Capitulo 2.

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Hace tan solo unos años, lo que mas me podia afectar era el rechazo de los demás. Amigos, familia, desconocidos totales. Si ellos no me aceptaban, no sabia que hacer. Me sentia muy dolido y con una gran prepotencia. Cuando pequeño era muy egocéntrico, creído, veía que las cosas y el cariño de los demás los tenia siempre en la palma de la mano. Según yo, podía querer y dejar de querer a alguien muy rápido. Así funcionaban las cosas para mi.

Hasta que a mi vida llego Park Jimin. Un niño problema, que con solo doce años, habían expulsado de su antiguo colegio por haberle roto la nariz a otro niño en una pelea de la que yo jamás pude saber la razón, ni quien la comenzó.

Lo que sí, es que, ese niño no lo quería cerca de mi. Lo veía como alguien que no iba conmigo, y que me podría hacer daño. No quería que se acercara a ninguno de los que consideraba mis amigos.

Les hable mal de él a todos. Empecé a actuar como un niñato de mierda, solo porque no lo quería cerca. Porque era un maldito niño que pensaba que tenia todo a sus pies.

Park Jimin quedó excluido por el primer semestre de todos a su alrededor. Nadie le hablaba ni se le acercaba. No se como es que toda la mierda que solté, había servido para alejarlo.

Él me odiaba. Siempre que mi mirada iba hacia él, en la cafetería solo, en el salón solo, en el patio solo, siempre solo, me daba una mirada que me llegaba a los huesos. Me daba miedo y terror y solo mas razones estúpidas para no acercarme a él.

Su mirada llena de odio, rabia, prepotencia...
A pesar de que lo había excluido, sabia que el me haría daño en cualquier momento.

Park Jimin volvió al siguiente semestre, muy cambiado. Algo tenia distinto. Era como si, durante casi el mes de vacaciones, el cambio su aire de chico malo y cuando me veía, seguía viéndome con odio.
Pero sonreía.
Sonreía de una manera que, solo me daba miedo y pánico.
Jamás olvidaré la forma en como curvaba los labios en aquellos días.

Me enferme de apendicitis en aquel tiempo, y Park aprovecho ese tiempo para dar vuelta toda la escuela.

Cuando volví, esperaba ver a mis supuestos amigos darme la bienvenida. Esperaba un letrero gigante en la entrada, con un "¡Bienvenido, Kookie!". Esperaba que Jennifer Aston, la guapa rubia de intercambio me sonriera de lejos, mientras que le devolvía la sonrisa, pensando que la tenía a mis pies.

Pero nada de eso llego.

Recuerdo que solo pise el salón, y todos comenzaron a murmurarse cosas entre ellos. Me sentía raro, confundido,.avergonzado, con un nudo en la cabeza y garganta, sin saber que decir. Jamas me había sucedido aquello. Yo siempre era recibido con algún saludo amistoso de alguien, en vez de una mirada llena de burla con susurros estúpidos que quería callar.

-Oh, el niñato se apareció. Eres todo un niño de mamá, ¿No, Jeon? -MALDITO AQUEL DÍA.
Mis oídos captaron, desde detrás mio, esa voz que solo había escuchado unas pocas veces. Era tan dura y fría, que sumadolo al hecho de que Jimin estaba con una sonrisa y pose chula, que jamas le había visto. Mi piel comenzaba a ser apera y ls vellos se me erizaban. Mi cara era, seguro para él, todo un poema. Se río y todos rieron. Se rieron de mi. -Dime, Jeon. No sabia que yo casi maté a un niño en mi antiguo colegio. Tampoco que solía fumar y tomar en plena vía pública. -En ese momento, Jimin se me iba acercando de a poco. El salón quedo en silencio completos. Oía los pasos de Jimin, mientras que yo tragaba duro, sintiendo mi manzana rebotar y como mi desayuno me daba vueltas el estomago. -Dime, Jeon. -Tomo el cuello de mi camisa. Yo trague aun mas duro. En ese momento, quería que mi expresión no mostrara lo asustado que estaba. -Si yo no se que hacia esas cosas, ¿por que tu si lo sabes y le andas diciendo eso a todo el jodido colegio? -Me empujó con fuerza hacia atrás, provocando que chocara mi cuerpo con una mesa y la hiciera retroceder, haciendo un estruendo en el salón. Me afirme a esa mesa, mientras mi cuerpo temblaba un poco. Nunca me habia metido en un rollo, y no quería hacerlo. Pero me lo había buscado.
Me merecía la jodida paliza que me dio Jimin.

