Nevae se a estado quedando en mi departamento, sus padres no están, ella dijo que era momento que regresará a su casa que ya paso tiempo y que no debería dejar su casa tan sola. Yo al principio estuve desacuerdo pero después de decirme que regresaría me calmo. Porque sabía que así sería.

—No pongas esa cara, sabes que regresaré. Sabes que lo haré — dijo ella tal vez mi cara no era del todo agradable.

—Sí lo sé, pero hay algo que me tiene preocupado.— dije y era la verdad. Estar pensando día y noche en Nevae y que además me preocupe demasiado no es algo normal, digo esto nunca fue así. Ni siquiera al principio.

—¿Algo malo? — me vio con sus ojos grises azulados.

—Nop— dije haciendo que la p fuera pronunciada con fuerza.

Se sentó en mis piernas, ya que yo estaba sentado en el sofá, me tomo del cuello, me miró fijamente y suspiro.

—Sea lo que sea lo solucionaremos. Estarás bien. — ella junto nuestros labios en un beso tierno. Disfrutaba cada beso, ella no sabia de mis intenciones y tal vez lo que me tiene preocupado es estar sintiendo más de lo debido, pero de ningún modo lo admitiría, mi orgullo no me lo permitiría.

Nos separamos y me sonrió.— ¿Regresarás? — pregunte un tanto asustado.

—Evan, no vivo aquí, no puedo quedarme todo el tiempo. Me gustaría pero no puedo.— nerviosismo era el tono de su voz por un momento creí que quería escapar de mi.

—¿Te hice sentir de algún modo incomoda?

—No es eso. Le prometí a mi padre que no haría tonterías.— ¿había hablado de nuestra relación con su padre?, cuando se dio cuenta de su error sonrió.

—¿Que clase de tonterías? — pregunte.

—No quedar ¿Embarazada?, ¡Dios!, esto da vergüenza— sus mejillas se volvieron rosas y yo casi me atragantó.

—Eso ni siquiera esta en mis planes.— dije divertido pero ella se desánimo. Creo por lo del embarazo.— Digo, seguimos puros e inocentes.— ella me miró con cara de "me estas jodiendo".

Eres un mentiroso.— rió.

—Claro que no, estoy diciendo la verdad. — y no mentía ella simplemente no lo entendía y por lo visto yo pensé que era un mito.

—Como digas, pero ya tengo que irme— me pare para buscar las llaves del auto. Ella me tomo de la mano hasta el estacionamiento, ella subió y puse en marcha el auto a su casa.

Cuando llegamos ella bajo y entro yo la vi Hasta que entro y cuando finalmente lo hizo marque el número de Emma.

Ella respondió al tercer timbre.

«¿Hola?» —Su voz era muy dulce pero a la vez cansada.

—«Hola, Emma» — dije esperando no interrumpir algo. Aunque no creo por que es fin de semana y lo que seguramente este haciendo es tumbada en su cama.

—«¿Qué pasó, algún problema?.» — se escuchaba apresurada.

—«¿Estas en casa?» — pregunté.

—«No, estoy en el departamento de una compañera. Hago un proyecto de la universidad.¡ Estoy tan estresada!» — ella necesitaba un respiro.

«Necesito que vayas a mi departamento cuando no estés tan ocupada. No importa a que hora necesito hablar contigo.» —

—«Sí lo haré, pero dime ¿que pasa? — el tono de su voz se escuchaba preocupada.

—«No te preocupes, no es nada por el cual tengas que preocuparte. Te espero me tengo que ir» — ella dejó salir un jadeo de frustración y finalicé la llamada.

(...)

Había pasado al menos el medio día, era ya de tarde, yo no quería salir a ningún lado. Precisamente por la flojera que traigo, no había nada importante en el trabajo por el cual tenga que preocuparse. La puerta del departamento sonó por un golpe y después otro. Fui y ahí estaba mi hermana, con un vestido que se le amoldaba a su cuerpo ella y su estilo nunca cambiaría.

—Ya vine, estoy aquí.—me abrazo.— y te quiero.—

—Ya te vi, estas aquí y te estoy abrazando.— ella rió.

—ahora cuéntame, ¿De que quieres hablar? — se sentó en el sofá y subió sus pies en uno de los costados de este.

—Eres una chica y creo que no hay otra persona mejor para hablar del tema. — ella me miró seria. — Esto es como de una chica adolescentes.— y era la verdad esto solo se me ocurrió a mí.— creo que siento algo por Nevae y me asusta demasiado.— ella se sentó de golpe. Y sonrió de una manera picara.

— La nena se ha enamorado...— la interrumpi por semejante tontería.

—¡No!, siento la necesidad de estar con ella, protegerla de todo el mundo, pero sobretodo me molesta y me frustra no protegerla de mí.— ella me miró con lastima.

—Estas tan jodido. Hermano no eliges de quien enamorarte.— la fulmine.— que no es tu caso, digamos que tienes sentimientos muy profundos por ella, no eres un mal hombre solo vives protegiendote de una armadura de hierro que cree que el único quien lo puede romper eres tu, pero no cuentas con una persona que sabe como quitártelo. Tendrás que tenerle confianza porque serías un imbécil si dejas pasar esa oportunidad porque tarde o temprano el acero se oxida.— me quede uno segundos pensando.

—Emma, no lo sé, vivo arruinando los mejores momentos de mi vida no espero nada de nadie y mucho menos de mí.

—Eres mi hermano, te quiero y no pienso que arruinas nada, ¿que hubiera pasado si no me observarás a cada momento?, seguramente nunca sabría que existías, ahora tengo un hermano puñetas llorando por una mujer.— solté una carcajada y ella me siguió.

—Tu no te quedas atrás, también tienes quien te de.—se sonrojo. — amor...— ella sonrió.

—No lo amo, lo quiero, nos queremos pero siento que me oculta demasiadas cosas.— ella suspiro.—No sé si es un pasado malo, o simplemente es algo malo lo que el hace. Quiero decir que le tengo paciencia, el también no me apresura a nada y por eso le tengo mucho cariño me valora, otros idiotas me creían puta por no querer nada con ellos. No lo soy. — me sonrió tantas cosas nos han cambiado y quien dijo que para mal. Emma siempre será mi hermana aparte que nuestra sangre nos une. Que idiota.

—Emma, estamos jodidos.— ella me miró con una sonrisa de comprensión, pero tanto como yo, ella estaba aterrada.

—No será tan malo, superaremos todo. Somos unos Belkers.— sin duda lo eramos vivíamos aterrados pero siempre nos mostrábamos seguros. Mi padre me contó antes de irme que él siempre fue frío, llego mi madre, le hizo ver las cosas diferentes y puso su mundo patas arriba.

Quisiera mandarte a la mierda, pero seguramente lo primero que se iría a la mierda seria mí orgullo...

Hola,estoy subiendo capítulos constantemente quiero terminar esta novela antes de diciembre si es posible. Por favor voten parece que tengo lectores fantasmas...

Maravilloso Engaño ¡Lee esta historia GRATIS!