Clara Reyes

Tenía una nudo en la garganta, no podía sentir mis ojos más hinchados, él se veía normal, no lo podía entender.

-Leonardo, dime que no es verdad lo que dices. -agarré su mano y él solo la movió para que lo soltara.

-Quiero que lo hagas.

-No lo haré. -por primera vez estaba más decidida que nunca -No te dejaré de nuevo.

-Clara, ya, basta, solo deja las cosas como están, antes de que vinieras todo era mejor, estaba más tranquilo, ahora vienes con todo esto de tus mentiras. -él se veía decidido, ¿Y si lo hacia?

-Leonardo. -suspiré, no puedo creer que haré esto -Está bien. -ganas de llorar, ganas de vomitar, de mandar todo a la mierda como la primera vez -Te dejaré, no volveré a tu vida... -me paré, era hora de olvidarlo, se que en dos años no pude pero ya es el momento.

-Ya. -dijo seco, no me miró, caminé a la puerta, será un capítulo cerrado, rehacer mi vida sin pensar en él.

al abrir la puerta volteé y lo miré, sería la última vez -Adiós. -sentía una lágrima caer.

Michelle Ramos

Maldita contestadora.
No tengo idea de cuantas llamadas hice, cuantos mensajes le mandé, a él no le importó contestar.
¿Pero qué me pasa? ¿Desde cuándo yo estoy insistiéndole a un hombre?
Él me llamará, yo no a él.
Tal vez solo una vez más.

-Contesta. -susurré para mí misma, afuera del baño para mujeres -Maldición.

-Michelle, tranquilízate. -era mi mejor amiga tocándome el hombro -Él está bien, ya te llamará.

-¿Y si no lo hace? -dije angustiada -¿Y si ya no le gusto?

-Todos saben que él se muere por ti. -dijo riendo, era verdad pero las cosas cambian, tal vez su sentimientos cambiaron.

-Pero si...

-Michelle, basta. -Maddie sonrió.

-Es que no puedo evitarlo. -dije saliendo del baño con ella, Harry nos esperaba afuera -Me gusta, solo quiero estar con él.

-Michelle. -Harry me miró fijamente -Es que debes de comprender que tal vez está descansando o tal vez ocupado. Pero eso de pensar que no le gustas es una estupidez. Él está más templado de ti.

-¿Entonces por qué no contesta el bendito teléfono? -la angustia era muy grande, quería verlo, necesitaba verlo y decirle la verdad.

Brad Gómez

Ella no habló.
Solo estaba sentada en el asiento de co-piloto.
Estaba molesta, porque no hice nada, pero que esperaba; que me enfrenté a mi cuñada después de todo lo que pasó con su hermana, después de esa promesa que le hice cuando ella tenía 5 años, de esa promesa que le hice en el funeral de Raquel; estaba decepcionada de mí y yo también.

-Adiós. -ella abrió la puerta del carro y bajó, su voz no era la misma.

-Jennifer. -bajé junto a ella, ella me ignoró y buscó sus llaves -Déjame explicarte todo.

-¿Qué me vas a explicar? -ella puso sus manos en su pequeña cintura -Quiero oírte antes de terminar con esto. -ella rió.

-No vamos a terminar con nada. -agarré su mano, tenía miedo de perderla, estaba enamorado de ella, en tan poco tiempo -Si no hice nada fue porque ella te iba a hacer un escándalo, conozco a Melissa, ella siempre fue así. Si ella te habló así, fue por Raquel, ella siempre quiso que Raquel y yo estemos juntos desde la primera vez que la conocí, cosa que pasó, también quiso que viviera enamorado de ella aún así muerta; pero estar enamorado de una muerta me parece algo tonto.

Todo va a estar bien¡Lee esta historia GRATIS!