Capítulo 9

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Te necesito

Ya ha pasado más de un mes desde, aquel incidente pensé que me iba a morir; por que Thomas no me correspondió, pero la vida sigue, al parecer lo que sentía no era demasiado fuerte por que ya no me importa ni me afecta el hecho de que casi todos los días llegue con una mujer nueva.
Por otro lado Steven y yo nos volvimos muy cercanos, casi siempre después de clases salimos a cualquier lugar, y los fines de semana vamos a lugares interesantes. También jugamos videojuegos en su casa siempre y cuando la pervertida de Victoria no esté cerca, siempre mirándonos como si estuviéramos haciendo algo malo.

Hoy como no tenemos clases saldremos juntos aun parque de diversiones; Estoy demasiado emocionada como para pero antes debo hacer algo, le mandó un mensaje a Steven.

"Steven nos encontramos en el parque de diversiones" , la respuesta no tardó mucho en llegar.

"Muy bien ahí te espero"

Salgo de casa con ,"El macho"; el apodo que le puso Steven a Thomas, aunque no se sorprendió tanto como me lo esperaba; tal vez debería dejar a los muertos descansar en paz, pero no puedo Thomas y Steve se odian quiero saber por que. Me dirigo al centro de la ciudad, bastante distraída voy a un salón bastante lujoso donde mi madre solía llevarme a que cortaran mi cabello, hoy vengo sola para hacer algo de lo que tal vez me arrepienta, pero hoy no será el día.

—Buenos días —Al parecer nadie me escucha, así que lo repito. Y aparece una mujer muy bonita.

—Hola Lisa ¿Vienes a arreglarte para una cita? —Yo me sonroje, imaginando un cita con Steven; parece algo tan lejano —y bueno a ¿Que vienes? —Me dice la mujer notando lo distraída que estoy.

—Si vengo a cortar mi cabello —La mujer me mira con incredulidad no puede creer lo que voy a hacer, un poco triste me propone venderlo, para mi suena gracioso, accedo de todas maneras.

≈∆≈

Mi visita al salón, me dejó dos cosa satisfacción y dinero; el último es lo de menos. Voy un poco tarde al encuentro con Steven, siento mi celular empieza a sonar es Steven.

¿Hola? —Digo después de haber dudado mucho en contestar.

LISA ¿DONDE CARAJOS ESTAS? —Me dice Steven a punto de explotar de rabia al otro lado de la línea, me asusta y mucho sólo lo he visto enojado una vez y fue por mi.

Flashback

Estoy en casa de Steven estamos trabajando en un proyecto, tengo hambre y no lo puedo seguir ocultando.

Steven muero de hambre Le digo al parecer el también tiene mucha hambre, me pregunta.

¿Que quieres comer? —Me dice esperanzado de que diga hamburguesa, yo le doy el gusto por que se que es su comida favorita.

Mmm se me antojan unas...HAMBURGUESAS —Lo digo casi gritando para ver el rostro de emoción de Steven yo sólo sonrió.

Steven se va y llega Victoria con su típica sonrisa de villana, al parecer hoy viene en son de paz, no me ha hecho ninguna pregunta incómoda sólo me regala un jugo bastante sospechoso, yo me lo tome sabía raro y todo se vuelve negro.

Auch me duele la cabeza y más por los gritos que logró percibir, es Steven y Victoria ¿Que se habrá comido la muy tonta?

VICTORIA ESTAS DEMENTE ; LA CEDASTE, ¿QUE HUBIERAS HECHO SI LE DABAS MÁS DE LA CUENTA?

Ya cálmate perro en celo

Steven solo bufo y la discusión se dio por terminada.

≈∆≈

Cálmate voy llegando —Es cierto ya lo veo con sus típicas camisas de cuadros, me acerco hacia el y le plantó un beso en la mejilla.

No esperaba que Steven me vaciara toda la soda encima, estoy muy molesta y refrescada. El calor empieza a tornarse un poco molesto.

