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Maratón Fin de año. 3/3  

Gracias por leer ♥


-Tengo que ir a la casa de Jesy. -dijo Jamie, tomando su campera.

-No...-susurró Liam. Geoff y Karen entraron en la casa.-Acaban de llegar, no te vayas.
-No te preocupes por nosotros.-dijo su padre.
-No podes ir, Jamie. -dijo Liam y la tomó del brazo.-Harry...
-Te dije que no va a hacer nada. Si queres llevo a Zayn...
-Harry violó a Jesy.-soltó Liam y sintió como el brazo de su hermana perdía fuerzas. Tiró de ella hacia él.- Él se emborracho y la violó. Jamie no te quiero cerca de él, te estaba esperando, gritaba tu nombre. Él está loco.
Todos lo miraban con los ojos abiertos como platos. Él la pegó a ella a su pecho. Estaba pálida, aturdida, con mil preguntas desordenadas dando vueltas en su mente. Geoff se acercó a ella y la alzó como a una niña pequeña. Ella se hundió en su cuello y cerró los ojos con fuerza.
-Solo tiene ocho años. -musitó.
-Vamos arriba. -dijo su padre.
-Quiero ver a Jesy.
-No puede ser posible. -dijo el hombre.- Tenes que quedarte en casa.
Entró en la habitación de ella y la recostó en la cama. Liam se asomó y ella lo miró pidiéndole, sin decir nada, que se quedara con ella. El chico se acostó y ella se hundió en su pecho.
-¿Por qué...?
-No lo sé. -dijo Liam.- No sé por qué lo hizo, solo sé que no voy a permitir que te haga lo mismo.
-¿Cómo está Jesy?
-Se fueron a la casa de una tía, en la ciudad. Ella va a estar bien. ¿Sabes? No se llevaron la silla de ruedas.
-Jesy puede caminar.
-Lo sé. La señora Brooks me pidió que te agradeciera por eso. Cumpliste el sueño de esa familia, Jamie. Le devolviste a Jesy la posibilidad de caminar. Fuiste vos. Ahora necesito que hagas algo por esta familia, por mi. Quiero que te quedes acá. Quiero que nada te pase. Dejame creer que todo puede estar bien.
-No voy a ir a ningún lado.-dijo ella, hundiéndose entre sus brazos.- Voy a quedarme con ustedes, con vos
-Gracias.
Liam se quedó largas horas ahí, con Jamie entre sus brazos. Ella guardaba silencio mientras él prometía que todo estaría bien.
-Papi.-dijo ella, entrando en la cocina.- ¿Vamos a viajar como familia?
-¿Queres que lo hagamos?
-Liam está... Es lo mejor.
-Está bien, hija.-dijo él y la rodeó con sus brazos.- La semana que viene vamos. ¿Está bien?-ella asintió.
-¿Jamie? -llamó Liam una y otra vez, asustado. Ella se apresuró escaleras arriba y se dejó caer a su lado.- No hagas eso. No te vayas. No lo hagas.
-Estoy acá. No voy a irme.-dijo ella, acariciándole el pelo.
-No quiero que te vayas.
-Hay que ir a clase.
-Dejame ir con vos.
-Claro que vas a venir conmigo.-dijo ella, acariciándole la mejilla.-Yo no voy a ningún lado sin vos. No te olvides de eso.
Liam la vistió, como lo hacía cada mañana y le hizo su chocolatada. Zayn tomó la mano de su novia y subió al auto. La pegó a su pecho y le besó la frente.
-Tranquilos. -dijo ella.- Solo es la escuela.
Al entrar, su hermano la acompañó al salón y luego pasó por ella. Todos miraban a los tres con compasión. Ya todos sabían sobre Jesy, sobre Jamie, sobre Harry. Entendían el miedo de Liam y de Zayn.
Ahora a todos se les antojaba pequeña, diminuta, indefensa. Y ellos eran sus ángeles guardianes, quienes no dejarían que nada le pasara.
-¿Qué fue eso?-rió Niall al ponerse junto a ella.
-Creo que tengo hambre.
-¿Vamos a comer?
-Mamá hospeda a todos.-rió ella y miró a Liam, quien le había presionado la mano. Harry acababa de entrar.- ¿Vamos a casa?-preguntó pero Liam estaba tenso, conteniéndose.- ¿Liam?
-Eh, Styles. Hola, pedazo de imbécil. ¿Lo disfrutas?-preguntó con odio mientras Harry reía con suavidad.- Sos un idiota. Pero vas a escucharme bien ahora, como te vea cerca de mi hermana vas a estar en grandes problemas. No estoy jugando.-dijo y sacó una navaja. Jamie retrocedió un paso.- No me asustas, Styles. Y no tengo miedo de hacer lo que sea necesario para mantenerla a salvo de vos.
-Te acordas de que éramos amigos, ¿no?-preguntó él.
-Ya no.
Afirmó más a Jamie a su lado y salió junto a ella, Zayn, Niall y Louis.
-Liam, dame esa navaja. -dijo Louis.- Estás asustando a Jamie.
El joven se volteó hacia ella y descubrió que, efectivamente, estaba bastante asustada.
-Jamie...
-No vas a hacerlo, ¿cierto?-preguntó ella y él la miró unos largos instantes antes de negar.-Dudaste. Ibas a hacerlo. Liam, quiero irme de acá.
Él asintió y se acercó para tomarla en brazos como solía hacerlo. Pero Jamie retrocedió un paso y caminó hasta el auto.
-Te dije que la asustabas.-dijo Louis.- Vayamos a tu casa, Liam.

Al día siguiente, Jamie entró al colegio y no habló con su hermano antes de apartarse de él.
Una mano la tomó, metiéndola en un pequeño armario y la puerta se cerró con fuerza. Unos labios apretaron los suyos y se vio abrumada por el olor a alcohol.
Jamie sintió la pared a su espalda y unas manos que subían por sus muslos. El otro cuerpo se separó de ella unos instantes y Jamie se encontró con los ojos esmeralda, sus pupilas parecían inmensas y se preguntó si estaría drogado.
La mano de Harry le apretó el muslo y su grito fue acallado por los labios del joven de los rulos, quien no parecía tener intención alguna de soltarla.


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