†††††††††

-¿Qué coño quieres, Park? -Jimin se fue acercando a mi. Esta vez no con su maldita pose y caminata chula que por años he tenido que aguantar. Hizo lo típico a cuando esta a punto de golpearme. Tomo el cuello de mi camisa, provocando que quedara cerca a su rostro. Su rostro enojado y el mio completamente serio. Me daba igual si me golpea o no.

Sus ojos estaban en una especie de momento de furia extrema. Eso solo quiere decir que el muy bestia me va a golpear en cualquier momento.

-¿sabes lo que has hecho, Jeon? -Me hablo con esa voz dura y fria que mis oidos siempre intentaban bloquear. -Esa chica a la que acabas de rechazar y acabas de hacer llorar, no era mas que mi hermana, maldito pedazo de mierda. -¡Oh, joder! ¡¿es que solo lo malo me puede pasar a mi?! ¿Podría haber algo peor?
Jimin soltó bruscamente mi camisa, de nuevo empujandome lejos, haciendo que mi espalda chocara con la pared de concreto. Mierda. El hueso de mi cuello y hombro sonaron no muy agradables para lo que se que debían sonar unos huesos.

Jimin seguía mirándome con mucha rabia contenida. El entrecejo fruncido, y los labios apretados. Seguramente pensando como su hermana se enamoró de un idiota como yo.
Soltó un suspiro brusco, de esos que suelta cuando esta cabreado. Revolvió su pelo castaño brillante con ambas manos mientras paseaba de aquí para allá susurrando maldiciones a todo. No me interesaba que fuera su hermana, ni que le cabreara el hecho de que a mi me dieran igual sus sentimientos. Me iría ahora mismo.
Tome mi mochila del suelo, y me arregle el cabello mientras bajaba las escaleras tranquilo, y comenzaba a conectar los audífonos al teléfono.

-¡Jeon! -Mierda. Solo seguiré caminando. -¡Te estoy hablando, imbécil! -Jimin me tomo del brazo salvajemente, cuando había terminado de bajar las escaleras y estaba a punto de conectar el audífono. Solté un quejido por lo bruto de él y lo mire como si fuera la peor y mas sucia cucaracha que había visto en mi puta vida. En verdad, odiaba a este chico.
-¿Que quieres, Park? -No me sentía bien. Solo quería irme a casa y tirarme a dormir una siesta, hasta ojala poder cansarme de dormir.
-Escuchame, gilipollas. -Me soltó bruscamente el brazo, haciendo que mi cuerpo se fuera hacia un lado. -Nada de hacer llorar a mi hermana, ¿me oíste, idiota? -Park cabreado conmigo. Que novedad. -el viernes hay una fiesta en mi casa. Vas a ir, y vas a invitar a mi hermana a salir en una cita. ¿me oíste? -¿que si lo oí? ¡este maldito hijo de puta! ¡como se atreve, joder! ¿estará acaso tan mal que piensa que le haré caso a la mierda que me esta pidiendo? -Aún no entiendo que coño te vio mi hermana. Pero no dejaré que llore. -de nuevo, me tomo el brazo a lo brusco. -La invitas el viernes, o te juro, Jeon, que te partiré tu maldito culo de una patada. -Park me miro con su entrecejo fruncido aún.
Nos miramos a los ojos de pronto. Peleabamos por ver quien reaccionaba antes.
Sus ojos... no sabia que eran de un café claro. Aunque, por su entrecejo fruncido, aun se le veían un poco mas oscuros.

No se por que nos quedamos mirando tanto. Sus ojos quedaron conmigo de pronto, y el aflojo su entrecejo dando una mirada mas calmada aun clavada en mis ojos. Vi confusion ahi, sus puoilas se dilatarin y sus ojos comenzaron a brillar y temblar.
Su mano, lanzo mi brazo muy lejos, y quede estatico por un momento.
Jimin se fue alejando con esa maldita caminata chula que siempre ha tenido. Me lo quede mirando por un rato.
Su gorra al revez, los pantalones ajustados, la camisa a cuadros, las zapatillas negras... su actitud de bravucón, creido y egocentrico. Creyendo tener el poder de todo en el colegio. Su sonrisa maliciosa, sus ojos pequeños, su cabello desordenado y a la vez peinado y todo brillante... mierda. Aun no se que pienso.

Su amenaza me la paso por el forro. No me importa en lo absoluto. No aguantare a una niña mimada por su hermano, para evitar algo que ocurrirá de cualquier manera.

No. No iré a esa maldita fiesta. Y no veré a esa niñata en su casa, ni a Park. Mucho menos a Park.

Tu asqueroso amor.¡Lee esta historia GRATIS!