8

139 9 0

-¿Estás bien?-preguntó Harry luego de que ella guardara silencio, al menos, una hora. Su tono era suave y suplicante.
-¿Por qué me pediste que me alejara de vos? ¿Qué...? ¿Qué fue lo que te hice? Yo... Nunca quise lastimarte.
-No es eso.-dijo Harry y se reclinó a su lado con suavidad.-Tenes que entender que ya no quiero lastimarte. Ya no quiero golpearte o perder los nervios con vos. Sé que mereces a alguien que te cuide, como...
-¿Cómo Zayn?
-No.-dijo él y se acostó a su lado, a la altura justa para fijar sus ojos en los de ella.- No te quiero cerca de Zayn. Es que...- se llevó las manos al rostro y gruñó.- No te quiero cerca de nadie. Nadie... Ninguna de las personas conozco puede llegar a merecerte. Es que no entendes lo que sos, Jamie. No podes verlo.
-Harry...-susurró.
-No. No digas mi nombre porque no voy a poder...-suspiró y cerró sus ojos con fuerza para luego besarle la frente.- Estás ardiendo.
-Quiero ir con Liam.
-Lo queres mucho, ¿no es así? -ella asintió y Harry se incorporó, arrancando la camioneta.- Vení acá.
Jamie subió los pies descalzos al asiento y se acurrucó a su lado, dejando que él la rodee con su brazo.
-¿Cuándo...?-empezó ella en un susurro casi inaudible y Harry sintió que su corazón se escogía. Sabía de qué quería hablarle ella.
-No lo digas.-pidió.- Jamie, tenes mucha fiebre, yo sé que no queres hablar de esto.
-Pero te besé.
Harry la apretó con suavidad contra su lado. Debía mantenerla lejos. Tenía que salvarla de él mismo. No podía permitir que ella permaneciera a su lado.
-Solo fue un beso, Jamie. Llegué mas lejos con todas las chicas de este pueblo.
Se sorprendió de lo frío que sonó. Eso debía alejarla lo suficiente.
Jamie se tensó por completo, ¿Harry realmente lo había dicho? Pestañeó repetidas veces para evitar llorar y bajó apresuradamente cuando llegaron a la casa. Liam abrió la puerta y la encontró con lágrimas en las mejillas enrojecidas. Miró sobre su hombro y se topó con la mirada de Harry Styles.
-¿Qué le hiciste? -preguntó con la furia en la mirada.- ¿Qué le hiciste, maldito infeliz?
-No es mi culpa que tu hermana se haya enamorado de mi.-dijo, encogiéndose de hombros para luego arrancar.
Por el espejo retrovisor, pudo ver como Liam la tomaba en brazos y entraba en la casa. La había herido. Había lastimado a Jamie Maddox luego de haber prometido no hacerlo. Se había condenado a volver a ser el chico que jugaba con cuanta persona cruzara su camino o le dirigiera una mirada. Lo haría,  haría eso y más y sería odiado, tan odiado como solía serlo. Pero no le importaba porque la única persona que le importaba lo odiaba. O eso esperaba.
-¿Te enamoraste de él? -preguntó Liam en un susurro.- ¿Jamie?
-Me siento muy mal.-murmuró ella, evitando sus preguntas.
-Ya, chiquita. Ya. Acá estoy. Sigo acá. No voy a irme.- la pegó a su pecho a la vez que subía a la habitación.- Vamos a dormir. Vamos juntos, mi amor. Voy a cuidarte.
La acunó entre sus brazos mientras pensaba en cómo la alejaría de Harry. La acunó,  preguntándose por qué no había faltado a la fiesta, cuándo fue que se alejó tanto de ella.
Cuando sus padres llegaron al mediodía, Jamie aún dormía mientras Liam ponía paños húmedos en su frente.
-¿Qué pasó? -preguntó Karen.
-No vuelvan a irse.-dijo Liam.- No vuelvan a irse tanto tiempo porque ella los necesita.
Geoff le puso la mano sobre el hombro y Liam cerró sus ojos con lágrimas en ellos.
-Tengo que llamar a Zayn.
-¿De verdad crees que sea lo que ella necesita?
Liam asintió y salió de la habitación con su teléfono entre las manos.
-Hay muchas personas locas en ese lugar.-dijo Karen y Jamie rió.
-Hay muchas personas locas en todos lados.
-Acá tenemos una.-rió Geoff.- Mirala. Está loca con todos esos pelos desordenados y esa risa de loca.
-Papá. -rió ella.- Yo no estoy loca.
-Claro que si.-dijo él.
Liam vio como se acostaba a su lado, dejándola entre ambos padres. Pudo verla reír y decidió que no renunciaría, ni ahora ni nunca.
-Liam, papá se está riendo de mi pelo desordenado.
-Pero si estás hermosa. -se burló y la hizo levantarse para luego acostarse en su lugar.- Vení acá, princesita mía.
Jamie se recostó sobre su pecho y volvió a reír. Liam sabía que estaba riendo mucho para ocultar el dolor que le provocaba sea lo que sea que haya pasado en la noche. La rodeó con sus brazos y le besó la cabeza y luego la frente.
-Es hora de almorzar. -dijo Karen.
El timbre sonó y Jamie frunció el ceño para luego bajar junto con los demás.
-Niall.-dijo, abrazándolo.
-Ya veo por qué faltaron hoy.-dijo él.- Karen, ¿me hospedan hoy?
-Claro que sí, tesoro.-dijo ella.- Llegaste a tiempo, estaba por preparar el almuerzo.
-¿Escuchaste Niall?-preguntó Jamie.- Vamos a comer.
-Es por eso que amo a tu mamá. Bueno, también porque ya es casi mi mamá.
-Soltá a mi hermana.-se quejó Liam.
Jamie se acercó a él y lo rodeó con sus brazos para luego dejar que él la alce.
-Tenes un hermano muy celoso.-rió Niall.
-Lo sé y me encanta.-dijo ella y le besó la mejilla a su hermano.
-¿Ves?-dijo Liam.- Cuidado con lo que haces, rubio.
Todos se sentaron en la mesa y ella se recostó sobre su mano. Geoff le apartó el cabello de la cara y le sonrió.
-La próxima vez, se vienen con nosotros. ¿No te gustaría conocer el mundo con tu familia?-preguntó. Ella asintió a la vez que sonreía.- ¿Vos que decís, Liam?
-Creo que quiero ir a conocer el mundo como una familia.
Niall vio un suave brillo en los ojos de ella y le sonrió a Liam aunque había algo en los ojos de él que le decía que Jamie ocultaba algo.


1+1Read this story for FREE!