Capítulo 5

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"Para mis ojos no hay otra mujer"

—Clared — Dijo Scarlett, una de mis mejores amigas.

—¿Si? — respondí curiosa.

—Este celular ¿También es tuyo? — preguntó Sacarlett.

—¡Oh, no!, se le olvido a Manuel antes de irse. — respondí.

Manuel se retiró del colegio por que se sentía mal y por accidente dejo su celular dentro de mi estuche de violín.

Era hora de salida y Anna, mi otra mejor amiga nos dejo en nuestra parada de autobús con los otros chicos.

—Mi amor vete con cuidado — le dijo Anna a Scarlett antes de irnos y después se despidió de mí.

Caminamos hasta Greenwinch Belash, unas cuatro cuadras lejos de el colegio.

—¿Oye Clared? — preguntó Scarlett.

—¿Si?  — respondí

—¿Revisamos el móvil de tu amado? — preguntó Sacarlett mientras se colocaba la mochila en la espalda.

—¿Qué? Bueno, la verdad no es mala idea pero todo tiene contraseña y no me la  ha dado — respondí pero por dentro sabia el gran poder que tenía en mis manos y que si era mal utilizado su uso, mi relación terminaría.

—Espera, llamaré a su celular, solo así se desbloqueara. — dio la solución perfecta Sacarlett, que mejor pudo decir. — Después desinstalamos las aplicaciones de contraseñas.

—Okey, okey — respondí un poco nerviosa por lo que iba hacer. La verdad, sentía que no iba a encontrar nada bueno en ese móvil.

Lo primero que revisamos fue WhatsApp. Yo presumía de mis conversaciones con él hasta que...

—¿Quién es princesa? — preguntó Scarlett.

—Yo soy su princesa — respondí con orgullo y una sonrisa.

—Ah ya, entonces, ¿Tienes dos celulares? — seguía el cuestionario de Sacarlett tratando de abrirme los ojos.

—No. — respondí como si no fuera obvio.

—Entonces ¿Quién es ella?

—Amm — mi reacción fue muy mala al saber quien era ella. 

Entonces recordé lo que Manuel me dijo hace exactamente un mes:

—Te amo Clared, enserio te amo, para mi no hay otra mujer solo existes tú y solamente tú. — dijo Manuel haciendo que en mi boca se formara una sonrisa perfecta.

Volví a mi realidad dejando atrás los recuerdos. Lo que tanto temía se volvió realidad, Yo termine siendo un acostón fácil, un objeto sexual, su objeto sexual, solo un placer, su placer.

Anote el número de la intrusa en nuestra relación para hablar con ella y preguntar quien era. Me estaba muriendo por dentro sentía como el corazón pulsaba a una velocidad que lamentablemente nunca había sentido.

Hubo un compas de silencio después de eso, baje del autobús desertada. Entre a mi casa directo a mi alcoba y me recoste sabiendo que en esa cama paso todo y que en mi cuerpo iban a estar sus besos y caricias plasmadas en mi piel.

Después, revisé Messenger y me encontré con otra sorpresa:

Brianna: Manuel si estuvieras a un centímetro de mis labios ¿me besarías?

Manuel: aaaa... si.

Estaba furiosa, aun así seguí revisando pero me llego un mensaje de WhatsApp de la primera intrusa:

Yo: Hola soy Clared, disculpa las molestias pero ¿conoces a Manuel Brown?

Ella: Si, pero ¿cómo conseguiste mi número?

Yo: Amm es que Manuel me encargo su móvil y vi que te tenia como "princesa". Al grano ¿son novios?

Ella: ¿te gusta?

Yo: Si, pero si eres su novia mejor no me ilusiono.

Ella: No, no somos novios pero él quería conmigo.

Yo: Okey, mira disculpa enserio si te moleste y muchísimas gracias, que tengas bien día

Yo: ¿ cuál es tu nombre?

Ella: Sherlyn.

¡DIOS! Estaba realmente furiosa.

—¡Estúpida! ¡¿no puedo ser más estúpida ?! — dije en voz alta mientras salía al balcón.

Se bien que NO  todos los hombres son iguales, simplemente, las mujeres NO sabemos escoger bien, y NO justifico sus actos de ellos.

Primero lloré, después me dio orgullo, luego tome todas sus cosas, las metí en una bolsa y la escondí en el armario.

Me quede dormida escuchando música y viendo las conversaciones que antes teníamos.

Era sábado por la mañana, me levante sin ganas de hacer nada, creo que realmente estaba deprimida.

Me decidí a eliminar su WhatsApp y viceversa. Se me hizo increíble que todo puede pasar en una sola noche con dos horas y veintisiete minutos. Desayune, ordene mi recámara, me vestí y me decidí hablarle a Scarlett. Necesitaba que mi niña linda que le diera asilo a un corazón roto.

Whatsapp:

Yo: Sacarlett ¿Estarás en tu casa este domingo?

Scarlett: Si, ¿Quieres venir cariño?

Yo: Sí, dame acilo!!!!! Jajaja

Scarlett: Hahaha! Okey, okey ¿Cómo a que hora vendrías?

Yo: cómo... A la una.

Scarlett: Si cariño, yo te espero aquí.

Después de todo no me llegaba el apetito y si llegaba yo no quería comer. Decidí darme un tiempo en Julliard para aclarar mis ideas, me puse a estudiar, leer y a practicar hablar con señas como mudo, son muy buenas las señas así no gastas saliva.

Término el día y llegue a la conclusión que aun lo quería y que se me haría difícil olvidarlo después de lo que pasamos juntos.

***

¡Por fin, ya era domingo! Eso no cambiaba mis pensamientos pero por lo menos iba a ver a Scarlett.

¿Qué pasara con él, que pasará conmigo, con mi carrera y mi taquicardia?







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