—Te dije que no te me acercaras más, estoy esperando a mi cita —¿SU CITA? Esta loco, bueno me vengaré a mi estilo.

Tomó mi teléfono y continuó la llamada y le digo.

Bonita manera de empezar un cita ¿No crees? Y sabes que descubrí que amo me bañen en soda no te imaginas cómo lo disfrutó, es más busca una de dieta y me la hechas toda encima —Lo digo con el tono más irónico y sarcástico, mientras colgaba

Steven se sonroja dándose cuenta de su error, y no le culpo pero debió haber pensado dos veces antes de hacer las cosas.

—Ya tranquilízate no es para tanto sólo, debo ir a casa y cambiarme —Digo, hurgando en mis bolsillos, en busca de la llave que me redimirá— Steven tenemos un problema, no encuentro mis llaves.

Steven me mira muy avergonzado, sólo le sonrió no es su culpa; esperó que los demás que me vean no me hagan lo mismo.

—Lisa que tal si ¿Vamos a mi casa? Tal vez algo de Victoria te quede —No me gusta mucho la idea pero realmente necesito cambiarme, la soda empieza a secarse a los insectos no tardarán en estar sobre mi.

—Muy bien vamos.

Estamos a punto de llegar y Steven hace rato quiere decirme algo pero no se atreve. Quiero presionarlo un poco para que confiese.

—Steven ¿Que piensas?

—Disculpame —Me abrazo tan de repente que no tuve tiempo de rechistar —no note que eras tu, te necesito más que a nadie por favor no te molestes, no fue mi intención de todas maneras estas preciosa.
Sus palabras hicieron que toda mi sangre se acumulará en mis mejillas, es una tontería pero no deja de ser un lindo gesto. De nuevo mis sentimientos me confunden, me siento como las estúpidas de las películas, que guardan sus sentimientos por alguien que no vale la pena y luego terminan teniendo sexo con su mejor amigo; dejan de hablarse con el pretexto de que todo es un error, viven, sienten que mueren, vuelven y felices por siempre o por lo menos hasta la segunda parte.

—Oye ya para el show, no te voy a dejar de hablar por un error -Sonrió de los nervios que me genera estar con Steven.

Llegamos a la "humilde" morada de Steven , me indica donde esta el baño para que me de un baño; que según el parezco comida para los insectos. Mientras busca a Victoria para que me ayude.

El agua esta tibia, pero el calor me impide disfrutarlo así que la pongo fría, salgo del baño y Victoria esta sentada en la cama de Steven mirándome como la depravada que es.

—Mira te compre esto -Entregándome un paquete, que al parecer tiene ropa. Aunque pesa mucho como para sólo tener eso sin mencionar su tamaño

—Gracias.

—Lisa ¿Puedo arreglar tu cabello? —La pregunta de Victoria me sorprendió, pero pensando que voy a tener una cita con Steven aceptaré.

—Si pero primero déjame vestirme —Cuando miro la bolsa no puedo creer lo que veo toda mi sangre va a mis mejillas, sólo quiero vestirme así que miro la ropa interior, el rubor no desaparece de hecho aumenta. Es muy bonita y de mi color favorito blanco y tiene encaje, sólo se ve un poco provocadora. Sólo me la pongo y esperó encontrar unos cómodos jeans y una camisa; como quisiera por lo menos acertar en algo, en vez de eso hay un short, corto pero no demasiado y una camisa blanca; hay esto no puede ser en la ropa hay un pequeño sujetador.

—Vicky —Llamó a Victoria tiene que ser un chiste.

—¿Que pasa por que tanto escándalo? —Me dice haciéndose la desentendida.

—No uso sujetadores.

—Lo siento, no tienes que ponértelo si no quieres —Dice haciendo pucheros.

—Mi cabello es todo tuyo —Le digo evitando el tema, que tanto me lastima recordandome que por mas que lo intente nunca estare completa, este pensamiento me atormenta y me duele.

La luz al final de tus ojos¡Lee esta historia GRATIS!