Capítulo 17

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Fhernando: Ella es Noémi. Es mi novia; así que manténganse a raya con ella o les vuelo la cabeza cabrones. Quedó claro?

Charly: está claro. Pero al jefe le preocupa que ella pueda darnos problemas.

Fhernando: Yo respondo por ella. Mantenganla fuera de esto

Charly: pero el jefe...

Fhernando: que no chingado. Ella sabe que debe guardar silencio de todo lo que... hmm, pase...

Lalo: Hola cuñadita - dijo sonriendo - al fin conozco a la que trae como pendejo al pinche Fhercho

Fhernando: ya bájale cabrón. No entiendo porque te mandan a ti si ya saben que te gusta pegarle al mcguiver

Lalo: ya no hagas tantos corajes cabrón, te va a dar azúcar

Ambos chicos tenían 19 años. Lalo parecía disfrutar de molestar a Fhernando y en realidad no tenía que esforzarse demasiado para conseguirlo, puesto que el sentido del humor no era la mayor virtud de su hermano.

Lalo: en que estábamos? Ah si!. Entonces ella es tu novia - me tomó de la mano y me dió un beso en la mejilla - Acaso eres muda preciosa? O solo es que me tienes miedo?

Noémi: no soy muda - le respondi energica - Y tu siempre eres tan pesado o solo tratas de hacerte el gracioso

Lalo: se defiende la muñeca - sus ojos brillaban y tenía una gran sonrisa - y con lo que me gustan de bravas para...

No había terminado la frase cuando Fhernando ya lo había sujetado por el cuello y le decía un par de frases que es mejor no mencionar

Charly: no le prestes atención a este cabrón - dijo un poco avergonzado - le gusta alardear con todas las mujeres que conoce y le gusta hacer enojar a Fhernando

Noémi: ya veo. . .

Me resultaba incómodo ver a Fhernando forcejear con su hermano, me ponía nerviosa a decir verdad. Luego de unos minutos Charly los separó y trataba de tranquilizar a Fhernando, diciendole que no le diera importancia a lo que hacía su hermano sabiendo que solo era para provocarlo.

Entramos a la cabaña y me apresuré a arreglarme para salir a desayunar. Fhernando estaba en la regadera cuando Lalo entró a la habitación diciendo que necesitaba papel para limpiar "algo".

Lo seguí a la estancia y en la pequeña mesita había tres tazas de café, una caja de galletas de chocolate y café derramado en el suelo.

Lalo: se me tiró un poco pero ya había servido el tuyo muñeca

Por lo visto Lalo era esa clase de persona difícil de tratar. Hacía bromas muy pesadas y no le importaba por encima de quién tenía que pasar con tal de divertirse. Resultaba muy gracioso... mientras no fueras tú la víctima de sus bromas.

Me puse a limpiar el desastre que había hecho mientras Charly tomaba su café y veía por la ventana. Fhernando aún no salía de la recamara y Lalo se acostó en el sofá. Sentí que me observaba y cuando volteé a verlo, sacó su arma y la colocó sobre la mesa. Tomó unas cuantas galletas mientras yo no lograba apartar la vista del arma, era una fabulosa Pietro Beretta 92FS Inox.

Lalo: es una belleza. No le pide nada a cualquier otra que hayas detonado antes muñeca

Noémi: no he tenido el placer de usar un arma a decir verdad.

Lalo: si - dijo complacido - no es de extrañarse. Conociendo a Fher no va a dejar que te acerques a una de estas. . . Pero si quieres yo te puedo enseñar...

Entre Armas Y Rosas¡Lee esta historia GRATIS!