01. Secuestro.

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N/A: Perdón por poner una nota acá pero queria aclarar algo: Es mi primera novela con un narrador externo así que si hay algun error o inconsistencia avisenme y lo arreglo.

*

«¿Que estoy haciendo?».

Ese fue el primer pensamiento que cruzó la mente de Liam mientras pasaba sus manos por su rostro y soltaba un suspiro. Parecia como si su vida fuese en picada a cada segundo y él era tan idiota que en vez de colocar el freno, pisaba el acelerador. Su padre habia dicho varias veces que se volvia idiota cuando veia una cara bonita.

¡Que razón tenia!

Ahora, sentado en el borde de la cama del hotel con su rostro enterrado en sus manos, se dijo a si mismo que merecia todos los regaños que su padre solia darle. Dios, merecia más que eso, una patada en el trasero hubiese sido perfecto. Siempre habia sido del tipo de personas que necesitaba golpearse la cabeza una, dos, tres o hasta cuatro veces, para poder comprender que sus acciones estaban mal u que simplemente era un idiota de nacimiento.

-¿Liam?

La suave voz de Ryan, su más reciente amante, llamó desde el baño contiguo a la habitación. Su voz era un tanto aguda e irritable, más aun si el rubio estaba enojado como hacia media hora, cuando le habia reclamado airadamente a Liam sobre esconder su relación. ¿Que relación? Liam aun no tenia ni idea. Él no habia prometido nada, es más, habia dejado claro desde un principio que para lo único que queria al chico era para quitarse la calentura.

Pero Ryan Petterson no era del tipo de persona al cual le podias imponer cosas. Liam tendria que haber previsto que el niño mimado hiciese algo para perjudicarlo o a su carrera, como en este momento. Siendo una de las caras más conocidas entre los adolescentes gracias a su música, no podia arriesgarse a que un dato tan personal como su orientación sexual fuese filtrado. Sus fans se escadalizarian y seguramente perderia demasiado, no queria eso. Esa era una de las razones por las cuales habia callado cuando Ryan habia comenzado a despotricar acerca de lo mal que se sentia al ser escondido como un sucio secreto.

Si solo se hubiese dado cuenta de que eso era exactamente lo que era: Un sucio secreto de Liam, uno del que queria deshacerse.

Poniendose de pie, tomó la sudadera negra que seguia en el suelo y salió de la habitación asegurandose de que Ryan no lo escuchase ni pudiese detenerlo. Necesitaba tiempo para poder pensar en lo que debia hacer. Necesitaba... joder, necesitaba la ayuda de su padre.

Su celular se deslizo con facilidad de sus jeans mientras se dirigia al ascensor. Dos timbres hicieron eco en su oido antes de que escuchase la monotona y computalizada voz del buzón de voz. Gruñendo bajo, volvio a marcar mientras presionaba el botón para ir al primer piso.

-¿Que sucede, hijo? Sabes que no debes llamarme a este numero a menos que sea importante. -respondio la firme voz de Geoff Payne.

Liam cerró los ojos y se maldijo por tener que molestar a su padre con su estupides-. Es realmente importante, papá.

-Bien, entonces dime, te estoy escuchando. -esas simples palabras lo hicieron sonreir porque su padre podia ser una de las personas más ocupadas de Inglaterra pero siempre tenia un momento para sus hijos si necesitaban de su ayuda.

-Es sobre Ryan.

-¿Ryan Petterson? -preguntó con la voz calmada pero un tinte de enojo en los bordes-. ¿El mismo Ryan del que te pedi expresamente que te alejaras?

-Uh... si. -salió del asensor hacia el vestibulo, girandose y maldiciendo por lo bajo cuando vio los periodistas acumulados en la puerta de cristal. Joder, esto no podia estar sucediendole. Volviendo sobre sus pasos, se acerco a uno de los botones y le sonrió-. ¿Puedes decirme donde esta la puerta trasera?

-Siga por el pasillo y doble a la izquierda, luego recto y se topara con ella. -explicó el chico. Liam agradeció su ayuda rapidamente y se volteo para escapar.

-¿Liam? -la voz de su padre se escuchaba preocupada-. ¿Que sucede?

-Nada, solo periodistas -le quito importancia-. Sobre Ryan...

-¿Que pasa con él?

Deteniendose brevemente en un pasillo, Liam se mordio el labio y se pregunto cuanto le costaria su desliz-. Sé que dijiste que no debia acercarme a él, papá, pero sabes que soy un poco idiota y lo hice y ahora esta amenazandome con exponerme sino le doy el lugar que merece segun él como único amante en mi vida.

Hubo unos segundos de silencio por lo que se preparo para el sermón, se sorprendio cuando su padre se limito a suspirar y hablar con calma:- Ya eres un hombre, Liam, tienes veintiocho años así que no voy a gastar mi tiempo diciendote cosas que ya sabes. Lo único que puedo ofrecerte son mis abogados para que intenten solucionar esto pero será la última vez que te ayude con algun problema, debes comenzar a tomar consciencia de las consecuencias de tus actos y hacerte cargo de ellas.

-Lo sé, papá, prometo no volver a molestarte con algo así otra vez -se encamino nuevamente a la puerta de salida, empujando la barra en la misma para poder abrirla y salir del edificio, cerciorandose antes de que no hubiese nadie cerca.

El callejon a un lado del edificio, estaba vacío por lo que no dio dos miradas antes de comenzar a caminar por el mismo, escuchando a su padre platicarle sobre los recursos legales que podian utilizar para mantener callado a Ryan. Ninguno le parecia suficientemente efectivo pero una vez que se juntaran con los abogados seguramente podrian encontrar una forma de lograrlo.

-Podremos librarte de esto, Liam -su padre le aseguro-. ¿No te he sacado de todos los problemas desde que eras un niñito?

Liam rió-. Cuando era un niñito lo único que tenias que hacer era hablar con el padre del otro chico y el problema se arreglaba. Dudo mucho que el padre de Ryan quiera verse involucrado con lo que sucede.

Estaba a punto de salir del callejón cuando un paño humedo con un tenue aroma dulce fue colocado en su boca por detrás. Intento no respirar, reconociendo el olor meintras intentaba escaparse, luchando con su atacante. Escuchó su celular caer al suelo y hacerse trizas al instante pero en su mente lo único que seguia girando era que debia escaparse. Entonces se dio cuenta de que sus atacantes le ganaban numericamente y antes de que se diese cuenta estaba respirando el cloroformo.

Ahora si estaba jodido.


Stockholm Syndrome |Ziam|¡Lee esta historia GRATIS!