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Mi despertador comienza a sonar haciendo que yo gruña. Doy un manotazo al despertador haciendo que un ruido estridente suene y después de eso silencio.

-¿Lo he roto?- me presto a mi misma.

Suspiro agotada y me levanto de la cama arrastrando los pies y me dirijo hacia la cocina.

-Hola papa- le digo dandole un beso en la mejilla.

-Carrie, ayer oí ruidos en tu habitación, ¿qué hacías?- me pregunta untando la mermelada en su tostada.

-No podía dormir, así que... me puse a ordenar mi habitación- miento y mi padre asiente con la cabeza.

Suspiro aliviada y como no me apetece desayunar me subo a mi habitación para cambiarme.

Cuando termino me lavo los dientes y cepillo mi cabello. Me echo un poco de colonia y me pinto ligeramente.

Por fin, ya estoy lista.

Agarro la mochila y camino hacia el coche de mi padre. Corro la puerta y al instante aparece el y arranca el coche.

(...)

Le doy un beso a mi padre en la mejilla y me dirijo hacia la entrada donde me espera Amy.

-Ey- me saluda ella con una sonrisa. Se la devuelvo y entramos por la puerta.

Con la mirada busco a H, pero no lo veo por ninguna parte.

(...)

Nada mas acaban las clases me despido de mis mejores amigos y camino hacia la entrada.

Una sonrisa se forma en mi cara justo cuando veo la moto de H, el se voltea y nuestras miradas se chocan.

Camino hacia el y cuando estoy enfrente suya me cruzo de brazos "enojada".

-¿Por qué no fuiste a clases?- le pregunto con una ceja elevada y el se ríe.

-No me apetecía, la verdad- dice tranquilamente para después colocarse el casco- ¿Vienes?

-Espera- miro hacia la entrada y veo a Amy. Corro hacia ella y le entrego una sonrisa cómplice.

-¿Que pasa?- pregunta divertida.

-Necesito que le digas a mi padre que voy a estudiar a tu casa.

-¿Tu donde vas?- me pregunta seria con los brazos cruzados.

Le señalo con la mirada a H y ella murmura un "ahh"

-Diviértete con tu chico- dice divertida haciéndome reír.-¡Y usa protección!- grita cuando comienzo a correr hacia la moto.

-¡Pervetida!- le grito riéndome.

Ella me lanza un beso y pongo los ojos en blanco.

-¿Para qué tienes que usar protección?- me pregunta H extrañado.

-Uhm...para la moto- miento y me río- ¿El casco?- me pasa un casco y me lo coloco.

Subo en la moto y lo agarro fuertemente de la cintura haciéndolo reír.

-¿Preparada nena?

-Lista.

(...)

Nos bajamos de la moto y entramos en el local donde H va a entrenar.

Justo al entrar aparece mi madre y me abraza fuertemente.

-¿Como estas cariño?- me pregunta felizmente.

-Muy bien mama- digo sonriendo.

-¿Vienes a ver como entrena H?- asiento con la cabeza y me doy cuenta de que el se acaba de ir.- El entrena en esa pista- dice señalando una pista donde se encuentra un hombre totalmente tatuado de arriba a abajo.

Lleva unos pequeños guantes y tiene una pequeña mesa a su lado con algunas armas. Supongo que no estarán cargadas...

Camino hacia las sillas que se encuentran al lado de su pista y justo cuando me iba a sentar aparece H cambiado de ropa.

Lleva una camiseta de tirantes negra con unos pantalones del mismo color.

Al verme me sonríe y se acerca a mi.

-Si no quieres estar aquí me lo dices- dice sonriendo dulcemente a lo que yo elevo una ceja.

-¿Que crees? ¿Que no puedo ver como luchas con armas? O lo que sea que hagas- digo desafiante.

-Vale vale- dice riendo elevando las manos inocentemente.

Al instante aparece una chica rubia, teñida, con pequeñas mechas rosas. Sus ojos son marrones y bastante grandes, aunque con el kilo de maquillaje que se ha puesto no se le ve casi la cara.

-Hola H- dice lentamente queriendo parecer sexi.

-¿Quieres algo Perrie?- le pregunta cansado.

La mirada de la chica pasa a estar encima mía y me mira de arriba a abajo con una mueca de asco.

-¿Quién es esta?- pregunta con voz chillona.

H me mira divertido y me coge de la cintura acercándome a el.

-Mi chica- dice sonriendo.

Por un instante lo miro extrañada pero después sonrío al notar que lo hace para deshacerse de la Perrie esta.

-Besaros- dice cruzándose de brazos.

-No tenemos por...- agarro la camiseta de H haciendo que se gire para poder juntar nuestros labios como quería la guarra esta.

Al separarnos Perrie ya no estaba. Comenzamos a reír y el profesor de H lo comienza a llamar.

-Estoy en las sillas- le digo para después dirigirme hacia ella.

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La hija del director [PAUSADA]¡Lee esta historia GRATIS!