Me acuerdo cuando

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Los recuerdos quiebran, corroen y uno los tiene en esa palma abierta y vulnerable.

Uno quiere quemar a veces los recuerdos, comerlos, ensalivarlos, descontracturarlos, aniquilarlos. 

Pero me guardo los buenos, a esos los guardo para atesorarlos.

Me acuerdo cuando te vi por primera vez. Me acuerdo. Era la tarde, hacía calor. Tenías una remera blanca, tus bermudas y un morral de colores.

El pelo crecido, la barba.

Me acuerdo cuando te hablé por primera vez. Me dijiste tu nombre, me cantaste biografía. Tenías un acento, era dulce distancia.

Me acuerdo cuando te sentaste conmigo por primera vez, nos reímos del examen. Me acuerdo que comías.

Estoy acá y por momentos me viene a la cabeza cuando te cociné algo por primera vez. Me dijiste que estaba rico y que te gustaba, si podías agarrar otro. Sonreí algo aturdida.

Me acuerdo cuando viajamos juntos en colectivo, las calles nos recibían y te mostré mi libro de poemas de Bandeira. Lo agarraste con tus manos y me dijiste: "estela", en vez de estrella.

Me acuerdo cuando me permitiste leer tu ponencia por primera vez. Leí el libro para entenderte, para empezarte, para hacerte sentir importante.

Te llené de vibras y me acabé muriendo, porque también recuerdo cómo te esfumaste sin que yo entendiera nada. Sin que ninguna explicación sirviera, al parecer, para salvarme del abismo.

Me acuerdo y te odio, también te amo, o creo acordarme de cómo se hacía.



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