Capítulo 4

836 96 22

Ryeowook parpadeó un par de veces hasta comprender qué es lo que había ocurrido, ¡ese maldito bastardo lo dejó solo! Hizo una mueca de desagrado, y él que intentaba que el tipo le cayera bien, simplemente así no se podía. Esperó por unos minutos, tal vez perdió la señal y por eso... 10 minutos después, nada, no volvió a conectarse. Cerró su laptop de mala gana, no volvería a entrar a esa sala de chat otra vez.

<3

Ryeowook... ¿por qué tenía que ser tan directo? Bueno, él no sabía que era Yesung, pero el chico siempre tomó la iniciativa en su relación, si es que podía llamarla así. Wook sentía más que atracción por él y Jongwoon se sentía exactamente igual, ¿pero era real? Tal vez estaba confundido, si lo quisiera se hubiera quedado a pesar de las ofertas de trabajo, pero dijo que sí, se fue lejos de Wook y rechazó su afecto. Se tomó de los cabellos mientras regresaba al departamento, esa mañana se despertó pensando en ello, que no amaba a Ryeowook lo suficiente como para luchar por su relación.

Con Sungmin se calló su amor por muchos años, luchó por ganarse el afecto de Minnie cuando Kyuhyun apareció de nuevo, pero finalmente Ryeowook atrapó su atención al punto de aceptar sus besos, ¿pero lo amaba lo suficiente? Probablemente no.

-Tal vez sea mejor ya no entrar al chat -se dijo para sí mismo.

La mañana siguiente Yesung estuvo realizando diversas actividades, desde composición, hasta ensayos con los músicos de la agencia. Se había adaptado al horario rápidamente, también ya comenzaba a entablar conversación con los empleados, otros artistas y colegas.

Luego de permanecer solo por una hora tomó un descanso para comer, miró su celular, eran alrededor de las 6:00 de la tarde, ¿estaría Ryeowook conectado en ese momento? Estuvo tentado a entrar, pero finalmente no lo hizo, no tenía caso seguir torturándose con eso, necesitaba olvidarse de él y dejar que Wook también lo olvidara. Decidiéndose a no volver a pensar en ello, devoró su comida y continuó con su ensayo.

Unos golpecitos en el cristal desde la cabina le indicaron que tenía compañía. Una chica saludaba agitando su mano con una sonrisa, ¿quién era esa? Yesung estudió su rostro por un momento, ¡ah, sí! La hija del CEO. Levantó su mano solo un segundo en señal de saludo y la joven se acercó hasta abrir la puerta con cierto ánimo.

-¡Hola!, sabía que estarías aquí, me dijeron que siempre estás ensayando -la chica tomó asiento cerca.

-Esto me ayuda a distraerme, además, estar en una ciudad diferente es un poco difícil -comentó Yeye concentrándose en su cuaderno.

-Deberías salir más, quiero decir, te encierras mucho tiempo aquí porque no conoces la ciudad. Necesitas adaptarte no solo al horario y al ritmo de la ciudad, sino a lo que ofrece para ti -tal vez Ann tenía razón, pero no tenía ánimos de salir, ¿cómo podría irse de fiesta? En Corea casi nunca salía, no comenzaría a hacerlo en una ciudad desconocida.

-Quizás -respondió mirando a Ann, ella no era tan alta, probablemente su estatura apenas superaba la de Ryeowook.

-¿Y qué haces?, ¿es la letra de una canción?

Ann se acercó a Yesung para tener mejor vista a la libreta. Yeye alejó el cuaderno, no quería que nadie leyera la letra, la única persona que siempre lo hacía era Sungmin, pero él ya no estaba, y con Ryeowook no podía compartirla. Una letra que hablaba de los sentimientos descubiertos cuando se marchó claramente mostraba todo lo que lo extrañaba, Ryeowook, su pequeño y hermoso Ryeowook...

-¿Yesung?, ¿estás bien?

Yeye evitó su mirada, su mente había viajado a Seúl. Se estaba volviendo loco, tal vez no aguantaría ni un año sin Ryeowook, pero no podía pedirle a Wook que lo esperara, por eso precisamente se fue sin despedirse, la difícil despedida lo hubiera hecho hacer y decir cosas que no creía correctas, como besarlo y rogarle que lo esperara.

Coldness and love (YeWook)¡Lee esta historia GRATIS!