DÍA 1 - Capítulo 1

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  ♬ CANCIÓN PARA EL DÍA 1: THE SILENT PLACE (DE CINEMA BIZARRE) ♬   

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La muerte sorprendió a Anahí cuando ella menos lo esperaba. Como una ráfaga de viento salvaje, en tan solo un instante ella dejó de ser, de estar. Abandonó Buenos Aires sin despedidas ni equipaje. Tan solo se fue, se marchó en algún momento de la madrugada entre las calles del barrio de Caballito. El hecho fue fugaz, tan veloz que la chica ni siquiera sintió su partida. Efímero al punto de que, al despertar, no comprendió que algo había cambiado en ella.

Anahí sentía un terrible dolor en su cabeza, una punzada aguda similar a la que dominaba sus mañanas de resaca, aunque no recordaba haber tomado nada la noche anterior; además, tenía frío.

Todavía sin abrir los ojos, estiró un brazo en busca de sábanas o frazadas, pero sus dedos no encontraron abrigo. Estaba incómoda, contracturada, y quería dormir un rato más.

Dio media vuelta y cayó al piso.

Abrió los ojos, confundida. A pesar de que su entorno todavía le resultaba borroso, pudo reconocer el verde que la rodeaba y le hacía cosquillas en la nariz: pasto. Eso significaba que no había regresado a su casa. Supuso que estaría en Parque Rivadavia o Centenario.

Se sentó y observó el paisaje con atención. Su mirada se encontró tanto con árboles como con edificios y con piernas que pasaban frente a ella a gran velocidad. Alzó la vista y notó que acababa de caerse de un banquito de piedra, de esos que todavía quedan en alguna que otra plaza que no ha sido remodelada en las últimas décadas. Se llevó una mano a su adolorida cabeza, mientras que con la otra se frotaba los ojos.

Bostezó.

Anahí se puso de pie y comenzó a caminar por el sendero del parque. No reconocía el lugar, y las personas que pasaban junto a ella, esquivaban su mirada; se alejaban tanto como podían.

"Supongo que parezco toda una vagabunda". Se imaginó con el cabello enredado y el maquillaje corrido. Necesitaba ver su reflejo y retocarse el delineado.

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