¡ Maldita !

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Ya era casi hora de irnos para la fiesta. Mi traje era rojo intenso pegado a mi cuerpo marcando cada curva que poseía, un gran escote en los senos y la espalda totalmente abierta sin incluir el escote en la pierna derecha que llegaba hasta mi cadera. Llevaba unas medias panty que se conectaban con mi ropa interior. Y mis zapatos eran louisbuton negros en cuero que me hacían ver mucho más alta y marcaban mis piernas como yo quería. La modista sabía lo que hacía! La adoraba había creado un traje con todas mis ideas en el. Me arregle mi cabello lo traía recogido y mi maquillaje era oscuro con los labios negro mate. Tenía una pistola amarrada en mi muslo que se veía muy bien de lejos. Me mire nuevamente en el espejo y sonríe satisfecha con lo que estaba viendo. Salí de mi habitación para ir bajando las escaleras y encontrarme con mi padre y sus hombres que casi se les cae la boca cuando me vieron mi padre solo sonrió. Al llegar a él le hice un ademán y él lo devolvió. Lo tome de su brazo y salimos de allí en nuestra camioneta. Durante el camino ninguno de los dos hablo. Podía leer la preocupación de mi padre en sus ojos y no dude en preguntar

Padre, te pasa algo? Lo veo en tus ojos no tienes porque ocultarme nada.

Hija, no es nada importante. Solo quería decirte que Kale estará allí. Y no sólo el muchos mafiosos y siento que todos te van a querer para ellos ya sabes de qué manera y no me gusta esa idea.

Papa, tranquilo. Llevo todos estos años viviendo así. Aunque te cueste aceptarlo ya no soy tu pequeña. Pero si esto te tranquiliza, solo quiero decirte que se de la existencia de los condones y yo no me enamoro. -vi como su cara se ponía roja y no pude aguantar las ganas de reírme me comencé a reír como una loca y el solo me miraba hasta que se comenzó a reír conmigo el sabía que yo tenía razón que no había nada que él pudiera hacer si quería tener sexo lo haría. Ya habíamos llegado a la gigante mansión habían muchos hombres armados afuera no me quiero imaginar adentro y podía ver muchas mujer suelas y carros muy lujosos. Mi padre bajo primero y rodeó la camioneta para abrirme la puerta y ayudarme a bajar. Ya una vez con ambos pies en el piso proceso a acomodarme los senos y el traje a colocar el arma donde iba. Mi padre me miraba detenidamente el sabía que hoy estaba de cacería. Tome su brazo y subimos las gigantes escaleras de la mansión no tuvimos que tocar la puerta y ya nos estaban adentrando a la casa. Pude ver muchos hombres con mujeres pero se veía la clase de mujeres que eran. Nos ofrecieron un trago mi padre se negó en cambio yo lo acepté bastante rápido y me lo tome de un sorbo. Cuando entramos todas las miradas se quedaron en mi padre y le luego todas fueron a parar en mi. Los hombres me miraban con lujuria y alguna mujeres también pero otras solo me miraban con odio y envidia esto me empezaba a gustar hasta que pude ver a lo lejos a Kael mirándome embobado y una rubia golpeándole para que disimulara. Esa rubia yo la conozco . Esa puta rubia es la de las carreras. Maldita sea!

Mi Imperio!¡Lee esta historia GRATIS!