Capitulo 6

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Me despierto por el sonido de un celular, mi celular, veo quien es: Incontrolable Luisa.

- Holaaaaaaaaa, Dormilona. - Dice.

- Hola.

- ¿No te piensas levantar o que? Es sábado y nuestros cuerpos lo saben. - Que energía tiene hoy.

- El mio no y la cama tampoco.

- No seas fastidiosa, Susan. ¿Ya tienes pensado que ponerte?

- Mmmm no. ¿se puede llevar la pijama?

- Es una fiesta no una pijamada.

- No seeeeeee.

- Voy para tu casa, date un baño.

- Esta bien. - cuelga.

No tengo ganas de ir a ninguna parte ni siquiera a la cocina, por comida. Me levanto de la cama pidiendole permiso a los pies para avanzar hacia el baño.

Después de un largo tiempo llegue a la cocina, el paraíso. La casa estaba sola así que me prepare unos sándwiches y una taza de leche caliente. Y muy pronto llegará el almuerzo. Tocan la puerta y me dirijo a ella era Luisa.

- Buenas. Ya llegue. ¿que tal? Huele a.. ¿hiciste sándwiches? - tiene un olfato desarrollado. O eso creo.

- Ujum ¿quieres? - le digo.

- No gracias. Cuido mi figura - ¿estará enferma?- ¿a quien le miento? ¡Dame mi parte! -grita y se dirige a la cocina.

-La chef Susan ha preparado un delicioso sándwich. -reímos.- ¿Que tienes? - me pregunta.

-¿Yo? Nada. -mentí.

- Claro.

- ¿me ayudaras con lo de la fiesta? No quiero ir.

- Venga ya. Te divertirás. Ya lo verás.

Subimos a mi cuarto y no sabia que colocarme y cualquier cosa que Luisa me mostrará yo me negaba.

- Se que te pasa algo. Dime.

- Que nada, Luisa.

- Bueno,adiós. -Dijo finjiendo querer salir del cuarto. Siempre hace esto cuando me quiere sacar información y lo logra.

- Ya, ya. Ven. -sonríe satisfactoriamente.

-Cuente, mija.

- Mira no es nada pero ¿no has notado que estoy un poco subidita de peso? - dicho esto ella estalla en risas al mismo tiempo que niega.

- ¿Quieres que te diga algo? - asiento- ¡No sabes mentir! - Ah si, olvidaba ese punto de mi.

-Te odio.

- Anda dime. Sin rodeos.

- Es que, creo que me gusta alguien. - No es normal que a mi me guste alguien, no lo es.

- ¿Que? Espera ¿tienes copitos para los oídos? - Que dramática.

- Lo que escuchaste.

- ¿Quien?

- Promete que no harás tus shows raros, por favor.

- Lo prometo.

- Calum. - abre los ojos sorprendida.

- ¿El chinito? -rie.

- Si. Y no es chinito.

- Cómo sea. ¡Tienes buenos gustos, amiga! - Grita y me abraza.

- Calmate, Luisa.

- Bueno, el vestido.

Terminamos eligiendo un vestido negro -la mayoría de las cosas de mi armario son de ese color- un poco ajustado al cuerpo.

Al terminar bajamos y nos pusimos a ver televisión, en eso sonó el timbre y me puse de pie para abrir. Era Harry quien venía con otro chico pelo castaño que tenía mejores piernas que yo.

-Hola, Su. Mmmm, vine a traerte esto -Me entrega una cajetilla- Te lo ha mandado Cal. Dice que te traería el mismo pero no estaba seguro que estuvieras en casa -asentí- Ya sabes, hoy hay fiesta, eres chica, tal vez estabas comprando algo. No se.

- Si Harry, entendió. - Dice el chico que lo acompaña. - Disculpalo. Me llamo Louis, un gusto. - Me estrecha la mano.

- El gusto es mio. Susan. ¿quieren pasar? -niegan.

- No gracias. Tenemos que hacer unas cosas. - Dice Louis.

- Bien. Si. Cierto. Nos vemos - Dice Harry. ¿que le pasa?

-Adiós chicos. Espere que se alejarán y entre.

- ¿Quien era? - me pregunta Luisa.

- Era Harry. Calum me ha mandado algo. - Ella salta y me arrebata la cajilla que tengo en la mano.

- Wow. Que linda. Tienes que usarla hoy.

Por Dìos este chico si que esta loco. Era una manilla con mi nombre. En verdad era muy linda. Pero mejor lo hubiera traído el personalmente. Creo que yo soy la que estoy quedando loca.

Auxilio.

...

Antes de Morir ||Calum Hood||¡Lee esta historia GRATIS!