–Vamos, tesoro. Se hace tarde.


Una sonrisa hermosa se formó en sus gruesos labios antes de salir de la casa junto a la pequeña.


Horas después.


Ming, se encontraba de regreso con la pequeña chica tomada de la mano. Pasaban cómo todos los días por el mismo parque al cuál KiBum también iba todos los días después de un largo día de trabajo. Cómo se lo suponía el rubio estaba pasando por un sendero lleno de árboles con las manos en los bolsillos delanteros de su pantalón. Las palabras de su amiga habían cruzado su mente, ¿Esto seria buena idea? Si quería juntarlos, tenia que hacer todo lo que estuviera a su alcance.


La pequeña niña levantó la vista del piso viendo a su lado derecho, sus ojos se abrieron como platos al ver a la persona que iba pasando entre todas las personas por aquel sendero; paro en seco mirando a su abuela desesperada.


–Abuela, ¡Appa, appa! Sueltame, appa. –Le apuntaba hacia la derecha con su mano libre–. Dejame ir, volverá al cielo y no podré verlo.


–¿Qué? –Miro hacia la dirección en la cual su nieta apuntaba y efectivamente, ahí estaba KiBum–. Pequeña, la escuela...


–¡Appa! –Movió su mano buscando ser liberada por su agarré–. ¡Se está yendo!


Momento perfecto. Con el dolor de su corazón, soltó la pequeña mano de la niña viendo como corría hasta la rubia cabellera que se detenía al escuchar gritos. Lo siguiente que vio fue a un KiBum que confundido cargaba a la pequeña inspeccionando la, al parecer le parecía extraño. Una sonrisa apareció, para segundos después comenzar a caminar directo a la empresa, sabia que su hijo se alteraría pero debía hacer lo mejor posible.

»Perdoname, TaeMin. Perdona a tú madre.«


***


–Appa, appa, appa. Viniste del cielo para ver a omma y a mi. –Se abrazaba al cuello del rubio dejándolo aun más confundido–. Tardaste mucho.. 


–Pequeña, ¿Dónde están tus padres? ¿Por qué me dices así? No entiendo nada...


–¿Con quién hablas, KiBum? ¿Acaso te volviste loco? –Salio su hermano HeeChul quedándose inmóvil al ver a la niña–. Es ella... Es tú viva imagen... ¿A quién follaste y le dejaste mal padre?


–¡Callate! Tienes a una niña frente a ti, mal educado. –Bufo pasando a su casa, dejo a la pequeña en el sofá y su mochila a un lado de ella suspirando–. A nadie, la encontré o ella me encontró a mi. Venia caminando y ella llegó gritandome papá. ¿Cómo querías que la dejará ahí sola? No, no, no... Mañana mismo buscaré a sus padres y les diré que tengan más cuidado con ella.


–Oh, vamos... Mirala nada más, es una ternura. –Se acerco a ella sonriendo–. Hola, soy HeeChul, hermano de KiBum.


–¡Tío, Hee! –Grito alegre abrazándole por el cuello, ese abrazo tomó por desapercibido al mayor–. Appa... Tengo hambre.


KiBum vio la chica sin saber que hacer, ¿Qué debía hacer ahora? Estaba confundido.


Se acercó a ella poniéndose en cunclillas para verla mejor.


–¿Cómo te llamas?


–GwiBoon.


–Bien, GwiBoon. ¿Qué te gustaría comer? –Pregunto mientras la tomaba en brazos y caminaba a la cocina con HeeChul detrás de él sorprendido aún.


–Ramen... Mamá siempre me preparaba uno después de llegar del parque... –Recordó a TaeMin haciendo un puchero, le gustaría que él también estuviera ahí con su padre y con su tío–. Mamá estará contento al saber que estás aquí.


***


–¡¿Cómo que la perdiste, mamá?! –Grito llorando desesperado.


–Veníamos de camino a casa y ella venia conmigo, me distraje y ella ya no estaba, la estuve buscando por toda la ciudad, en el parque y nada. –Fingió que lloraba cómo toda la actriz que era. Necesitaba que su plan siguiera y hasta ahora funcionaba. Se limpió las lágrimas mirando a éste–. Debemos buscarla...


–¡Obviamente! Me muero si ella no vuelve... Primero KiBum y ahora ella, ¿Qué más sigue? –Se cubrió el rostro llorando, sabia que algo pasaría podía sentirlo.


Sentía que la vida le estaba jugando una mala broma, su llanto no se detenía ni con los brazos de su madre, a primera hora saldría a buscarla por todos lados hasta encontrarla, antes de pensar lo peor.


¡Hi~! He venido a dar señales de vida. (;▽;)
Tuve un bloqueó de inspiración y para terminarla de acabar me enfermé ;-;. Sigo nuevamente trabajando y estudiando y eso me quita tiempo, en pocas palabras esperó disfruten de éste corto capítulo. Estoy escribiendo el siguiente, pronto serán vacaciones y tendré un poco más de tiempo, disfruten y ¡Nos leemos pronto!

La hija de Kim KiBum.¡Lee esta historia GRATIS!