14

130 8 0

Jamie despertó junto a su padre, quien le apartó el cabello del rostro y le besó la frente.
-¿Cómo te sentís?
-¿Qué pasó?
-Volcaste. Agarraste el auto de tu hermano y te fuiste.
-Yo... Fui a buscar a Cory.
-Jamie, nunca vuelvas a hacer algo así. Pusiste en riesgo tu vida.
-¿Dónde está Liam?-preguntó en un susurro.
-Está en su cuarto. Jamie, quiero que cuides a Liam. Él te cuida siempre, es tu turno ahora.
-¿Puedo ir a verlo?
-Si.-suspiró él y Jamie caminó hacia el cuarto de su hermano.
La chica abrió la puerta y lo encontró de espaldas, sentado frente a su escritorio. Pasó sus manos sobre los hombros de él.
-No quiero comer, mamá. -dijo él.- ¿Se despertó Jamie?
-Si. Me desperté.-él volteó de golpe y quiso abrazarla pero se contuvo.-Perdoname. Yo... Perdón, Liam.
Se arrodilló frente a él y mordió su lengua ante el dolor.
-Levantate. Estás lastimándote.-La tomó por los brazos y la sentó en sus piernas.- Estás lastimándote.
-Sh.-susurró ella al notar que los ojos de Liam se llenaban de lágrimas.- Los caballeros no lloran.
-Yo no quiero ser un caballero.-dijo él, ocultando su rostro en el cuello de ella.- Yo solo quiero ser tu hermano y cuidarte como cualquier hermano lo haría.
-¿Puedo ser tu caballera?
-¿De quién vas a cuidarme?
-De mi.
Liam la presionó con más fuerza entre sus brazos.
-Necesito que me respondas a algo. -dijo él y la obligó a mirarlo.- ¿Vos queres que yo sea tu hermano?
-Claro que si.-dijo ella y presionó su mano.- Claro que lo quiero. A esto me refería.
Ella comenzó a llorar sobre su pecho y Liam la acunó con suavidad, calmándola.
-Te amo. Por favor, Liam. Te amo. Yo si quiero ser tu hermana. Yo quiero... No voy a ir a buscar a Cory solo... No te vayas.
-No voy a irme a ningún lado, mi vida. Somos hermanos. No va a cambiar. Sos mi hermanita. Si. Sos mi chiquitita. Tranquila, nena. Estoy acá.
-No te vayas nunca.-suplicó.
-Sin vos no me voy a ningún lado. ¿Te acordas cuando te lo prometí?-ella asintió. -Tenes cinco años, para mi tenes cinco años y necesito mantenerte a salvo.
Jamie le acarició las mejillas con ambas manos y dejó que él le besara la frente. Liam rió con suavidad y la pegó a su pecho.
-Te amo.
-Yo te amo todavía más.
-No, Jamie. Yo te amo más de lo que cualquier persona podría amar.
Ella le besó la mejilla y sonrió. Liam pudo ver nuevamente el brillo en los ojos de ella.
-No quería tomar. Fue... Te imaginé en una iglesia, abandonándome.
-Nunca te abandonaría.
-Nunca lo olvides.-dijo él.- Ahora, muy a mi pesar, necesito que vayas con Zayn. Él no está bien.
-¿Podrías...? ¿Vendrías conmigo?
-Claro que si, princesa.
Ambos avanzaron por el pasillo y ella entró tras una señal de Liam. Zayn estaba sentado en la cama, se espalda a la puerta. Fumaba y no llevaba su camiseta puesta. El rostro lo tenía entre sus manos y su columna se marcaba a través de su piel.
Jamie se acercó con paso lento y se detuvo frente a él. Aplastó el cigarrillo contra el cenicero casi lleno y volvió a mirarlo. Los ojos café de él se clavaron en ella pero no dijo nada.
Jamie lo hizo caer en la cama y se recostó sobre él. Dejó su cabeza reposar sobre el pecho de él y le guió las manos hacia su cintura.
-Sé que te gusta más al revés pero así es más sencillo escuchar tu corazón. -murmuró ella bajito.
-Yo...
-No quiero que digas nada, Zayn. Sabemos como pasaron las cosas, la culpa no es de nadie. No quiero escuchar como decís cosas que no pasaron así en realidad.
-Te amo.-dijo él y ella lo miró para luego lograr acercarse y besarlo.
-Odio que fumes.-dijo ella.
-Fumo cuando tengo miedo. Tengo miedo cuando no estás.
-Estamos ahora.-sonrió ella con suavidad.
Jamie se durmió sobre su pecho y Zayn la dejó mientras la recorría con la mirada, sin poder evitar sentir que era su culpa.
Despertó cuando Liam entró a la habitación.
-Tengo que ir a cuidar a Jesy.-dijo ella. Se levantó e hizo una mueca.
-Jamie.-la retó Liam.- Por favor. Necesito que no te lastimes.
-¿Podes llevarme a la casa de la señora Brooks?-preguntó y recordó lo del auto.- ¿Me acompañas?
-Vamos. Voy a pedirle a papá su auto.-dijo Liam y le besó la mejilla.- ¿No queres faltar hoy?-ella negó.- Sos un caso perdido.
Jamie rió y lo abrazó con fuerza. Liam negó y bajaron juntos las escaleras. Él le acarició la venda en la parte superior del lado derecho de su frente y le besó la mejilla.
-Sos la chica de mi vida.-dijo él y rió cuando se sonrojó.-Creo que nos perdimos el campamento.
-No me gustan los campamentos.-dijo ella.
-¿Dormías mucho en la calle?
-Supongo. -dijo ella.- No me importaba. Pero ya no quiero hacerlo nunca más.
-No vas a hacerlo.-dijo él.
-Sos el mejor hermano del mundo.-dijo ella y Geoff entró con las llaves en la mano.
-Así me gusta verlos. Cuidense.
-¿Pa?-llamó ella. Él se volvió.- Gracias, por todo.
-De nada, hija.-dijo él y le besó la mejilla.- Es muy chiquita.
-Cinco años. -dijo Liam.- Nuestra nena tiene cinco años.


1+1Read this story for FREE!