellas para protegerse del frío paralizador. Había algunas excepciones, y una de ellas eran Louis y Zayn, con los abrigos puestos, manos en los bolsillos y las cabezas protegidas con gorros, esperando afuera del edificio de arquitectura.

-Hey, ¿aquél no es el tal Joe, de algo de Historia? -preguntó Zayn sacando de su boca una nube de vapor frío y señalando con la barbilla.

Cerca del edificio iban dando la vuelta Harry y un sujeto al que Louis conocía de la facultad de letras. Los vio despedirse, y al rizado objeto de su interés entrar a clases escondiendo la mitad del rostro en su bufanda mientras su acompañante se iba por donde vino.

-Ese imbécil ni siquiera es de aquí -gruñó-, ¿por qué lo acompaña?

-Louis, me estoy congelando, ya viste llegar a Harry, ¿podemos irnos?

-No, necesito saber. ¿Y si en realidad está saliendo con él? Ya suficiente tengo con soportar a Grimshaw y Werkheiser revoloteando a su alrededor todo el tiempo -hizo una expresión de pánico-. ¡¿Y si está saliendo con los tres al mismo tiempo?!

-Después te preocupas, los desapareces de la ciudad o les pagas porque se alejen de él, ahora vámonos, llegaremos tarde a clases -sacó del bolsillo una mano enguantada para jalar del brazo al más bajo.

Louis no quedó tranquilo sino hasta que estuvo seguro de que ninguno de ellos tenía algo con Harry, si bien los tres lo querían de otra forma. Él nunca les daba la oportunidad por razones que todos desconocían, y eso no hizo más que aumentar su ansiedad hasta el día en que formalizó una relación con él más joven de los Styles, y un carajo si esos no eran los días más regocijantes de su vida hasta ese entonces, porque podía presumirle a aquellos perdedores que él había conseguido en poco más de un mes lo que ellos intentaron sin éxito durante mucho más tiempo.

Pero esa seguridad se vio atacada nuevamente cuando tenían cinco meses juntos, Louis se había acostumbrado a que Nicholas seguiría insistiendo en salir con Harry sin importar lo mucho que éste se negara, o cuánto él se encargara de recordarle con indirectas que el corazón del rizado era suyo.

Esa vez, si bien Louis no era alguien que demostraba sus celos, justo ese día se encontraba especialmente susceptible a las insistencias de aquellos estorbos. Él estaba esperando a Harry en su auto para llevarlo a su casa y comer con su padre simplemente por el placer de pasar más tiempo juntos, pero Harry apareció en el estacionamiento platicando con Joe muy amenamente, y era imposible que Louis no recordara lo mucho que él también lo había hecho rabiar en el pasado.

Para tranquilizarlo bastaron un par de gestos de incomodidad de Harry cuando Joe prolongó de más su despedida, suficiente para que Louis volviera a ponerse su máscara de indiferencia a la situación y felicidad.

-Hola, guapo -Harry lo besó en los labios en cuanto subió al auto y cerró la puerta.

-Amor -saludó.

-Ow, Lou, no te pongas celoso -dejó otro beso en su mejilla.

-No estoy celoso -rió para agregarle credibilidad a su respuesta-, ¿por qué debería estarlo?

-Tal vez porque acabo de rechazar otra salida al cine -murmuró escondiendo el rostro en su cuello.

-No aprenden -suspiró de forma dramática.

-No.

-¿Voy a tener que esconderte en una cajita donde nadie nunca pueda acercarse a ti? -dijo en tono juguetón buscando sus labios.

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!