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La música sonaba en mi cabeza, era muy fuerte y sólo hacía que me doliera más; por lo regular no soy de las personas que se van de fiesta y beben mucho, pero hoy si, ¿por qué?, porque tengo que sacarlo de mi mente, a ese idiota, el idiota de cara bonita que sólo me lastima.

Lara creyó que la mejor forma de olvidarlo, es beber, pero no es así, los recuerdos vienen y no se van, sus falsas promesas y estaré contigo siempre, todo fue una gran mentira.

Las horas pasan al igual que las canciones, y los recuerdos no se van, siguen y sólo me molestan, hacen que me duela el que él me haya engañado, tal vez sea un efecto Max, el que nunca lo olvides, aunque lo odies con todo tu corazón.

Toda esta gente que están a mi alrededor me sofocan, esta bola de desconocidos hace que me vuelva loca; no tengo porque estar aquí, es mejor estar en casa, llorando con todo mi corazón para desahogare por el dolor que siento en mí, tal vez sea parte de los efectos del alcohol, el que sienta una gran sensación por llorar.

Suena bien en mi mente la idea de ir a casa, camino entre la bola de desconocidos hasta la salida, con la intención de seguir con la vida de mierda que me toco tener, con el dolor en mi pecho y las lágrimas que están a punto de salir de mis ojos.

Mi intento de seguir adelante se ve interrumpido gracias al idiota que me empujo, ese golpe fue la gota que derramo el vaso, estar en el piso de un bar, llorando con la cabeza enterrada en las pernas solo porque un idiota me rompió el corazón, no está bien, pero todo el dolor que traía conmigo, poco a poco fue saliendo, hasta terminar en un mar de lágrimas.

Intento pararme para que las personas no me vean en este punto pero el peso del dolor hace que siga en el mismo punto, los recuerdos regresan, las falsas promesas de Max, el "estaremos juntos por siempre", el "nunca seria capas de engañarte", todas esas mentiras hacen que las heridas en mi duelan más, a nadie le importo, ni a Lara, porque fue capaz de abandonarme aquí, ni a Sara, no le importaban mis sentimientos cuando se besaba con Max y tenía sexo con él, y mucho menos a Max, ese idiota fue capaz de engañarme con mi ex-mejor amiga, a nadie en este mundo le importo.

Las lágrimas siguen y no puedo detenerlas, ya llevo tiempo en esta posición, mis ojos duelen por lo cansada que estoy, el sueño se apodera de mis pensamientos, pero es ilógico que me duerma en el piso de un bar, no debo hacerlo, cerebro te ordeno que no lo hagas, pero todo es inútil,

Siento que alguien me rodea con sus brazos, y me levanta del piso, me carga como si fuera un bebé, no hago nada por intentar escapar, a este tipo le importe, le importe más que a Max, me aferro a él, para no caerme y mis lágrimas siguen saliendo de mis ojos, su perfume me es familiar, lo he olido en la escuela, sé que es el desconocido misterioso es un hombre, por dos razones: 1) su perfume es de hombre y 2) su cuerpo, se siente musculoso, se nota que pasa tiempo en el gimnasio.

Me aferro a él como si mi vida dependiera de eso, como si él me protegiera de todo el mundo, sé que me lleva a la salida, porque la música de empieza a alejar, el efecto del alcohol comienza a irse, pero las lágrimas siguen corriendo, ¿por qué soy una llorona?

-Todo estará bien Kata- son las únicas palabras que escucho salir de la boca del desconocido misterioso, aunque esa voz la he escuchado antes, esa hermosa voz que me hipnotiza cuando la escucho en la escuela, la única persona que me llama Kata, solo por molestarme y no decir mi nombre, Kate, es el profesor Daniel, el maestro de biología molecular, el joven y apuesto maestro de biología molecular, no sé cómo me encontró entre toda esta gente, pero a él le importe, no me interesa quien sea, sólo quiero que no me suelte.

***

Los recuerdos de lo que paso anoche están borrosos en mi mente, el dolor en mi cabeza es insoportable, abrir mis ojos es demasiado cansado, pero tengo que hacerlo.

Sólo una cosa me llama la atención, esta no es mi habitación, y tampoco la de Lara, y de eso estoy 100% segura.

El intento de pararme de la cama es doloroso, pero a duras penas y por arte de magia, termino "parada" a un lado de la cama, si a estar tambaleando un poco su puede llamar estar parada.

La habitación es pequeña y azul, sé que es de un hombre por el aroma que hay en el ambiente, para ser una habitación de hombre está demasiado ordenada, recorro lentamente esta, noto que a un lado de la cama hay una mesita de noche, donde hay una lámpara de lava, y un montón de libros regados por todas las orillas del cuarto, libros de todo tipo, algo que me llama la atención es que hay muchos de biología, y en lugar de un poster de un carro o de algún edificio, hay una tabla periódica en la pared

Sigo recorriendo la habitación, un librero me llama la atención, casi todo está lleno de libros, pero sólo una repisa tiene tazas de café, bolas de cristal con nieve y perfumes, por curiosidad huelo todos, todos estos aromas me son familiares, pero no logros acomodarlos a quién le pertenecen.

Sigo mi camino, hasta llegar al closet, con cuidado lo abro, me llevo con la sorpresa de que esta todo perfectamente ordenado, casi todas las prendas son camisas de botones, me son familiares, siento que las he visto antes, en mis pensamientos trato de ordenar los hechos y averiguar quién es el dueño de todas estas cosas.

-Eres demasiado curiosa Kata- esa voz.




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